Agustín Marchesín, portero de alta tensión
El cancerbero argentino argumenta que no llegó a la Comarca Lagunera para llenar los zapatos de Oswaldo Sánchez. Está listo para escribir su nombre en la final
TORREÓN, 28 de mayo.- Agustín Marchesín es de esos jugadores que tienen la epidermis dura cuando se trata de exigencia en un partido de alta tensión. No por nada se ha convertido en un pilar de Santos.
Portero de sangre competitiva, siente que está cerca de emular lo que hizo en Lanús (2013) al ganar la Copa Sudamericana con el técnico Guillermo Barros Schelotto y Carlos Izquierdoz como compañero, al que hoy tiene en la defensa santista.
Marchesín es de los que entiende el futbol a base del compañerismo y sin adjudicarse premios individuales, a pesar de que es notoria su colaboración en un equipo que no aspiraba a tanto como lo que tiene ahora por ganar.
La verdad es que no hay figuras en esta institución y eso es lo que hace importante a este grupo, porque es muy trabajador, muy humilde y un cuerpo técnico que siempre mantuvo los pies sobre la tierra. Creo que eso es lo más importante”, dijo después del entrenamiento en el Territorio Santos Modelo.
Cierto es que aunado a su gran actuación en cada uno de los partidos de la liguilla, despertaron elementos como Néstor Calderón y Djaniny Tavares; pero su participación en el arco lagunero es absolutamente necesaria. Tras cada partido y luego de sus atajadas, con Marchesín no queda más que lo intangible de las sensaciones.
Es imposible hacer olvidar a Oswaldo Sánchez, llenar sus zapatos es imposible, no vengo a eso. Él es Oswaldo Sánchez, yo soy Marchesín. Si es que están saliendo bien las cosas es porque las he trabajado”, reveló el argentino sobre su antecesor en la portería.
Normalmente, pasa en La Laguna que cuando se dan los campeonatos, es porque el portero anda en perfectas condiciones y queda como un referente para las futuras generaciones. En el primer título estuvo José Miguel, después apareció Oswaldo Sánchez y ahora es la época de Marchesín.
Voy a tratar de suplantarlos de la mejor manera, porque fueron arqueros que le dieron muchísimo a la institución, al futbol mexicano. Es imposible que la gente los olvide, pero tampoco voy a pretender hacerlo”.
Le deberá al final de la jornada mucho Santos a Pedro Caixinnha. El portugués, de arrebatado carácter y peculiar sentido del futbol, puso el ojo en jugadores jóvenes a los que fue llevando poco a poco hasta dejarlos en su punto. Confió en Djaniny Tavares y en Izquierdoz y Marchesín, estos dos últimos, los convenció de dejar Lanús.
Confiamos en Pedro, se especuló mucho cuando las cosas no nos salían bien. Entendimos el mensaje, pero tenemos la suerte de que tenemos un gran entrenador que confía en nosotros, en un buen proyecto”.
Confían en el portugués Caixinha
Pedro Caixinha llegó a México hace dos años. La mejor carta de presentación del portugués era una recomendación de José Mourinho, técnico campeón de Inglaterra con el Chel-sea, y su promesa de triunfar con Santos.
En lo personal, nunca había tenido un técnico tan obsesionado por el futbol y eso lo considero para bien. Un técnico conocedor, estudioso, y me quedo corto en la descripción”, comentó Jesús Molina, mediocampista de Santos.
Caixinha perdió una final contra Víctor Manuel Vucetich. Fue en la Liga de Campeones de la Concacaf del 2012-2013, cuando el llamado Rey Midas dirigía a los Rayados de Monterrey.
Caixinha nos da todas las herramientas necesarias. Nos dice cómo juega el rival y cómo podemos superarlo. Está en todo”, agregó Molina.
Irarragorri, un imán de éxitos
Cuando Alejandro Irarragorri asumió la presidencia deportiva del Santos, el 27 de octubre de 2006, el tema del descenso era la principal preocupación de la institución –ocupaba el último sitio de la porcentual–, pero ahora, ya muy lejos de esos días aciagos, su inquietud se centra en lograr la quinta corona en la historia del club lagunero.
La gestión de Irarragorri con los Guerreros es una de las más exitosas en la última década del futbol mexicano. La organización ha tenido un crecimiento deportivo y económico que le sirvieron no sólo para eludir el tema porcentual, sino también afianzarse como una de las instituciones protagonistas en la Liga. Incluso construyó un nuevo estadio, que fue inaugurado en noviembre de 2009.
En los 17 torneos que acumula la actual directiva, el club ha llegado a 13 liguillas, en las cuales llegó a 11 semifinales y a seis finales, sumada la del presente torneo Clausura, de las cuales ganó dos. Ahora va por otro éxito.
Del segundo semestre de 2006 a la fecha presume sus dos coronas, en algo que también han logrado Toluca, Pumas, Monterrey, León y América; aunque en cuanto a finales disputadas el más cercano es Cruz Azul que ha jugado cuatro finales, todas ellas perdidas.
En Santos todos trabajamos para un objetivo y por eso se dan los resultados. Todos nos hemos equivocado, yo lo hago todos los días, pero la gran virtud es reconocer cuando fallas y actuar en consecuencia a los errores. Hemos sido fieles a nuestro plan de trabajo y a pesar de lo duro se mantuvo la concentración, la unión y la paciencia, incluso en los momentos más complicados”, comentó Irarragorri hace una semana para explicar el porqué de sus logros obtenidos.
En 2013, cuando la cervecera Modelo fuera vendida a Anheuser-Busch InBev había incertidumbre por saber qué sucedería con Santos, pero Orlegi Deportes, con Irarragorri al frente, apareció para comprarlo y seguir por el mismo camino.
- Eduardo Domínguez


