El Chamizal, logro de la diplomacia; un siglo de batalla jurídica
Hace 50 años Estados Unidos devolvió 243 hectáreas de un terreno cuyos límites los marcaba el río Bravo
CIUDAD DE MÉXICO, 26 de septiembre.- Hoy se conmemoran 50 años de la devolución simbólica a nuestro país, por parte del gobierno de Estados Unidos, encabezado por Lyndon B. Johnson, del territorio conocido como El Chamizal, única porción territorial que los estadunidenses han regresado a México.
Fue en 1964 cuando, tras una ardua labor diplomática y jurídica que llevó 100 años, se consiguió la recuperación de ese terreno de aproximadamente 243 hectáreas en el que intervinieron grandes personalidades de la historia de nuestro país, desde presidentes, diplomáticos y juristas.
“Conmemoramos los 50 años de que se hizo la entrega simbólica del territorio de El Chamizal, una ceremonia en la que participó el presidente Adolfo López Mateos y el presidente Lyndon B. Johnson. Una ceremonia que se realizó en El Chamizal, que es el territorio que está entre El Paso y Ciudad Juárez”, explicó el especialista y abogado Ismael Reyes Retana.
De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores, este territorio se encontraba a principios del siglo XX al norte del río Bravo, es decir, en su margen izquierda, pero estaba en la margen derecha, o sur del río cuando fue trazada la línea Emory-Salazar y pertenecía a México física y jurídicamente al entrar en vigor los tratados de 1848 y 1853, sobre lo cual no hubo jamás la menor controversia.
Durante 1864 el río Bravo sufrió diversas modificaciones en su cauce, lo que originó que las tierras de El Chamizal pasaran ese año de forma natural a formar parte de la Unión Americana y comenzara así una lucha territorial entre los gobiernos de México y Estados Unidos.
“(Ante) las desviaciones abruptas (del río), hay que imaginar de repente a unos campesinos, unos propietarios de terrenos que vieron pasar el río de un lado a otro, de repente de estar del lado mexicano se desvía el río y quedan en el lado norteamericano”, se explicó.
Durante un siglo, conseguir la devolución de El Chamizal fue una preocupación constante para los presidentes de México, desde Benito Juárez, pasando por el interés puesto en el tema por Porfirio Díaz y Francisco I. Madero hasta el sexenio de López Mateos.
En ese periodo hubo diversas intervenciones por parte de diplomáticos, juristas y especialistas además de que también revisó el tema una Comisión de Límites que buscaba lograr una pronta solución al problema que afectaba a México.
La Comisión de Límites, conformada por representantes de los gobiernos mexicano y estadunidense, fracasó y posteriormente se celebró un tratado entre los dos países para someter a juicio ante un tribunal arbitral el problema.
“Lo que se hace es: se toma la Comisión de Límites y se le agrega un tercer comisionado de origen canadiense y ellos deberán resolver, por mayoría de votos, a quién le corresponde el dominio inminente de este territorio”, indicó.
Hace unos días, Ismael Reyes Retana explicó a Excélsior que el tribunal resolvió en menos de un mes en 1911 y por mayoría de votos, a favor de México para que se devolvieran al territorio nacional las 177 hectáreas que comprenden El Chamizal.
El tema quedó en el limbo durante la Revolución mexicana y las presidencias posteriores, reactivándose hasta la administración de Adolfo López Mateos y siendo Manuel Tello secretario de Relaciones Exteriores, pues durante la visita del presidente estadunidense John F. Kennedy a México, el tema de El Chamizal fue prioridad en la agenda.
Después de este encuentro y de varias negociaciones entre delegados mexicanos y de la Unión Americana, tras cien años de lucha jurídica, el presidente Adolfo López Mateos anunció al pueblo mexicano que se había conseguido un arreglo para la devolución y recuperación total de El Chamizal a nuestro país, obteniéndose así uno de los más destacados triunfos de la diplomacia mexicana.
Por parte de Estados Unidos tuvieron que ser desplazados más de 500 habitantes de la zona de El Chamizal, así como a 80 negocios e industrias. Todos ellos fueron indemnizados por el gobierno estadunidense.
Pero fue hasta el 28 de octubre de 1967 cuando los presidentes Gustavo Díaz Ordaz y Johnson se reunieron sobre la nueva línea divisoria para efectuar la ceremonia oficial de transferencia de dominio eminente de los terrenos adjudicados a México en cumplimiento de los acuerdos conseguidos.


