El conjuro: la película que no fue

En su segunda mitad cae en la repetición de escenas que hemos visto hasta el cansancio.

Con una marcada influencia de Actividad paranormal, se estrena en medio de una gran expectativa El conjuro (The Conjuring, Estados Unidos 2013). Al hablar de influencia me refiero a esa tendencia muy estadunidense para contar historias de terror derivadas de situaciones cotidianas, con familias felices atrapadas por los fieros espíritus que habitan una casa embrujada. En ese sentido y aunque nos da algunos sustos, El conjuro no aporta nada nuevo.

El gran interés que ha generado su llegada se debe precisamente a que los productores de esta cinta han sabido capitalizar las bondades de las redes sociales e internet al dejar ver pequeñas secuencias de la película (en mi opinión quemaron en el avance las mejores secuencias). El conjuro es tema de conversación desde hace meses. Está dirigida por James Wan que ya ha dado muestras de sus buenos oficios en el cine de terror con Saw 1, las secuelas caen, si se me permite decirlo así, en “el exceso del exceso”. Está escrita por Chad Hayes con amplia experiencia en la televisión.

Juntos retoman un hecho supuestamente real acreditado por una pareja de “demonólogos” e investigadores de lo paranormal, Ed y Lorraine Warren, que dedicaron buena parte de sus vidas a esclarecer fenómenos sobrenaturales relacionados con posesiones demoníacas, espíritus chocarreros, muertos vivientes y malas energías en casas habitadas por inocentes familias.

No se le puede negar al señor Wan que su película está bien hecha pero de un inicio y primera mitad muy logrados, que hasta nos hacen suponer que vamos a pasar un buen rato de sobresaltos, en su segunda mitad cae en la repetición de escenas que hemos visto hasta el cansancio. Le aseguro que pensará usted en El exorcista de William Friedkin.

La historia comienza con la advertencia de la veracidad de los hechos que se nos van a presentar. Una familia típica estadunidense formada por papá, mamá y cinco hijas se acaban de mudar a una casa en el campo en Rhode Island. Estamos en los 70, antes de la llegada de tantos artilugios tecnológicos que hoy desacreditarían a los inquietos espíritus.

Todos salvo la hija mayor están felices con su nuevo hogar pero empiezan a suceder fenómenos extraños como puertas que se cierran (otra vez), cuadros que se descuelgan de las paredes (otra vez),  temperaturas muy bajas y olor pestilente en algunas habitaciones (otra vez), un sótano misterioso con poca iluminación (lo mismo).  Aún así, insisto, la película en sus primeros 50 minutos funciona bastante bien y eso que en los trailers ya nos dejaron ver la secuencia de la niña a la que un espíritu perverso le jala los pies en la noche (como en Actividad paranormal), la sábana que vuela en forma de fantasma, y las extrañas criaturas dentro de los roperos de la casa. Todo está en los avances.

Los Warren son entonces convocados por el preocupado matrimonio y la pareja se presenta en la casa para investigar qué es lo que está sucediendo. De entrada le cuento que Ed y Lorraine dan material como para hacerles su propia película. Tienen una habitación en su casa con todos los objetos a los que han rescatado de sus extrañas “purgas”, desde muñecas aparentemente inofensivas hasta armaduras samuráis, pasando por cajas de música, y que han sido de alguna manera poseídos por las fuerzas oscuras.

Ed falleció ya pero actualmente ella tiene más de 86 años y si usted busca fotografías suyas encontrará que es una anciana de aspecto perturbador con historias descabelladas pero, según ella, muy reales y que ha sumado en una vida dedicada a la investigación de los “misterios sin resolver”.

Patrick Wilson y Vera Farmiga son los encargados de interpretar a los Warren y con su aspecto de estadunidenses comunes resultan muy convincentes, sobre todo ella, que proyecta fragilidad pero a la vez es la parte  perceptiva de la pareja y que tiene la comunicación más intensa con los espíritus.

Sería interesantísima una película sobre esta enigmática y curiosa mancuerna.

7/10.

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