Masivo repudio en CDMX…
El resultado a destacar no parece ser otro que la masiva resistencia de la ciudadanía capitalina a concurrir a las urnas reflejada, según datos (muy) preliminares, en la asistencia a ellas de uno, si acaso, de cada cinco potenciales electores.

Enrique Aranda
De naturaleza política
A la vista de los primeros resultados de la jornada electoral dominical, amén de la consolidación de Morena como primera fuerza en la Ciudad de México y tercera en media docena de estados, más la anunciada debacle perredista y la previsible judicialización de los procesos de Tamaulipas, Veracruz y Quintana Roo, al menos, el resultado a destacar de la misma no parece ser otro que la masiva resistencia de la ciudadanía capitalina a concurrir a las urnas reflejada, según datos (muy) preliminares, en la asistencia a ellas de uno, si acaso, de cada cinco potenciales electores.
Ello, obvio, sin restar importancia al triunfo cantado de Antonio Gali, alfil del morenovallismo en Puebla y (a juzgar por las encuestas de salida “más serias”), los indiscutibles de Esteban Villegas Villarreal en Durango, Omar Fayad en Hidalgo, Quirino Ordaz en Sinaloa y Lorena Martínez en Aguascalientes, o los “suficientes” (por cerradas) de Alejandro Murat en Oaxaca, Enrique Serrano en Chihuahua, Alejandro Tello en Zacatecas y Marco Antonio Mena en Tlaxcala o, sólo para no dejar de lado el registro, la previsión de que el lopezobradorismo ocupe entre 21 y 23 de las curules de la asamblea encargada de aprobar, que no de redactar, la nueva Carta Magna de la CDMX.
Al margen de lo anterior, insistamos, el resultado a destacar sería, más que la definida como guerra (mediática) de triunfos entre el Revolucionario Institucional de Manlio Fabio Beltrones Rivera y aliados, que ayer anunció haber conseguido nueve de las 12 gubernaturas en juego, y Acción Nacional (más el PRD, en calidad de apéndice) de Ricardo Anaya quien, a contrapelo del particular posicionamiento de algunos de sus candidatos, por cierto, se concretó a cantar victorias en sólo tres de las estatales, la ausencia del electorado de las casillas en la Ciudad de México… en abierto rechazo a un proceso que, desde un primer momento, fue percibido como el resultado de una (mal) disimulada negociación entre la dupla gobierno-PRI y el cuestionado no-perredista Miguel Ángel Mancera.
Ante ello y el creciente hartazgo social alimentado por la proliferación de escándalos de corrupción, igual de funcionarios de los tres niveles de gobierno que militantes de (todos) los partidos, no sobra recordar que, apenas en los comicios del pasado 2015, la participación ciudadana se elevó a 44%, con la concurrencia de algo más de tres millones de personas a las urnas... cifra altísima ésta si, como se pronostica, la jornada de ayer no habría convocado a no más de dos millones de electores… ¡en el mejor de los casos!
A la apertura del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), monitoreado por el Instituto Nacional Electoral (INE) de Lorenzo Córdova Vianello, la tendencia citada comenzaba apenas a consolidarse… habrá que ver, con la esperanza de que la cosa no sea así, cómo es que los resultados y la negociación entre las diferentes fuerzas políticas evolucionan en las próximas 72 horas.
Al tiempo…
ASTERISCOS
*Lo dicho: la oposición a la inexplicable iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto para equiparar, reconociéndolo como derecho, la unión entre personas del mismo sexo con el matrimonio tradicional, sigue sumando negativos al gobierno. El jueves, la oposición a aquélla se hizo evidente ante embajadas y consulados mexicanos en Argentina, Chile, Uruguay, Colombia, Guatemala, El Salvador, Estados Unidos, Madrid y, ojo, ¡en Moscú!
*Este martes, en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, el (hasta hoy) representante del papa Francisco en México, el nuncio apostólico Christophe Pierre, realizará el que, sin duda, será su último acto público en el país: una Misa organizada por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), que lidera el cardenal jaliciense Francisco Robles Ortega. Habrá que escuchar su mensaje…
Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.