Guerrero: el traslado de costos…
A la vista de los acontecimiento que, en los 20 últimos días costaron la vida a media docena de estudiantes y, en Iguala, Guerrero, derivaron en la inaceptable desaparición de 43 más, a nadie sorprende escuchar ahora que la aguerrida entidad vive condiciones de plena ...
A la vista de los acontecimiento que, en los 20 últimos días costaron la vida a media docena de estudiantes y, en Iguala, Guerrero, derivaron en la (inaceptable) desaparición de 43 más, a nadie sorprende escuchar ahora que la aguerrida entidad vive condiciones de plena ingobernabilidad merced, igual a la inacción e incapacidad del impresentable gobernador perredista Ángel Aguirre Rivero que, sin duda, a la cada vez más obvia colisión de muchos de sus afines, de su gobierno con el crimen organizado, con el cártel de los llamados Guerreros Unidos en particular.
Malo ello en sí mismo, sin duda; y más, cuando se constata cómo al paso de los días, de las horas, miembros del gobierno federal se evidencian incapaces para enfrentar una crisis de tal dimensión y cómo también, a nivel global, el país es exhibido como un territorio sin ley donde, de manera impune —y con el implícito aval de sus correligionarios partidistas— autoridades evidentemente corruptas arremeten contra sus gobernados, desatienden sus obligaciones más elementales y, peor, la sociedad es dejada literalmente al garete…
Las escenas de activistas embozados, supuestos miembros de la Normal Rural de Ayotzinapa —“cuna” de guerrilleros emblemáticos como Genaro Vázquez o Lucio Cabañas— o de la indefendible Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación que, a la vista de autoridades pasivas, incendian oficinas públicas aquí y allá, siguen dando la vuelta al mundo y dando al traste, también, con lo poco o mucho que los últimos gobiernos, el actual incluido y la ciudadanía entera, han emprendido para presentar a México como un país en paz, ordenado y con futuro, como una alternativa para la inversión extranjera, como…
Pareciera que, al paso de los días, los altísimos costos (políticos) de la crisis guerrerense que, en un primer momento, se cargaron íntegramente a la cuenta del PRD, de la tribu de Los Chuchos para ser más exactos, comienzan a engrosar también los números del gobierno federal —de México en cuanto que país— que, si bien obligado por la gravedad de los hechos, por responsabilidad institucional, debió involucrarse en el asunto, hoy debe asumir parte de los mismos, particularmente a la vista del mundo…
So pena de salirse totalmente de control, entonces, el asunto clama ya por acciones contundentes que permitan recuperar la gobernabilidad perdida en Guerrero y, la localización (con vida) de los desaparecidos incluida, el retorno a la normalidad democrática y a la paz social y la reparación de la imagen nacional…
Asteriscos
* Contra lo que dijimos el miércoles aquí —Romeros…¿a casa?— nada hay sobre la posible negociación de un acuerdo económico para lograr la liberación en Brasil y pronto retorno al país de los panistas Rafael Medina y Sergio Eguren. Y esto, vale decir, no porque la defensa mexicana no haya sopesado la posibilidad sino, esencialmente, porque en el Código Criminal brasileño, el delito de “lesiones” del que se les acusa se persigue de oficio y no existe posibilidad de perdón al presunto responsable…¡Una mala fuente!, perdón.
Veámonos el domingo, con otro asunto De naturaleza política.
