Lynn McClements frena el dominio acuático de EU, en México 68
Con tan sólo 17 años, la nadadora australiana fue una de las figuras en aquel año
CIUDAD DE MÉXICO, 21 de octubre.- El imperio acuático de Estados Unidos se pasea por la Alberca Olímpica Francisco Márquez. Las poderosas brazadas de sus astros impactan en el espíritu de millares de espectadores. Los gritos estentóreos aturden en la AOFM. La superficie del agua proyecta espectáculo, drama y un torbellino de hirviente de esperanza dorada.
Es un alboroto inmenso presenciar la victoria de la mariposista australiana Lynn McClements, el crawl modelo de la saeta rubia Don Schollander en la posta 4x200m, la inesperada derrota de Mark Spitz ante su compatriota Douglas Russell, en la mariposa, y el agua es fuego cuando el chiquillo delgaducho Felipe Tibio Muñoz, ¡la luz roja del tablero electrónico se enciende con su nombre!, clasifica en primer lugar en las eliminatorias de los 200m estilo de pecho. Su crono de 2:31.1 es más rápido que el de Brian Job, de EU, y de Vladimir Kossinky, URSS, poseedor del RM.
Ese lunes 21 de octubre, hoy hace 45 años, una sombra de tristeza cubre el corazón de los mexicanos en el Auditorio Nacional: la gimnasta Natalia Kuschinskaya pierde las alas en las barras asimétricas cae, y aunque lo hace de pie, se hunde al undécimo lugar.
Al terminar el atletismo el eminente doctor Gilberto Bolaños Cacho emite la siguiente conclusión: “Se ha localizado la superioridad de la raza negra en las carreras atléticas. Se estudia la conexión de la genética con la antropología y la medicina del deporte”.
Su visión advierte, asegura, prevé, garantiza: “El deporte del futuro no va a depender más del entrenador o del profesor de EF sino de la medicina del deporte”. Y sugiere seguir el modelo soviético que produce al atleta de Estado. Como lo sabe el lector la URSS puso los cimientos de la medicina del deporte en la década de los 40.
Estados Unidos han hecho cinco veces el 1-2-3 en la pileta. La peregrinación de aficionados llega con mente y espíritu a idolatrar entronizar, deificar, el menos acude a emocionarse y extasiarse.
Es una explosión de júbilo cuando la australiana Lynn McClements, de 17 años rompe la aureola de invencibles de las ondinas estadunidenses. Lynn bate a Ellie Daniels y Susie Shields, y a la plusmarquista mundial la hermosa Ada Kok, de Holanda.
En final de alarido las yemas de los dedos de Douglas Russell se adelantan a las de Mark Spitz y le arrebata no uno sino dos oros, el individual de los 100m de mariposa, y el derecho de alinear en el relevo combinado. Afuera hay otra historia, hay demasiado tráfico cerca de la AOFM. La soberbia del argentino Luis Alberto Nicolao rechaza el auxilio de una motocicleta. Lo paga muy caro ¡no llega a la final! Y está a unos cuantos centenares de metros de la pileta…
El orgullo de Spitz está herido. Anunció que ganaría cinco oros, uno más que Schollander el héroe de los JO de Tokio. Spitz no deja de rivalizar contra Don, dentro y fuera de la pileta. (Por eso George Haines lo corrió de Santa Clara con cajas destempladas: “Vete a ganar tus siete oros a otra parte”, le diría.)
John Nelson, Steve Rerych, Mark Spitz y Don Schollander son un espectáculo en rapidez, técnica y poder. En la posta 4x200m marcan 7:52.3 y arrollan y eclipsan con más de ocho segundos a australianos y soviéticos.
El oro colectivo disuelve la derrota de Spitz en la Copa del Leteo dice: “Con esta escuadra a nivel del mar podríamos romper la próxima semana todos los récords del mundo”. Habían quedado a 2/10 del RM.
Felipe Muñoz nada la quinta y última serie de los 200m. Enfrenta, lucha y supera al soviético Mikhailov. ¡El alarido formidable, sensacional los acompaña brazada tras brazada! Trepida la AOFM. Mañana será la final. En julio, en Santa Clara cuando Guillermo Echevarría rompió el RM de los 1,500m El Tibio dio un aviso al señalar la quinta mejor marca del mundo. ¡La atmósfera huele a oro!
De estilo elegante el mosca Ricardo Delgado derrota al japonés Nakamura, pasa a semifinales y asegura el metal olímpico.
Espectacular exhibición de Pierre Trentín y Daniel Morelón culmina con el triunfo en tándem. Es el cuarto de oro de Francia, en ciclismo.
Con un rifle Anschütz, calibre 22, el mexicano José González brilla en Tres Posiciones, finaliza en quinto lugar con 1152. En la posición de pie rompe el RO de Lones Wigger con 376 puntos. Dominan el alemán Bernd Klinger, 1157 con RM en posición de rodillas 396, y John Writer, EU, con 1156.
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