México avanza en legislación de quiebras

Con la Reforma Financiera se tiene una ley integral para acciones correctivas tempranas, incluyendo la liquidación judicial de las instituciones

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04/04/2014 04:23 Claudia Castro
Foto: Mateo Reyes.
Foto: Mateo Reyes.

CIUDAD DE MÉXICO, 4 de abril.- Con la Reforma Financiera Promulgada a inicios de este año, México dio un importante paso para hacer más expeditas y ágiles las resoluciones en caso de quiebra de un banco, lo que brinda mayor certeza jurídica para las instituciones y los ahorradores, además de que disminuye el posible costo fiscal que se derive como consecuencia de una crisis, asegura Lorenzo Meade, secretario ejecutivo del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).

En entrevista con Excélsior, el titular del IPAB señala que antes se tenía un “apartado menor” en la Ley de Concursos Mercantiles para regular el tema de la liquidación de los bancos, mientras que ahora se tiene un apartado más extenso y de forma más clara para ver cómo se daría salida a las instituciones financieras emproblemadas.

Explica que a partir de la Reforma Financiera se cuenta con una legislación integral en cuanto a acciones correctivas tempranas –lo que ya se tenía desde 2004–, resoluciones bancarias que estaba contemplado en la Ley desde 2006, además de toda la parte de la Liquidación Judicial Bancaria, que era la asignación que hacía falta para dar certeza jurídica ante una situación de quiebra de algún banco.

Con este último apartado, que es un régimen especial previsto en la Ley de Instituciones de Crédito, se regula la liquidación ordenada de bancos insolventes, lo que se determina una vez que se detecta que los activos de una institución no son suficientes para cubrir sus pasivos.

De esta manera, comenta, se fortalece el marco jurídico en materia de resoluciones bancarias y se maximiza la recuperación del valor de los activos del banco.

“Si hubiese un banco sistémico tendríamos la posibilidad de hacer una transferencia de hasta 100 por ciento de los activos y pasivos a un banco puente, que opera como un vehículo que permite preservar el valor del banco, con las menos disrupciones al sistema de pagos y a los ahorradores”, destaca al referirse a uno de los beneficios que se obtienen con la nueva normatividad aplicable en el caso de resoluciones bancarias.

Ventajas

Lorenzo Meade detalla que a partir de toda esta regulación se reducen considerablemente los plazos asociados con la liquidación con respecto al marco legal previo.

Por ejemplo, ahora el IPAB podrá solicitar al juez la declaración de Liquidación Judicial Bancaria y anteriormente la declaración de concurso mercantil se obtenía tras 15 meses, mientras que ahora es un procedimiento que puede tardar hasta 24 horas tras un dictamen de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) o información que tenga el propio Instituto.

“Nos permite de forma muy rápida y efectiva avanzar en el proceso en beneficio de los depositantes y de los acreedores”, asegura.

En el caso del reconocimiento de los acreedores, era un proceso que podría tardar hasta tres años, mientras que ahora no tomaría más de 55 días naturales, y en el caso de la enajenación de activos era un procedimiento que llevaba cuatro meses para que un juez diera la autorización y ahora, el Instituto comenzaría a desplazar los activos de inmediato sin ser necesaria la autorización de un juez.

El titular del ejecutivo resalta que al hacer los procesos más eficientes, se maximiza la recuperación del valor de los bienes del banco en resolución, se disminuye el posible costo fiscal y se da preferencia a los ahorradores al modificarse la prelación de pago.

Elaboración de planes

A partir de las nuevas facultades con las que cuenta el IPAB, el Instituto elaborará los planes de resolución con los que se podrá determinar de qué forma se resolverían los bancos en caso de que entraran en problemas.

“Esto nos permite ir a las instituciones y solicitarles cierta información para construir escenarios y ver de qué manera se va a resolver a ese banco. Esos planes los vamos a elaborar nosotros en el IPAB”, agrega.

Asimismo, se contará con los planes de contingencia para saber qué van a hacer los bancos una vez que se vea comprometido su capital. Detalla que serán documentos que elaborará cada banco y serán avalados por la CNBV.

Lorenzo Meade explica que estos planes se realizarán desde ahora para actuar de manera más rápida en caso de presentarse casos de insolvencia y se estima que estén listos para el próximo año.

 

Protección de las cuentas

México va un paso delante de lo que ocurre a escala internacional en materia de seguros de depósitos, pues mientras en el país se tienen 15 años con esta protección, en otros lugares se implementó a partir de la última crisis financiera, resalta Lorenzo Meade, secretario ejecutivo del IPAB.

Destaca que México tiene una cobertura de 400 mil UDIS que equivalen a dos millones 58 mil pesos aproximadamente, lo que permite cubrir a alrededor de 99.9 por ciento de las más de 131 millones de cuentas.

“Nosotros tuvimos la oportunidad de sacar la Reforma Financiera y poder actualizar la legislación durante una crisis internacional importante.

Todos los países han venido actualizando sus sistemas financieros y en el caso de México se actualizó no como consecuencia de la crisis, sino para fortalecer el marco legal”, asegura.

Explica que hasta antes de la crisis, 15 países que no contaban con el seguro de depósitos decidieron implementarlo y en otros casos se incrementó el límite de cobertura, como por ejemplo en Estados Unidos en donde pasó de 100 mil a 250 mil dólares y en varias naciones en Europa este rango se elevó de 50 mil a 100 mil euros.

Certidumbre

“Derivado de la crisis internacional se subraya la necesidad de tener seguro de depósito. La idea es proteger a los pequeños y medianos ahorradores que son los menos sofisticados, pero que son a los que más les cuesta obtener esos recursos.”

Asimismo, con los seguros de depósito se genera confianza entre los ahorradores sobre la seguridad de sus depósitos bancarios, se evitan corridas bancarias, se previene el contagio entre bancos y de esta manera se contribuye a la estabilidad del sistema bancario.

En este sentido, el titular del IPAB manda un mensaje a los usuarios del sistema financiero: “que ahorren es una buena noticia y que ahorren en bancos les da la seguridad y la garantía de que su dinero está protegido”.

“Es importante que las personas que ahorren busquen que en donde estén ahorrando tengan algún mecanismo de protección.”

Agrega que el sistema financiero ha invertido mucho tanto en tiempo como en legislación para contar con un seguro de depósito, por lo que los ahorradores pueden aprovechar estas ventajas y sentirse tranquilos sobre el dinero que depositen.

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