Herramienta para endeudarnos

Se dice que durante el gobierno de Calderón la deuda acumulada del sexenio fue de 2.75 billones de pesos.

La reforma fiscal enviada por el Ejecutivo y ya aprobada por la Cámara de Diputados tiene muchos engendros que espantan. El que más, es la herramienta que a través de la modificación de la regla de balance cero, permite al gobierno endeudarse ad infinitum.

En estos días se ha hablado de que la deuda que contrajo el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa fue mucho mayor que la que está pidiendo el gobierno de Enrique Peña Nieto, lo que es un truco de contabilidad.

Se dice que durante el gobierno de Calderón la deuda acumulada del sexenio fue de 2.75 billones, lo que significó un crecimiento del endeudamiento de mil 258 millones de pesos cada día.

A esta información le falta tomar en cuenta los arreglos contables que se hicieron a lo largo del sexenio de FCH, arrancando con asumir las obligaciones de deuda del ISSSTE por la reforma aprobada en 2007 a este instituto.

También se le debe sumar el monto del rescate carretero; el programa de apoyos a deudores del IPAB y el programa de inversión en Pemex y CFE que hasta antes del calderonismo se registraba como Pidiregas, lo que no entraba dentro de la contabilidad de deuda.

Es cierto que en 2006 el saldo que recibe el gobierno era de 29.1% del PIB y que en 2012 se entregó con un saldo de 39 por ciento. El crecimiento de la deuda fue de diez por ciento. Pero por haber transparentado la deuda pública.

El déficit que sí fue única y exclusivamente obra de ese gobierno fue de 1.6 % del PIB acumulado.

En este 2013 la deuda está en 0.4% del PIB. El PRI está pidiendo que se le autorice un déficit de 1.5 por ciento. De lograrlo con la aprobación en el Legislativo, tan sólo en 2014 estaría ya el gobierno de Peña Nieto en un déficit de 1.9% del PIB, más que todo lo acumulado por el sexenio de Calderón.

Pero por alguna razón, y sospecho que tiene que ver con la actitud de decir no a casi todo en la bancada del PAN en el Senado, ahora hasta el buen desempeño económico de México en momentos complicados para la economía mundial están siendo escatimados.

Lo peor del engendro fiscal, que se debe aprobar a más tardar la semana próxima, como ya lo anotamos antes en este espacio, es que esta deuda que pide el gobierno de Peña será para gastar en no sabemos qué.

Y además, con el cambio que se pide en la regla del balance cero, se deja en manos de quien fije el PIB potencial del país una herramienta para endeudarnos sin fin, ya que si el PIB potencial se fija arriba del PIB observado, cada año podrá el gobierno endeudarse a su gusto.

Conociendo a nuestros políticos, sabiendo de antemano que sus gastos caen muchas veces más en proyectos de corto alcance que no toman en cuenta variables de crecimiento y productividad, resulta una barbaridad permitirles abrir la llave de la deuda, otorgándoles esta herramienta cuyo único sustento es que en momentos en que se frena el crecimiento, el gobierno tiene que salir a gastar para evitar caer en recesión.

Apostilla: Ahora sí, el PRD parece tener una figura de unidad para el relevo en su dirigencia: Cuauhtémoc Cárdenas. Algo que los panistas, que siguen sumamente divididos, siguen sin poder encontrar.

                Twitter: @AnaPOrdorica

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