Ernestina se truena los dedos

A una semana de que el Congreso local decida si Ernestina Godoy es o no ratificada como fiscal de la Ciudad de México por cuatro años más, ni el gobierno ni la mayoría de Morena tienen amarrados los votos necesarios para aprobarla. Hasta ayer, los diputados del ...

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

A una semana de que el Congreso local decida si Ernestina Godoy es o no ratificada como fiscal de la Ciudad de México por cuatro años más, ni el gobierno ni la mayoría de Morena tienen amarrados los votos necesarios para aprobarla.

Hasta ayer, los diputados del oficialismo contabilizaban 39 de los 44 votos que se requieren para ratificarla, pero el enfrentamiento interno por la candidatura morenista entre Clara Marina Brugada y Omar Hamid García Harfuch podría aumentar la brecha.

El viernes pasado, Ernestina convocó a la fracción de su partido a una comida para pedir disciplina, pero la tensión era tanta ante el anuncio de quién los representaría en las elecciones de 2024, que obligó a suspenderla.

Se reagendó para ayer a las 16:30 horas, por lo que Morena rompió el quórum en Donceles para ir, aunque sólo acudió la mitad y el resto fue con Omar Hamid a otra reunión; Godoy se truena los dedos.

Debido a ello, el gobierno ha intensificado las presiones en contra de diputados de oposición, y se asegura que los cinco votos faltantes saldrán entre las fracciones del PRI, MC y quizá uno más del PRD.

En Donceles corre como reguero de pólvora la versión de que a algunos diputados les están lloviendo cañonazos de 20 millones a cambio de su voto, a fin de apoyar la ratificación.

El gran inconveniente es que tendrían que aceptar ser filmados durante la entrega para garantizar su apoyo, cosa que nadie ha querido aceptar. Si bien es cierto que es una buena lana, su carrera política quedaría sepultada y la espada estaría siempre sobre sus cabezas.

Son cada vez más los que confirman esa versión, y la mayoría en Donceles la da por buena. Pero, aunque no fuera cierta, sí marcará a los diputados de la oposición que voten a favor del dictamen, pues quedará la maldita duda de si se vendieron.

Eso sin contar que su carrera política quedaría truncada, pues los partidos que integran la alianza opositora ya advirtieron que no les darán candidatura alguna, y en Morena nadie se las podría garantizar tampoco, pues la rebatinga está en su apogeo.

Quienes pensaban que el camino para traicionar a la oposición sería fácil, tendrán que repensar cómo van a actuar, pues no podrán enfermarse, ir al baño o alegar que se les volvió a morir la abuela.

Si se ausentan quedarán marcados; si votan a favor de la ratificación, al menos habrán tenido el valor de afrontar sus arreglos. Pero en una de esas, quizá los votos faltantes se den al interior de Morena, donde no todos están convencidos de que Godoy siga.

A ver si en estos días no cambia la oferta de dinero, por otra que los diputados “no puedan rechazar”. Algo así como: plata o plomo.

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CENTAVITOS

¿A qué mente brillante de Morena en Donceles se le ocurriría negarle la licencia a Lía Limón para separarse 30 días del cargo como alcaldesa de Álvaro Obregón? Lía pedía 30 días para buscar la candidatura de la oposición a la CDMX, como le han hecho varios alcaldes, incluso la misma Claudia Sheinbaum, y a nadie se le había negado. Los morenistas sólo hacen víctima a la alcaldesa —como en Palacio hicieron con Xóchitl Gálvez—, y contradijeron el discurso de que es tiempo de mujeres, que presume la 4T. Lo peor para los pejistas es que ahora a Limón le basta enviar un oficio para avisar que se va 15 días y luego otro más, sin esperar la autorización de nadie. Ah, y mientras le dan la oportunidad de empezar a hacerse promoción, pues se dedicará a hablar del tema desde ya: Morena le adelantó su campaña.

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