‘Soy de San Miguel del Progreso’ testimonio de un pueblo hecho exposición
A partir de afiches que reparten en el Metro, Ilán Lieberman contactó al pueblo de San Miguel del Progreso, Puebla

CIUDAD DE MÉXICO.
En el Metro de la Ciudad de México es común encontrar a campesinos y habitantes de pueblos de otras localidades repartiendo pequeños papelitos rectangulares en donde piden ayuda económica con frases como “Gracias al campo comen todos los capitalinos pero nosotros no”. El artista Ilán Lieberman ha trabajado desde hace más de tres años con esos volantes y actualmente presenta una exposición en el Museo Amparo donde narra la historia de los habitantes de San Miguel del Progreso, una de las comunidades que migra para complementar su economía mediante la repartición de los afiches.
La exposición titulada Soy de San Miguel del Progreso. Ni kayot Xamikel del Progreso se extiende en tres salas. En la primera el visitante entra a un recinto oscuro donde observa distintas figuras prehispánicas. Cuando una se ilumina se escucha el audio de un miembro de la comunidad narrando su historia.
La segunda presenta un video del paisaje alto y lleno de neblina de la localidad, en la Sierra Norte de Puebla; el audio dicta los nombres de los participantes pronunciados desde un megáfono, instrumento común en San Miguel para dar las noticias.
La tercera parte consiste en un video más que repite en un loop, las entrevistas editadas en español y náhuatl, lengua madre de la región, que se hicieron a 30 pobladores que decidieron participar en el proyecto. Antes de la exposición en el Amparo, Lieberman había presentado un proyecto basado en los volantes del Metro titulado Disculpen la molestia, en Casa del Lago. Acomodó los volantes por color, por tono y discurso y se dio cuenta que algunos contenían una dirección.
“Entre las líneas se estaba queriendo expresar algo más que simplemente ‘apóyame porque no tengo dinero’. ¿Qué hay detrás de los volantes? Esa pregunta es la que me llevó a San Miguel del Progreso. Los mismos volantes mencionan de dónde vienen, pero algunos tienen hasta el sello del Juzgado de Paz de San Miguel del Progreso.
“A mí mismo me dije, ‘si alguien está poniendo su dirección es que quiere que se le localice’. Con esa premisa me contacté con un médico que hizo ahí su servicio social y nos acompañó por primera vez a la comunidad ”.
No le interesaba aproximarse a la mendicidad, sino a la población, saber quiénes eran, qué hacían. Desde un principio llegó a un acuerdo con los participantes en el que ellos permitirían realizar las entrevistas a cambio de los archivos para uso de la comunidad.
Como no había un sitio para resguardar el proyecto decidió crear la página https://www.soysmp.mx en donde hay fragmentos editados de las entrevistas, que se realizaron a hombres y mujeres de distintas edades, filiaciones políticas y trabajos. También construyó un aula virtual en un albergue para niños de San Miguel.
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