El sueño americano se muere para 3 mil

La cifra corresponde a mexicanos que fallecieron por diversas causas en su afán de cruzar a Estados Unidos

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CIUDAD VICTORIA, 15 de abril.— El sueño americano continúa como la última esperanza para miles de mexicanos que ven en Estados Unidos su oportunidad para salir adelante; pero para otros tantos ese sueño termina en la tumba.

La travesía que enfrentan migrantes mexicanos y sudamericanos en su intención de cruzar el río Bravo provocó, sólo durante 2012, que 314 connacionales perdieran la vida; éstos sólo son los registrados por la Dirección General de Protección a Mexicanos en el Extranjero, de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en el periodo 2004-2012.

La frontera de Texas y entidades mexicanas como Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila son los lugares donde las autoridades reportan la mayor cifra de muertes en ese periodo de 2012, con 156 mexicanos.

Le siguen Sonora y Chihuahua, que en su frontera con Arizona contabilizó 131 muertes de paisanos en 2012.

En tercer lugar le sigue California-Baja California, con 23, muertes, y Nuevo México-Chihuahua, con cuatro.

En el informe de mexicanos fallecidos en la frontera México-Estados Unidos, la Secretaría de Relaciones Exteriores da a conocer que en el periodo comprendido entre 2004 y 2012, 3 mil 345 originarios de México murieron en su búsqueda del sueño americano.

Éstas son personas que buscaron ingresar sin documentación al vecino país, establece la autoridad.

Entre 2004 y 2012 los periodos de mayor cifra de muertos, de acuerdo con el documento, han sido los años 2005 (443 muertos), el 2006 (426) y 2007 (407).

En esos periodos los fallecimientos ocurrieron en localidades del noroeste, Arizona, EU, y Chihuahua y Sonora, México, mientras que el noreste la cifra era inferior.

Es aquella región la que más pérdidas de vidas por intentos de pasar al lado americano se presentan, la SRE informa que en los últimos ocho años, de las tres mil 345 personas muertas, dos mil 250 han sido en fronteras de la región noroeste, y mil 95 en la noreste.

Estas cifras son oficiales, sin embargo organismos no gubernamentales, diputados y autoridades, en el caso de Tamaulipas, reconocen que las cifras pueden ser mayores, pues en casos de las zonas desérticas, las personas prácticamente desaparecen en su intento por cruzar la frontera.

Relaciones Exteriores dispone de 15 representaciones consulares a lo largo de los más de tres mil kilómetros de frontera con Estados Unidos. En las regiones afines con Arizona son cinco; con California son dos; Nuevo México, dos; y Texas, siete.

Las representaciones mexicanas en ciudades anglosajonas que más connacionales muertos al intentar accesar a EU reportaron en estos últimos ocho años, son: Tucson, Arizona, mil 308; McAllen, 366; Laredo, 302; Eagle Pass y Calexico, 230 cada una, y Nogales, con 199 casos.

Las principales causas que provocaron estas muertes, reporta la SRE a través de la Dirección General de Protección a Mexicanos en el Exterior, son: la deshidratación, con mil 282 casos.

Le siguen el ahogamiento en el río Bravo, con 502 casos, el accidente vehicular ocupa el tercer lugar; hipotermia, 77; complicaciones en la salud, 64, mientras que mil 214 casos los identifica como otros o pendientes, de los cuales se desconoce la causa, y en muchos de ellos sólo se encuentran osamentas.

Río Bravo, trampa mortal

El coordinador general de Protección Civil de Tamaulipas, Pedro Benavides, exhortó a los migrantes a evitar el intento de cruzar por el Río Bravo, ya que éste es un afluente engañoso que prácticamente es una trampa.

“Entendemos que la aspiración legítima de toda persona es buscar mejorar su calidad de vida para él y su familia, pero está demostrado que quien desconoce el río difícilmente podrá cruzarlo, y más aun cuando lleva corriente fuerte”, dijo.

Reiteró que para atender ese tipo de casos sólo el Grupo Beta cuenta con personal en Matamoros y mayormente son quienes rescatan los cuerpos de los migrantes ahogados.

En lo que a protección civil estatal compete, dijo el funcionario, nos enfocamos a las campañas de prevención y difusión de los riesgos que implica intentar el ingreso a Estados Unidos por el lado de Tamaulipas y Texas.

Tamaulipas carece de fondos para migrantes

Para las autoridades de Tamaulipas, una entidad que enfrenta migración, deportación y repatriación, urge una colaboración de entidades expulsoras y gobierno federal para ayudar en la atención de este sector vulnerable de la población.

El director general del Instituto Tamaulipeco del Migrante, Juan José Rodríguez Alvarado, reconoció que esta entidad enfrenta una permanente llegada de personas que buscan adentrarse en Estados Unidos, no sólo mexicanos, sino migrantes de diversas nacionalidades.

Los recursos para atenderlos son insuficientes ante las cifras que se registran: en 2012 apenas lograron inyectar 7.6 millones de pesos para atender a 30 mil migrantes, además de la atención que se da coordinados con las Casas del Migrante en Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros.

El año pasado se alcanzaron casi 130 mil repatriados por Tamaulipas, sin embargo de esa cifra sólo 10 por ciento son tamaulipecos, el resto son de entidades como Zacatecas, Michoacán, Guerrero, Durango, Oaxaca y Estado de México, por mencionar los de mayor incidencia.

Tamaulipas es la segunda puerta de entrada de personas deportadas de Estados Unidos, después de Baja California, y muchas no son siquiera mexicanas, sino de otros países, y son abandonadas a su suerte.

“Cuando nos solicitan ayuda llegan en condiciones deplorables de salud, y se les otorga alimentos, medicinas, cobija y ropa. Además, en algunos casos hasta se les da tarjetas para llamar a sus familiares y viajes de autobús para acercarlos; todo eso son recursos que se gastan”, dijo.

Con la entrada en vigor de la Ley General de Población y Asistencia a Migración se debe ofrecer seguridad y protección no sólo a paisanos, sino a extranjeros también, lo que requiere de mayores recursos.

Rodríguez Alvarado destacó la necesidad de redoblar esfuerzos por parte de los tres niveles de gobierno, para no cargar la mano a municipios fronterizos que han expresado que la atención de esas personas impacta sus finanzas.

Y es que la mayoría vuelve a intentar pasar a Estados Unidos y al no conseguirlo decide habitar en esa zona, lo cual genera mayor demanda de servicios básicos e incrementa la problemática de seguridad si no encuentran dónde laborar.

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