Snowden: peor que WikiLeaks

Sabíamos que EU espiaba y recababa información para sus aparatos de inteligencia. Pero no sabíamos su alcance.

Ya sabemos que han sido 35 jefes de Estado los espiados por la Agencia de Seguridad Nacional de EU, entre ellos el ex presidente Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, generando a EU y al gobierno de Obama, una fuerte crisis diplomática.

Socios y aliados se sienten vulnerados.

Ni duda cabe que hasta ahora el escándalo generado por Snowden es de mayor alcance que el que logró Julian Assange con WikiLeaks.

WikiLeaks dejó al descubierto el tono de las conversaciones diplomáticas que sabíamos que ocurrían. Snowden dejó en ridículo a la diplomacia de EU.

Sabíamos que EU espiaba y recababa información para sus aparatos de inteligencia. Pero no sabíamos de qué manera ni su alcance: hasta arriba, en las conversaciones y correos de los jefes de Estado a los que en las reuniones y cumbres mundiales les daba la mano el presidente de EU como grandes aliados. Alguno que otro quizás pensó que incluso como amigos.

Pero ahí radica el principal error, cuando menos en el caso mexicano. En la equivocación de que somos amigos y aliados.

Ese me parece que fue el primer error del gobierno de Calderón en su trato con los estadunidenses.

Cuando Felipe Calderón llegó a la Presidencia, EU nos otorgaba anualmente 40 millones de dólares para la lucha en contra del crimen organizado. Cifra que implicaba mucha intromisión de los estadunidenses y que si lo comparamos con lo invertido por EU en Colombia, en Irak, en Afganistán, la cifra resultaba ínfima.

Por ello Calderón fue determinante: si íbamos a tener a los estadunidenses revisando la lucha de México en contra del narco, que sucediera por mucho más que por 40 millones de dólares. Y así surgió la Iniciativa Mérida, que contempló, para los primeros tres años, mil 400 millones de dólares.

Y así se abrió la puerta aún más grande para que los estadunidenses hicieran trabajo de inteligencia en México.

Todo esto tendrá que ser la base de la investigación prometida por la Segob que llevará a cabo la Unidad de Delitos Cibernéticos de la División Científica de la Policía Federal en conjunto con el CISEN.

Esto representa una respuesta adicional del gobierno mexicano a la vía diplomática para guardar cara ante algo que ya sabíamos que sucedía y que sabemos va a seguir sucediendo, que EU nos ha espiado; nos espía y nos seguirá espiando. Pero que aun así, no puede pasar como un incidente más deshechado bajo la premisa de “mal de muchos, consuelo de tontos”. Ni como algo que es normal porque todos los gobiernos espían.

Apostilla: si todos los países espían, ¿qué esperamos en México para reforzar los mecanismos de inteligencia gubernamentales para poder cuando menos defendernos de estas intromisiones?

@AnaPOrdorica

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