Inteligencia artificial, amistad y resiliencia: la mirada adolescente de 'Chicas tristes' en Morelia

Fernanda Tovar presenta 'Chicas tristes' en el FICM, un retrato íntimo sobre el abuso silencioso, el consentimiento y el poder del acompañamiento y la empatía entre mujeres

Película Chicas Tristes
Película Chicas TristesCortesía de la producción

Una violación suele ser asociada a una imagen mental muy concreta, un hombre agrediendo violentamente a una mujer hasta abusar sexualmente de ella, pero a veces este tipo de violencia se manifiesta de formas menos explícitas, donde no necesariamente existe también violencia física o verbal; eso mostró Fernanda Tovar en Chicas tristes, película que llega hoy al Festival Internacional de Cine de Morelia.  

Pero aún más importante, mostró también que salvar una vida, realizar un acto heroico y fraterno puede provenir de cualquier parte, de cualquier detalle. 

“La intención era hacer la película no sobre lo que te mata, sino sobre lo que te mantiene con vida. Y en ese sentido, pues era poner foco sobre dos amigas que se acompañan con sus aciertos, con sus errores, pero pues una película más sobre la esperanza y sobre la empatía entre las mujeres”, cuenta Fernanda a Excélsior. 

Pero, al mismo tiempo, hablar de todas las consecuencias que se manifiestan silenciosamente cuando ocurre una violación, los daños que ocurren más allá de los marcos legales y políticos. 

Sí, estos actos tienen consecuencias, pero queríamos entrar en la discusión humana, que es el daño que generan las vidas de las mujeres, ¿no? Entonces, pues el punto era eso, un retrato íntimo y muy honesto de dos chicas que están intentando entender qué es lo que pasó y qué hacer con ello, que pues no necesariamente es un proceso que se vive de la noche a la mañana, y a veces lleva tiempo, y creo que pues es importante hablarlo y entender cómo es que se viven estos procesos”, detalla Fernanda.

Como protagonistas para contar esta historia sumaron talento y fuerzas Darana Álvarez y Rocío Guzmán; la primera da vida a Paula, quien sin saberlo es abusada por un chico que le gusta y que forma parte de su equipo de natación; por su parte, Rocío da vida a La Maestra, su amiga íntima, quien motiva al joven a acercarse a Paula. 

“Creo que la reflexión más grande que me llevé de este personaje es lo que implica ser compañía, específicamente ser una buena compañía, sobre cómo lo más sencillo a veces es lo más complejo, pero también cómo a veces la respuesta está ahí en lo simple, sí, a veces lo que parece que no toma mucho esfuerzo, lo que parece no ser tan grande en términos de acción, termina siendo lo más significativo”, describe Rocío. 

Pero así como la película retrata cómo ambos personajes están descubriendo cómo apoyarse mutuamente, el filme muestra también cómo incluso entre mujeres existe el miedo a tomar acciones cuando se trata un tema que puede vulnerar intereses personales. 

“Sucede con la entrenadora”, cuenta Darana, “pone por encima como sus intereses y los intereses del equipo sobre lo que le está pasando a una persona de verdad, y que justo le aconseja a su mejor amiga como que literal no se metan en problemas, y eso se lo dice, y justo como que le pone en la mesa todo lo que está en riesgo para ella en cuanto a lo profesional, digamos oportunidades, que se pueden de alguna forma arruinar si es que toma acciones al respecto, y literal su consejo es que no se meten en problemas y que no haga nada, me parece muy fuerte como en la película también se pone justo en la mesa cómo los intereses personales pueden ser algo determinante al momento de apoyar a una persona que vivió un suceso violento”. 

Película Chicas Tristes
Película Chicas TristesCortesía de la producción

El apoyo mutuo moderno

Pero antes de que todo eso ocurriera, las dos amigas tuvieron que descubrir primero cómo nombrar lo que le había ocurrido a Paula, y ante la ausencia de figuras adultas, el filme pone sobre la mesa otra conversación, la del uso de la inteligencia artificial para informarse. Rocío, ante su confusión, recurre a Chat GPT. 

Hoy en día como que acudir al chat GPT, aunque de pronto siento que puede haber mucho juicio en eso, termina como si siendo un reflejo de la soledad de las personas y de la falta de acompañamiento, de la falta de guía en la propia vida, y creo que en la película particularmente es como muy fuerte de pronto ver a estas dos adolescentes acudir al chat GPT para hablar sobre algo tan fuerte que están atravesando como personas, porque también te hace preguntarte: ‘bueno, ¿dónde están quienes pueden apoyarlas?’”, cuestiona Rocío.

Pero en medio de ese vacío, Paula y La Maestra, comienzan a buscar y a encontrar respuestas en todo lo que pueden, por ejemplo, en su hermano, a quien recurren por drogas, y quien también les lee el tarot y cree en las energías. 

“Sí, en algún lugar leí que en nuestra generación o generaciones más jóvenes, pues tal vez el lugar que antes ocupaba la religión, ahora lo ocupa la astrología, el tarot, la espiritualidad, cosas así, los seres humanos siempre estamos buscando como un más allá que nos dé respuestas, porque la realidad puede ser tan dura y devastadora que, pues lo más natural me parece, pues eso, y también para mí era importante mostrar hombres empáticos, o sea, hombres sensibles que entienden lo que está pasando”, cuenta la directora. 

Fernanda Tovar, directora de Chicas tristes, con su elenco.
Fernanda Tovar, directora de Chicas tristes, con su elenco.Cortesía de la producción

Finalmente, otro recurso del cual echan mano las Chicas tristes es de su deporte predilecto, la natación, donde acuden a despejarse, en donde están sus aspiraciones, pero, sobre todo, un espacio donde Fernanda Tovar encontró un espacio para la vulnerabilidad emocional y física. 

“También tiene esta dimensión un poco mágica espiritual, pero, pues, por otro lado también es un deporte que se practica en traje de baño, que te obliga a mostrar el cuerpo, que es como vulnerabilizador de alguna manera que otros deportes no, y, pues, para mí era como un terreno muy fértil para plantear cómo estas imágenes y estos símbolos”.

Así Chicas tristes llega al Festival Internacional de Cine de Morelia, después de su paso por San Sebastián y antes de estrenar también en la Ciudad de México en el marco del Festival Internacional de Cine de la UNAM.

Estadísticas

  • Estadísticas
  • Los datos globales de la OMS indican que la inmensa mayoría de las agresiones
  • sexuales son perpetradas por parejas o personas conocidas por la víctima. Al ocurrir dentro del hogar o de entornos de confianza mutua, estas agresiones suelen ser silenciosas, continuas y difíciles de denunciar debido al control psicológico existente.
  • Cerca de 31.6% de las mujeres en el mundo han sufrido violencia física o sexual a lo largo de su vida. Además, se estima que al menos 263 millones de mujeres mayores de 15 años han experimentado violencia sexual por parte de personas que no eran sus parejas, lo cual incluye el acoso y abuso en espacios comunitarios o laborales.

Mecanismos de coerción y violación

  • La OMS detalla que en contextos donde no hay golpes ni resistencia física violenta, la violación de los derechos sexuales se perpetra mediante:
  • Abuso de una posición de poder o confianza: Ocurre con frecuencia en el entorno laboral, escolar o de atención médica, donde la víctima cede debido a temor a represalias (pérdida de empleo, calificaciones o exclusión social).
  • Coerción económica y explotación: Intercambio asimétrico de favores sexuales a cambio de bienes de primera necesidad, empleo o ayuda humanitaria. La OMS mantiene una política de tolerancia cero frente a la explotación sexual cometida bajo este tipo de dinámicas por su propio personal o colaboradores en situaciones de vulnerabilidad.
  • Imposibilidad o incapacidad para consentir: La normativa e informes de salud respaldados por agencias internacionales enfatizan que el silencio o la falta de un “no” explícito no constituye consentimiento. Esto incluye situaciones de sumisión química (bajo los efectos del alcohol o drogas suministradas o consumidas) o estados de shock (parálisis por miedo o indefensión aprendida).
  • Coerción reproductiva: Presionar u obligar silenciosamente a una pareja a embarazarse, sabotear los anticonceptivos o forzar a un aborto sin el consentimiento real de la persona.