Buscan renovar los ojos de la Ciudad de México

Los recursos son para renovar el equipo con el que trabajan desde hace cinco años 

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CIUDAD DE MÉXICO.

Para su operación durante este año, el Centro de Control, Comando, Cómputo y Comunicaciones (C4) de la Ciudad de México ejercerá un presupuesto de dos mil 531 millones 280 mil pesos, recursos que resultarán insuficientes, pues no alcanzará para cambiar ocho mil de las 15 mil cámaras de videovigilancia con las que cuenta.

Además, el software es el mismo con el que trabajan desde hace cinco años, por lo que también es necesaria su renovación, dijo en entrevista Idris Rodríguez.

El director general del C4 detalló que esos dos cambios implicarían un gasto de tres mil millones de pesos y que alrededor de 700 cámaras son las que ya están en una obsolescencia total.

Estamos hablando de que estas cámaras tienen ya un periodo de siete años funcionando; el periodo de vida de un elemento tecnológico como estos que está trabajando las 24 horas del día, los siete días de la semana, los 365 días del año, es de cuatro años”, dijo.

Sin embargo, para tener control absoluto de las 70 mil manzanas que tiene la ciudad se necesitaría la instalación de 120 mil cámaras para las 16 delegaciones políticas.

Con la entrada en operación del número 9-1-1 para la atención de emergencias de seguridad pública, médicas y de protección civil, el C4 recibe diariamente 90 mil llamadas, de las cuales sólo cuatro mil 500 son de emergencias reales; de ahí que existan quejas ciudadanas de que las llamadas no son atendidas oportunamente, debido a que las emergencias reales deben hacer fila para ser etendidas.

Eso es algo que no depende del gobierno, es algo que depende de la conciencia y la educación que cada una de las personas tenga sobre las acciones que realiza o de las acciones que sus hijos realizan porque 80% de estas llamadas son realizadas por niños”, aseguró el funcionario.

A las llamadas telefónicas deben sumarse los reportes que se realizan desde los 11 mil botones de auxilio instalados en igual número de postes con videocámaras y sistemas de altavoces.

En el C4 se graban a la semana dos millones 520 mil horas de imágenes, que son custodiadas por personal de la Secretaría de Seguridad Pública y a las que sólo tienen acceso los órganos encargados de la procuración de justicia.

En ese sentido la Ley que Regula el Uso de Tecnología para la Seguridad Pública del Distrito Federal ha permitido que las imágenes sirvan como evidencia plena en casos de secuestro, homicidio, asaltos y operación de bandas de delincuencia organizada.

Las cámaras cuentan con resolución HD y tienen un alcance de hasta un kilómetro para dar seguimiento puntual de los hechos.

Desde los altavoces se emite la alerta sísmica o se realizan anuncios de servicio a la comunidad, los cuales pueden ser escuchados a 200 metros a la redonda.

La funcionalidad del C4 está ligada al trabajo operativo que se realiza en los cinco Centros de Control y Comando, los C2, desde donde se “despacha” la atención por regiones y se da seguimiento puntal al evento denunciado por la población.

Desde el C4 interviene personal de diferentes dependencias locales y federales.

Se cuenta con una sala de crisis donde son monitoreados los eventos que pueden considerarse de riesgo para la población, como puede ser la actividad de los volcanes, inundaciones o un sismo de gran magnitud, detalló el director general.

Aquí se concentra la información, todas las dependencias tienen accesos permanentes a las imágenes de las cámaras, se tienen acceso a la información que se está generando en tiempo real y se puede reaccionar de manera rápida e inmediata”, dijo Idris Rodríguez.

En el denominado “cerebro de la ciudad”, inaugurado en octubre de 2011, laboran mil 700 personas, de ellos 300 se dividen en cinco turnos y se encargan de atender las llamadas del 9-1-1, el personal está facultado en primeros auxilios para brindar asesoría telefónica en lo que llega la unidad de emergencia al lugar.