Feminazi (la aclaración)

No me gustan las mujeres que confunden el término “feminismo”.

Mi columna de ayer fue gestada en mi cabeza como una defensa, incluso, a la acepción original del “feminismo”. Sin embargo, como muchas veces nos pasa a los seres humanos, en una deficiencia de comunicación, pareciera que dijéramos todo lo contrario.

Siempre, desde hace seis años que comenzó esta columna, he cargado el estandarte de la igualdad de géneros, de la sana relación que debe de existir entre ambos para lograr una civilización cada día más evolucionada, en la que no por ser hombre o por ser mujer se sea más o menos.

Quiero ofrecer una tregua a quienes me dijeron hasta por dónde me salía el sol ayer por mis redes sociales, pues entendieron algo que definitivamente no estaba intentando decir.

No me preocupa que me lluevan mentadas porque la virulencia de la noticia dura máximo 48 horas; para mañana a esta hora mi texto bien podría ser olvidado, pero es mi deber como comunicadora no dejar un mensaje mal dado y abierto a ser interpretado de tan horrible manera como sucedió, sobre todo tratándose de un tema tan sensible como la situación de las mujeres y su lugar dentro de la sociedad.

No me gustan las mujeres que confunden el término “feminismo”, no me gusta que una noble y compleja lucha como ha sido lograr la igualdad de las mujeres y los hombres sea tergiversada y convertida en el vicioso extremo que promete improperios, alias ser feminazi.

Cuando me referí a que ser “feminista” era igual de grave que ser machista, me mal expresé, mi error fue utilizar la palabra inadecuada aunque en mi cabeza supiera lo que intentaba decir. Ese “feminista” lo quisiera reemplazar por feminazi

Cuando utilicé el término de forma que pudiera sonar inadecuada es precisamente porque, hoy en día, muchas mujeres se declaran, malamente, feministas. Para mí, una mujer que violenta aunque sea con palabras al género masculino por el puro hecho de serlo, no es feminista, es feminazi.

La Real Academia de la Lengua Española dice que el feminismo es una causa social que busca la liberación femenina. Para mi criterio, la liberación femenina ya es una realidad ¿mejorable? Seguramente, pero no podemos negar que muchas de sus aristas han sido resueltas.

Mi más profundo dolor a los casos que mis lectores amablemente (algunos no tan amablemente) me hicieron notar como pruebas claras de la situación real en México. Las muertas de Juárez, las mujeres desaparecidas y demás historias que no consideré y por lo que se dieron las indignaciones.

Admiro y apoyo a las mujeres que dedican sus letras, sus esfuerzos y su energía a que el movimiento feminista siga vigente, sin embargo, como en todo movimiento digamos que hay derecha, centro e izquierda. Yo habito en ese centro, para mi espíritu cualquier extremo degenera en violencia.

Si ofendí a mujeres que me leyeron, no era mi intención, asumo la probabilidad de no haberme dado a entender como lo deseé y asimismo, asumo que fui malinterpretada a la hora de entregar no sólo frases sino contextos que para mí eran claros, ya veo que no fue así.

Soy una mujer que valora la lucha que en el pasado se dio por que pudiéramos tener una libertad que hoy, las generaciones vivas, podemos gozar y que, con suerte, va a convertirse no en una afrenta de equipos según género sino en una igualdad con todas sus letras, tal como fue concebido desde un principio.

Paz.

                www.twitter.com/AlasdeOrquidea

                Annie@TaconesyCorbatas.com

                www.taconesycorbatas.com

                www.alasdeorquidea.com

                www.facebook.com/AlasdeOrquidea

Temas: