FOTOGALERÍA: Lo que he aprendido tras un año sin bañarme

Esta es la singular historia de un hombre que de pronto se encontró ante la disyuntiva de no bañarse de manera formal en todo un año

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06/05/2014 00:23 Redacción / Fotografías: Brent Martin

CIUDAD DE MÉXICO, 5 de mayo.- El que se haya hecho pública la historia de Rob Greenfield, un hombre que cumplió un año sin bañarse y compartió su experiencia en redes sociales, se debe a otro más de los hallazgos del diario Huffington Post.

Hoy se cumplió un año desde la última vez que me bañé.

Sí, sé que suena muy mal, y sé que hace un año a mí me habría parecido igual de extraño. Lo cierto es que me bañado asiduamente durante los 26 primeros años de mi vida. Quizá no todos los días, pero prácticamente todos. 

La pregunta es: ¿Cómo una persona normal puede estar 365 días sin bañarse? 

Todo empezó con una larga excursión en bicicleta por América, para promover la sostenibilidad y una vida respetuosa con el medio ambiente. Me comprometí a cumplir una serie de reglas para dar ejemplo. La norma que establecí para el agua era que sólo podría obtenerla a través de fuentes naturales o llaves de agua con fugas. También llevaba la cuenta exacta de lo que gastaba con el objetivo de demostrar lo poco que necesitamos para sobrevivir.

Pasé los primeros cien días de viaje en bici sin bañarme, tal y como me había propuesto. Pero como todo iba tan bien, decidí seguir con el ciclo antibaño. Me propuse llegar a los seis meses, y cuando llegó ese día, me di cuenta de que podría estar un año entero sin bañarme.

Así que aquí estoy, un año más tarde, contándote la historia.

 

Tips después de la aventura

Cuando no me apetecía nadar, escribió Rob Greenfield, y necesitaba lavarme, me frotaba con un paño y 3 o 4 litros de agua. Descubrí que, en realidad, no hace falta dejar de ducharse para ser parte de la solución. Hay muchas formas de ahorrar agua y algunas son muy sencillas.

 

Por ejemplo, puedes:

 

- Tirar de la cadena con menos frecuencia.

- Darte baños rápidos o cerrar el grifo mientras te enjabonas.

- Poner menos lavadoras y llenarlas siempre.

- Cerrar la llave del agua.

- Lavar los platos de forma eficiente.

- Instalar cabezales de ducha e inodoros que hagan un uso eficiente del agua.

- Arreglar las fugas de agua.

- Crear tu propio huerto en lugar de plantar césped.

- Almacenar el agua de lluvia.

 

¿Cuál será el primer consejo que aplicarías hoy?

Puedes elegir uno de estos consejos y, con el tiempo, seguir con los demás. Descubrirás que no es tan difícil llevarlos a cabo.

 

Sigue a Rob Greenfield en Twitter

 

Esta historia se publicó originalmente en la web del autor.

 

pdg

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