Divide Joaquín al panismo…
El dirigente panista deberá explicar por qué una alianza para enfrentar al PRI, que hace días era un hecho, finalmente se disolvió.
Previsible como era, la renuncia de Carlos Joaquín González a su militancia de casi dos décadas en el Revolucionario Institucional (PRI) para, presumiblemente, intentar alcanzar el gobierno de su natal Quintana Roo, ahora bajo las siglas de una alianza PRD-PAN a nadie sorprendió… salvo, al parecer, a sus paisanos del blanquiazul que, más pronto que ya, comenzaron a armar un movimiento de resistencia ante su eventual nominación.
En las últimas horas, efectivamente, apenas al conocerse la decisión del exsubsecretario de Turismo, y su disposición a valorar la oferta que días antes habría recibido de Agustín Basave Benítez y Ricardo Anaya Cortés, el panismo quintanarroense comenzó a registrar múltiples manifestaciones en contra de la posibilidad de avalar —“por disposición del centro…”— un cierre de filas en torno a sus “pares” perredistas (de ocasión) en la proclamación del expriista como su abanderado al gobierno estatal.
Todo ello, huelga explicitar, al tiempo que no pocos de sus dirigentes locales comenzaron a evaluar la posibilidad de impulsar la eventual candidatura independiente del líder de la asociación civil “Ángel Ciudadano” y expresidente de la Coparmex local, Hernando Alonso Cordero Galindo, a suceder al priista Roberto Borge Angulo en la gubernatura, así como la de Cristóbal Castillo a la presidencia municipal de Benito Juárez (Cancún), la más importante plaza política de la entidad, y de otros empresarios a alcaldías de menor envergadura y/o algunas de las diputaciones locales que estarán en juego en junio venidero.
Ello, más la explícita resistencia de los cuadros dirigentes de Acción Nacional a nivel federal a comentar sobre el asunto, y la “evidente tardanza” del queretano Anaya Cortés en “invitar” a Joaquín González a asumir como abanderado de la eventual alianza en la entidad sureña, parecían confirmar ayer las versiones de que las cosas al interior del blanquiazul —“en lo que a unidad y cierre de filas refiere”, obvio— no estaban del todo bien.
A la vista el asunto, pues, huelga decir, no deberá pasar mucho tiempo antes que, al igual que lo hizo ya El Chucho Basave Benítez, sea el dirigente del panismo quien asuma la decisión de apoyar o no al priista en fuga o, en su caso, quien salga a explicar por qué una alianza para enfrentar al Revolucionario Institucional, que hace apenas unos días se daba por hecho, vino finalmente a disolverse…
La apuesta sigue ahí. Falta ver si los astros azules acaban por alinearse…
ASTERISCOS
* No acababa aún de aterrizar en su nuevo cargo cuando, se afirma, José Narro Robles debió hacer valer el nombramiento que en su favor hiciera el presidente Peña Nieto… Y ello, no para confrontar a opositores al régimen o su política de salud, sino a quienes, aprovechando la efervescencia de los cambios intentaban imponer, sin su conocimiento y aval, a un nuevo titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
* Créalo usted si quiere o, en su defecto, simplemente ignórelo, pero quienes en verdad conocen sobre el punto afirman que el cuestionado jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, no sólo debió aceptar entregar las Llaves de la Ciudad y el nombramiento de Huésped Distinguido al papa Francisco en pleno Zócalo sino, también, encontrarse por unos minutos con el Pontífice, en privado, en la sacristía de la Catedral Metropolitana.
* Positiva, aunque tardía, la manifestación de apoyo al pueblo venezolano que, a través de Lilian Tintori, esposa del encarcelado líder de la resistencia al impresentable Nicolás Maduro, oficializaran tanto el gobierno federal, vía la canciller Claudia Ruiz Massieu, como los líderes de los tres principales partidos y, ayer, el Senado en su conjunto… ¡los neoperredistas encabezados por Miguel Barbosa incluidos, claro!
Veámonos el viernes, con otro asunto De naturaleza política.
