Ulises Lara, el pillo que dejó el IEMS

Fue director a pesar de sus antecedentes en Tláhuac, Coyoacán y oficinas públicas del PRD. 

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Si alguna área ha dado lata al gobierno de Miguel Ángel Mancera en materia de Educación es el Instituto de Educación Media Superior, que en los últimos cuatro años ha estado envuelto en temas de escándalo y corrupción.

Desde que inició la presente administración, las áreas de compras y contratos han cambiado varias veces de jefes y todas por las sospechas de malos manejos.

Quizá por ello Mancera nombró, en abril del año pasado, a Ulises Lara López como director general del IEMS, a pesar de sus antecedentes como pejista radical, que desempeñó algunos cargos en Tláhuac, Coyoacán, en oficinas públicas y del PRD.

No importó mucho que este académico de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM fuera parte de los agitadores del movimiento #YoSoy132, que tanto atacó a Enrique Peña Nieto en redes sociales durante su campaña presidencial, incluso que hubiera trabajado en la Secretaría de Gobierno con Andrés Manuel López Obrador y en el Instituto de Vivienda con Marcelo Ebrard, y que en 2011 demandara ante el IFE a la encuestadora GEA-ISA, según él, por favorecer al PRI.

 Con todos esos antecedentes, el jefe de Gobierno le dio la Dirección General del IEMS y de inmediato generó un clima de inestabilidad laboral, sobre todo con los académicos.

A fin de obtener el control absoluto de esa área, Lara López suplantó la estructura oficial con personas externas y creó una estructura política paralela con recursos del organismo.

Desde hace tiempo se mencionaba en el gobierno central que este seguidor de El Peje tenía en su nómina alrededor de 150 aviadores, lo cual generó un choque frontal con el sindicato, que denunció ante el gobierno las irregularidades.

Lo acusaban, además, de suplantar la estructura oficial con externos, de asignar los vehículos de la institución a sus familiares.

La cosa ya estaba fea, pero quizá lo que detonó su salida fue haber cancelado toda negociación con el sindicato, asuntó que le estalló al gobierno central, obligándolo a entrar al quite.

Para frenar las diferencias internas, las autoridades educativas generaron un acuerdo laboral con los sindicalistas, validado en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, mismo que Lara López desconoció exigiendo su nulidad, petición que fue rechazada.

En la última sesión en la que los consejeros iban a acordar la instrumentación del acuerdo, mandó a su gente a bloquear la reunión, por lo que el Consejo de Gobierno del IEMS determinó separarlo del cargo.

Buen paquete le espera a las autoridades para nombrar al sucesor y apagar el fuego que el radical académico destituido le pueda arrimar a todos.

CENTAVITOS… En la Asamblea Constituyente avanzó en lo general el dictamen de alcaldías para la CDMX, sólo que la actitud de la panista Gabriela Cuevas, de aprobar todo en fast track como ella decía, generó fricciones con la diputada priista Cynthia López Castro, por lo cual el PRI se reservó varios puntos para la discusión final. Curioso que para este tema el PAN se alió con Morena…

Quien mostró poder de convocatoria fue la tricolor Mariana Moguel, que al dar su primer informe como diputada por Milpa Alta juntó a lo más granado. Además de su madre, Rosario Robles, y varios funcionarios locales y federales, en el evento estuvieron todos los cuauhtemistas, empezando por el líder del grupo, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre. ¿Ya hubo operación cicatriz en el tricolor?

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