Cantinflas, un cantante exigente

En 1983, Mario Moreno "Cantinflas" grabó su único disco Con los niños del mundo, un proyecto que exaltaba valores y dejó una huella única en su carrera.

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Cantinflas, un cantante exigente Foto Cuarto Oscuro
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En septiembre de 1983, Mario Moreno “Cantinflas” presentó al público el único disco de larga duración que grabó en su vida: Con los niños del mundo, una producción realizada por Carlos Ávila, integrante del grupo Los Babys.

El disco tenía un compromiso fundamental: enaltecer los valores, las buenas costumbres y el amor por los niños.

Sin embargo, Mario Moreno no poseía una gran voz, y él lo sabía. Aunque en varias de sus películas ya había dejado muestra de su talento al interpretar algunas canciones con un distintivo toque festivo y cómico.

Mario sabía que cantar era algo muy serio, por lo que siempre respetó a quienes lo hacían. Debido a ello, los primeros intentos de Carlos Ávila por convencer a Cantinflas de grabar su disco no fructificaron.

En 1977 se me ocurrió un proyecto tal vez exorbitante —cuenta Carlos Ávila—: que don Mario Moreno grabara un disco. Era audaz por dos razones. La primera, porque se trataba del más grande cómico de México, toda una personalidad, un monstruo sagrado del cine que me parecía inalcanzable. Y la segunda, porque yo estaba debutando como productor; acababa de crear mi sello discográfico, Golden, y tener a una figura como Cantinflas era algo excepcional. Fui con él, le planteé la idea de que grabara un disco, pero en cuanto terminé de decírselo me lo agradeció y me dijo que no le interesaba porque no era cantante”.

Fue hasta meses después, durante una cena que el empresario y productor de cine y televisión Carlos Amador le organizó a Mario Moreno en el Hotel Gallery’s de Houston, que Ávila volvió a intentar convencer al mimo, pero recibió la misma respuesta: “No soy cantante”.

Carlos Ávila nunca perdió la esperanza de hacer un disco con Cantinflas, y en cada ocasión en que tenía la oportunidad de estar cerca del comediante, le insistía. Incluso lo visitó un par de veces en sus oficinas en el edificio Rioma, en Insurgentes Sur.

Insistí e insistí con don Mario. Tal vez hubo un momento en el que lo incomodé, pero de todas formas seguía en su posición de no acceder al proyecto”.

Carlos sabía que en algún momento tenía que lograr convencer a Mario. Aprovechando la amistad que tenía con el cómico e imitador de voces Flavio, le pidió que grabara las canciones que pretendía incluir en el disco, imitando la voz de Cantinflas. Esto para mostrárselas a Mario Moreno y que escuchara cómo sonaría si aceptaba grabarlo.

Flavio me hizo el favor de grabar un casete con las pistas. Luego se las llevé a don Mario y las escuchó. Le dije que esas eran las canciones que quería que grabara y que así se escucharían. Quedó fascinado”, comentó Carlos Ávila.

La única condición era que todas las canciones llevaran un mensaje positivo y enaltecieran los valores familiares y morales de los niños.

Sabía cuáles eran sus gustos, y por eso las canciones están realizadas bajo esos conceptos: los aviones, los toros y los niños”.

El trabajo de producción fue complicado, pues aunque Mario Moreno cantaba bien, los resultados no eran los esperados, por lo que varias veces pidió a Carlos que repitieran las canciones.

Los tres meses que se habían calculado para la realización del disco se alargaron a doce.

No fue un trabajo difícil, sí extenuante, porque don Mario era muy perfeccionista. Pero con todo y que mi presupuesto se elevó mucho —porque incluíamos más músicos o más instrumentos—, el disco salió muy bien. Él quería que se escuchara como la música de sus películas, y creo que se logró”.

Doce canciones conformaron este disco, compuestas por Raúl Vale, Ricardo Ceratto y Canavatti. Algunas, como Cantinfleando, fueron de la autoría del propio Mario.

Así, el disco titulado Con los niños del mundo salió al mercado con una gran expectativa.

Pero la falta de promoción y las bajas ventas del disco hicieron que Cantinflas se decepcionara un poco. Entonces, de acuerdo con notas periodísticas de la época, ordenó que se recogiera toda la producción para guardarla para un mejor momento.

Sin embargo, eso nunca sucedió. El disco no volvió a aparecer y hoy, para quienes en su momento lo obtuvieron, resulta una joya de colección.

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Cantinflas, un cantante exigente Foto Cuarto Oscuro

Carlos Ávila y Mario Moreno se hicieron compadres

“Don Mario me quiso mucho, y yo a él también, porque fue un hombre increíble, generoso y de gran corazón”, recuerda el integrante del exitoso grupo Los Babys.

Había quedado tan satisfecho con el trabajo que, después de terminar este proyecto, nos hicimos muy amigos, seguíamos frecuentándonos e incluso nos hicimos compadres. Él fue padrino de primera comunión de mi hijo Carlos.

“Iba muy seguido a su casa o lo veía en el edificio Rioma. Ahí me sentaba a comer con él, y era muy chistoso porque les decía a los meseros de su restaurante: ‘A mi compadre no le cobren… él solito paga’.

Convivimos durante dos meses en España cuando fuimos a hacer la promoción del disco. Era un hombre carismático y arrollador con el público. Viajamos Mario Moreno, Mario Arturo Moreno Ivanova, Guillermo López Infante y un servidor”, reflexiona.

“En 1983, aquí en México, ocurrió un detalle que le voy a agradecer infinitamente. Se estaba organizando un festival del Día del Padre en el Auditorio Nacional, y yo aproveché para presentar ahí el disco. Se me ocurrió pedirle a don Mario que lo presentara vestido como Cantinflas. Al principio se negó; tardé una semana en convencerlo porque hacía muchos años había dejado guardado al personaje. La última vez que lo caracterizó en teatro fue en 1954, cuando actuó en la obra Yo Colón en el Teatro Insurgentes, y desde entonces no había vuelto a pisar un escenario caracterizado como el personaje".

Después de mucha labor de convencimiento, finalmente aceptó. Cuando apareció en el escenario del Auditorio Nacional fue una apoteosis: el público le aplaudió de pie y se divirtió con sus ocurrencias. Al otro día, don Mario me agradeció por haberlo hecho vivir ese momento, recordar sus años de gloria como Cantinflas y por el cariño que esa noche le demostró el público”.

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Cantinflas, un cantante exigente Foto Cuarto Oscuro

Presenció el momento de su muerte

Carlos Ávila mantuvo una relación tan cercana con el “Mimo de México” que incluso estuvo presente en el momento en que Mario murió, el 20 de abril de 1993.

Ese día llegué como a las 12 del día a visitarlo; ya sabía que estaba muy enfermo. Entré a su habitación y lo encontré semidormido. Lo saludé, pero para entonces ya estaba en agonía, incluso ni me reconoció.

“Ahí estuve todo el día y en la noche estábamos en el comedor comiendo pizza su hijo Mario Arturo, su esposa Sandra y yo, cuando una enfermera salió de la recámara para avisarnos que don Mario había fallecido. Eran las 20:00 horas.

“Mario Arturo llamó a un médico que dio fe del fallecimiento, y a los pocos minutos ya estaba hablando a la casa el periodista Abraham Zabludovsky para confirmar la noticia. Luego habló el licenciado Jacobo Zabludovsky y, al poco rato, ya había sobre la casa tres helicópteros y todo México se enteraba de la triste noticia a través de la televisión”, recuerda Carlos Ávila sin ocultar la tristeza por el hecho.

Las canciones

  1. OBERTURA (Raúl Vale)
  2. YO SOY CANTINFLAS (Raúl Vale)
  3. PAZ EN LA TIERRA (Pedro Cruz Mendoza)
  4. AÚN ES TIEMPO (F. Canavatti)
  5. CON LOS NIÑOS DEL MUNDO (F. Canavatti)
  6. A VOLAR JOVEN (R. Ceratto - M. Reyes)
  7. LA FIESTA DE TOROS (Ricardo Ceratto)
  8. CANTINFLEANDO (Mario Moreno - E. Magallanes)
  9. EL AMOR ES... OIGA USTED (Eduardo Magallanes - J. López)
  10. DE TÚ A TÚ (Ricardo Ceratto)
  11. SOY BARRENDERO (Raúl Vale)
  12. FINALE (Raúl Vale)

Si al cantar uno da, pues qué más da y vamos a darle duro porque, oiga usted, mucho me han preguntado: ‘¿A poco Cantinflas canta?’ Y yo les he contestado: ‘¡Pues claro, ni modo que rebuzne!’ Porque, como ustedes recordarán, en casi mis 33 películas he cantado. No tendré gran voz, pero sí la he sabido disfrazar”. – Mario Moreno