Hecatombe

Arturo Xicoténcatl

Arturo Xicoténcatl

El espejo de tinta

Los ojos de los nadadores de todos los equipos convergen en la primera serie de la competencia, con especial atención e interés, al esfuerzo de su compañero. La actuación es el reflejo plausible —en el sentido de que es posible demostrarlo, no de aplaudir— del éxito de meses de arduo entrenamiento, esencialmente del tapering-off, la fase final del programa mezcla de conocimiento, experiencia, arte. El récord no es un número, es algo mucho más grande, de trascendencia individual o mundial, representa la progresión de años de ingente esfuerzo combinados con la ciencia, la tecnología y la perseverancia de la voluntad como la gota de agua que horada la roca. Valores y conducta de las sociedades se modifican no de generación en generación, sino día tras día. En las últimas semanas se presencia la insensibilidad de los medios de comunicación en nuestro país ante las portentosas hazañas acuáticas. El alemán Johannes Liebmann destroza en agosto el RM de 1,500 m nado, 14’26”79, en la alberca olímpica de París; el japonés Shin Ohashi, de 17 años y 42 días, bate el RM de los 200 m estilo de pecho en 2’04”83, durante los Campeonatos Asiáticos en Tokio. En valor matemático el crono de Ohashi es superior al 56”88 de Adam Ramsay-Peaty en 100 m braza. La crawlista neerlandesa Marrit Steenbergen, de 26 años, con 51”68 en el Foro Itálico de Roma, pulveriza el RM en 3/100” que poseía la sueca Sarah Sjöström en 51”71, primera en señalar un sub52”, desde el 23-07-2017 durante el C. Mundial de Budapest. Once años de admirable esfuerzo para reducir la brizna de 3/100”, imperceptible al ojo humano, de miríadas de náyades, en el hermoso pasaje y sentido de la vida que la energía vital empuja a la superación y al placer de nadar (en países subdesarrollados en cultura agonal se tiende al tremendismo y a la hipérbole en el ridículo afán de conmover; a un esfuerzo de mediano calibre se le añade la dimensión de sacrificio. En los griegos de la antigüedad la hecatombe era el sacrificio de cien bueyes). La semana anterior, el ruso Egor Kórnev, 22 años, en el Mundial de pileta corta de Bakú iguala RM en 44”84 en 100 m libres. Hay que subrayar que no todos pueden practicar deporte. Está reservado para los más aptos. La finalidad del deporte no es alejar de los vicios ni la búsqueda de la salud. Si se aspira a la salud, entonces el cultivo de actividades como la educación física, recreativas o de enriquecimiento mental y espiritual como yoga o taichi o caminar en el verde sedante de zonas arboladas lo cumplen. En China es costumbre la práctica del taichi en las calles, con los primeros rayos del Sol, que comunican un singular efecto fisiológico en el sueño; sin necesidad de gastar dinero en gimnasio. EF y deporte son dos realidades diferentes que en México se confunden. Si el deporte ofreciera salud deberían cancelarse de inmediato el futbol americano, el boxeo, las artes marciales mixtas, gimnasia, martillo, bala, disco… La cultura agonal-espectáculo está orientada a la lucha, a la consecución de mejores actuaciones, marcas, fama, dinero…