Meta corta en educación superior, opinan rectores

Emilio Chuayffet, titular de la SEP, fija la cobertura de ese nivel educativo en 40% para el sexenio

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TOLUCA, 8 de junio.- La meta establecida en el Plan Nacional de Desarrollo de elevar a 40% la cobertura en educación superior es conservadora, de corto plazo y se queda muy lejos de indicadores internacionales y de lo que han hecho otros países con sus jóvenes, coincidieron rectores de universidades públicas estatales.

Luego de que el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, destacó ante rectores de instituciones públicas y privadas afiliadas a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) que para 2018 la meta es que cuatro de cada diez jóvenes tengan acceso a una universidad, dijeron que la meta fijada por la SEP se queda corta, pues la cobertura hoy es de 33%, lo cual significa que en seis años la dependencia buscará incrementarla sólo siete puntos.

Al clausurar la 22 sesión extraordinaria de la ANUIES, en la que se designó como secretario general de ésta al actual rector de la UAM, Enrique Fernández Fassnacht, Chuayffet Chemor admitió que en este nivel académico “hay un largo trecho por recorrer”, además de que “la calidad sigue siendo una asignatura pendiente”, pues “la matrícula de educación superior actualmente es de 3.3 millones de alumnos, lo que representa una cobertura ligeramente superior a 30%”.

La meta, añadió, es alcanzar “al menos” 40%, lo cual para varios rectores que acudieron a esa asamblea es un objetivo que se queda muy lejos de lo que otras naciones han hecho, y en ese sentido consideraron que es poco ambiciosa, pues el gobierno federal pudo haberla fijado en 45% o 50%.

El rector de la Universidad de Guadalajara, Tonatiuh Bravo Padilla, consideró que la meta sexenal “es conservadora y tenemos que ir más allá. Deberíamos trazarnos una meta superior; no está mal 40%, pero aún nos deja lejos de varios países latinoamericanos con similar desarrollo económico”.

Jesús Ancer Rodríguez, rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León, consideró que la meta “es realizable y factible”; sin embargo, es corta, porque no representa un incremento mayor de 10 puntos porcentuales.

El titular de la SEP admitió que la calidad en educación superior es un tema pendiente y que ni las instituciones ni la SEP pueden permitir que los jóvenes se frustren por no poder obtener un empleo vinculado a su carrera y bien pagado.

Aseguró que para garantizar la equidad en ese nivel educativo, la SEP ampliará el programa de becas y financiamiento, en el que favorecerán la equidad de género e inclusión de jóvenes con discapacidad.

Universidades deben rendir cuentas de resultados

A partir de este año, las 175 instituciones que integran la ANUIES deberán rendir cuentas de los recursos económicos y estarán obligadas a mostrar resultados vinculados a las metas trazadas, dijo Enrique Fernández Fassnacht, quien desde el 14 de junio será secretario general de esta asociación.

Al ser designado durante la 22 sesión extraordinaria de la asamblea general de la ANUIES, quien renunciará a la Rectoría de la UAM para asumir esta encomienda, aseveró que impulsará que las universidades públicas y particulares rindan cuentas vinculadas a resultados, conforme a las metas definidas en sus respectivos planes de desarrollo.

Subrayó que la ANUIES se comprometerá a que la cobertura llegue a 60% para después de 2020, y a mejorar la calidad de la educación superior para hacer de México un país justo y equitativo, donde las universidades contribuyan a la paz, a la justicia y al desarrollo”.

ENLACE fomenta vicios en profesores: experta

Si los resultados de la prueba ENLACE, que por octavo año consecutivo aplicó la SEP, no se toman en cuenta para corregir el rumbo de la educación, es inútil realizarla, ya que ha generado un “efecto perverso”, porque los maestros ponen un especial énfasis en ésta, entrenando a sus alumnos o fomentando el copiado de respuestas, con tal de recibir el estímulo económico.

Un análisis académico de Marisol Silva Laya, coordinadora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (Inide) de la Universidad Iberoamericana, señala que la evaluación se ha asociado a un bono para los maestros en vez de que se busque mejorar el aprendizaje de los niños.

“Si bien el origen de la prueba respondió al interés de conocer los logros de aprendizaje de los alumnos, con el tiempo se asoció con la evaluación del desempeño de maestros y el otorgamiento de estímulos. Esto ha sido señalado como una decisión inadecuada, pues se le está dando un uso para el que no fue diseñada”, criticó.

Uno de los fundamentos erróneos que entraña esta medida, apuntó, es suponer que el único factor que interviene en el aprendizaje es la práctica docente, cuando está comprobado que realmente intervienen varios factores.

El análisis concluye que la prueba ha generado “efectos perversos”, como el que los maestros pongan especial énfasis en la prueba con tal de tener acceso al estímulo económico atado a los resultados, lo cual desvirtúa no sólo el objetivo de la evaluación sino el sentido mismo de la educación, subrayó.

“En síntesis, evaluar el logro académico sólo tiene sentido si sirve para alimentar el proceso de toma de decisiones que conduzca a mejorar la calidad de la educación”, afirmó.

De nada sirve que millones de niños de primaria y secundaria respondan un examen que no incide en buscar estrategias y herramientas, así como la pertinencia y relevancia de éstas, para que ellos aprendan mejor; ENLACE lleva a oscurecer un ejercicio que debe realizarse con transparencia y para mejorar el sistema de enseñanza.

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