La palabra de honor no es suficiente
Las cifras más recientes del gobierno federal sobre los daños causados por las lluvias de Ingrid y Manuel hablan de 145 muertos, 35 heridos y 53 desaparecidos. 58 mil personas han tenido que ser desalojadas y llevadas a albergues instalados en 19 estados. Están afectados ...
Las cifras más recientes del gobierno federal sobre los daños causados por las lluvias de Ingrid y Manuel hablan de 145 muertos, 35 heridos y 53 desaparecidos. 58 mil personas han tenido que ser desalojadas y llevadas a albergues instalados en 19 estados.
Están afectados 552 municipios de 26 estados. 312 municipios de 14 estados tienen declaratoria de emergencia. Y las lluvias seguirán…
Las autoridades no se han cansado de declarar que esta emergencia se presentó en el marco de hechos únicos. Nunca antes se habían juntado una depresión tropical y un huracán en el Golfo de México y el Pacífico. Esto ha sido la tormenta perfecta.
Nunca había sucedido.
Pero más allá de la singularidad climatológica, todo indica que además de tener a Ingrid y Manuel amenazando con sus lluvias a dos terceras partes del país, hubo una amenaza adicional, quizás mayor: la falta de oficio y de atención previa a la emergencia por parte de funcionarios federales y estatales.
Hoy los gobernadores y alcaldes de los estados más afectados están reclamando al gobierno federal el que no se les hubiese alertado sobre lo que venía.
Esa es responsabilidad del Sistema Meteorológico Nacional quien, vía Protección Civil debió haber enviado alerta a las autoridades estatales y municipales sobre la emergencia que se avecinaba para que la población estuviera al tanto y pudiese aplicar las recomendaciones señaladas.
Aun cuando el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, ha declarado que dio aviso a los gobernadores de Guerrero, Veracruz, Tamaulipas, Oaxaca, Quintana Roo y Sinaloa mucho antes de la emergencia provocada por estas lluvias, hoy estamos ante su palabra versus la de los gobernadores y alcaldes que dicen lo contrario.
Si revisamos la página de Gobernación, la del Sistema Nacional de Protección Civil, los avisos oficiales no parecen suficientes para justificar un aviso ante la magnitud de la emergencia.
En los alertamientos de Protección Civil es hasta el viernes 13 de septiembre cuando se emite el primer boletín, bastante escueto, alertando por la tormenta tropical Ingrid en el Golfo de México y, en otro boletín separado, alertando sobre Manuel en el Pacífico.
Los boletines, que se pueden encontrar aquí: https://portal.proteccioncivil.gob.mx/upLoad/Alertamientos/historicoAlert... no parecen ser la herramienta suficiente para alertar a estados, medios de comunicación y población de lo que venía.
Y en la página de boletines de Protección Civil la historia es aun peor, ya que lejos de emitir una alerta previa, los días 11 y 12 de septiembre se declaró que terminaba la emergencia que se había declarado en algunos municipios de Guerrero el 23 de agosto, también por lluvias, como se puede consultar aquí: https://portal.proteccioncivil.gob.mx/sala_prensa/archivos/Files/np_2563.pdf.
Encima de todo, ha trascendido que algunos funcionarios, como el director del Fonden, el Fondo para Desastres Naturales, se encontraba en Las Vegas.
Las lluvias han sido intensas, sí, pero la irresponsabilidad de las autoridades para alertar también. Cuando menos si nos basamos en la información publicada disponible.
Si de manera paralela hubo llamadas de Bucareli a los estados, esto no lo podemos documentar. Aquí la palabra de honor no es suficiente.
Primera lección de esta emergencia que vive México: nuestro Sistema de Protección Civil requiere replantearse.
@AnaPOrdorica
