Los yihadistas ganan terreno
Los combatientes del Estado Islámico tienen en su poder un tercio de la ciudad fronteriza de Kobani

MURSITPINAR, 10 de octubre.— Los yihadistas del grupo Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) siguieron avanzando ayer en la localidad kurda siria de Kobani, fronteriza con Turquía, que persiste en su negativa a enviar tropas.
“Pese a la resistencia feroz de las fuerzas kurdas, el ISIS avanzó y se adueñó de más de un tercio de Kobani”, afirmó el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman.
“Los yihadistas se han apoderado del edificio de las fuerzas de seguridad kurdas, en el noreste de la ciudad”, añadió el director de esa ONG siria.
Los combatientes kurdos que defienden Kobani saben que dependen de sus propias fuerzas, ya que Washington ha reconocido que los bombardeos aéreos de la coalición no bastarán para salvar a la ciudad del asalto yihadista.
“No es realista esperar que Turquía dirija una operación terrestre por su cuenta” declaró el canciller turco, Mevlut Cavusoglu, tras reunirse con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.
Kobani se ha convertido en un símbolo de la resistencia ante el imparable ISIS en Siria, y su caída sería una victoria rotunda de los extremistas.
La coalición liderada por EU destruyó dos unidades militares del ISIS, un edificio que los albergaba y dos vehículos, así como un campo de entrenamiento.
“Las indicaciones son que la milicia kurda aún controla la mayoría de la ciudad”, aseguró una fuente militar estadunidense.
Con tanques y armas sofisticadas, el ISIS batalla desde el lunes contra unos milicianos kurdos menos numerosos y peor armados.
Si toman Kobani por completo, los yihadistas controlarán una franja ininterrumpida en el norte de Siria, bordeando la frontera con Turquía.
Unas 500 personas han muerto en los enfrentamientos y unas 300 mil han abandonado la región, dos tercios hacia Turquía desde que inició el asalto a mediados de septiembre.
El presidente Barack Obama reconoció que este pulso con los yihadistas “no es algo que se vaya a resolver de la noche a la mañana”.
Según Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto de EU, los yihadistas han adoptado una táctica más escurridiza desde que empezaron los ataques aéreos.