Don Roberto González Barrera; su legado, más vivo que nunca

El empresario heredó dos sólidas empresas que, a un año de su muerte, siguen en ascenso

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Don Roberto González Barrera. Foto: Daniel Betanzos
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Roberto González Barrera nació en Cerralvo, Nuevo León, el 1 de septiembre de 1930. Aquí, en una imagen de 1958. Foto: Archivo Excélsior
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Don Roberto fue reconocido en varias ocasiones entre los líderes del país. Aquí, en 2010, con el hoy presidente Enrique Peña Nieto. Foto: Eduardo Jímenez
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El fundador de Gruma, acompañado de Carlos Slim, durante la octava edición de México, Cumbre de Negocios, hace tres años. Foto: Claudia Aréchiga
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El empresario era un asiduo seguidor de la fiesta brava. En la imagen, acompañado de Guillermo Ortiz, presidente de Banorte. Foto: Héctor López
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Don Roberto, durante el cuarto informe de gobierno de Felipe Calderón acompañado por Manlio Fabio Beltrones. Foto: Archivo
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Tras su muerte, se le rindieron varios homenajes y fue reconocido por la cúpula empresarial por su trayectoria y aportaciones al país. Foto: Archivo Excélsior
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CIUDAD DE MÉXICO, 25 de agosto.- A un año de su fallecimiento, don Roberto González Barrera, fundador de Grupo Maseca y Grupo Financiero Banorte, es recordado como uno de los más grandes empresarios que ha dado México al mundo.

 Nació en la pobreza y trabajó como bolero, pero se sobrepuso a la adversidad, porque su visión lo llevó a adquirir un molino de maíz con el que inició la construcción de lo que es hoy el imperio global de la masa y la tortilla.

81 Años tenía don Roberto González cuando falleció, el 25 de agosto del año pasado.

 Muchos años antes de su lamentable desaparición física, el también llamado con admiración y respeto Rey de la Tortilla, expandió las empresas de Gruma a los cinco continentes y adquirió Grupo Financiero Banorte, el banco fuerte de México, el mayor del país de capital local.

 Hoy, el legado de Roberto González Barrera está más vivo que nunca.

 Sus empresas son más valiosas y continúan en expansión, tanto en México como en el mundo.

 Me ha tocado también, como a ustedes, enfrentar una buena cantidad de dificultades, crisis y cambios en el entorno del país y del mundo. Y de ellos hay una lección principal que he aprendido: detrás de cada crisis hay una oportunidad, lo importante es saber encontrarla”, decía Don Roberto.

 Uno de sus méritos fue la gran capacidad de reaccionar ante las dificultades, de ahí que actualmente tanto Gruma como Banorte gozan de salud financiera.

Sus detractores lo consideraban un controlador en los negocios, pero los estados financieros de sus empresas lo acreditan como un gran administrador.

Vitalidad

En el mercado, Gruma es 50 por ciento más valiosa que antes del fallecimiento del empresario y el brillo de Banorte ha avanzado 44 por ciento.

Siempre fue atinado en sus compras y decisiones. Roberto González llevó sus productos hasta Egipto, logró internacionalizarse”, dijo José María Flores, analista de Grupo Financiero Bx+.

Su consentida

La empresa preferida de don Roberto, dicho por él mismo, era Gruma, motivo por el cual siempre estuvo al pendiente de las operaciones, hasta comienzos de 2012, antes de que su estado de salud se deteriorara, todavía estaba a cargo de la compañía.

Don Roberto transformó la manera en que los mexicanos comemos tortilla, de acuerdo con información de la empresa.

Su trabajo incansable lo llevó a transformar el método de nixtamalización (base para la elaboración de masa de maíz) logrando importantes beneficios en favor del medio ambiente como: el ahorro en agua potable, reducción en el consumo de gas, disminución en la emisión de gases y la reducción en la descarga de aguas residuales entre otras ventajas”, presumen.

El empresario, que comenzó a vender maíz en Monterrey en 1949, logró abrir plantas en China, Malasia, Australia, Reino Unido, Rusia y Turquía, por mencionar algunas, y posicionar tanto las tortillas como la harina de maíz en más de 100 países.

Pese a que la empresa perdió su negocio en Venezuela debido a una expropiación por parte del gobierno de ese país, sus cifras siguen siendo positivas.

Sus ventas durante el primer semestre del año ascendieron a 26 mil 635 millones de pesos, ligeramente inferiores a los 26 mil 672 millones de pesos del mismo periodo pero de 2012. Sin embargo, su utilidad de operación pasó de mil 150 a dos mil 107 millones de pesos.

Así, pese a que tras la muerte de don Roberto hubo incertidumbre en torno al futuro de la empresa, pues, inclusive, tuvo que enfrentarse a una oferta de compra por parte de Fernando Chico Pardo, al frente de Grupo Aeroportuario del Sureste, el panorama se aclaró y la empresa cobró un nuevo impulso.

La nueva administración de la emisora, a cargo de Juan Antonio Gonzalez Moreno, hijo de don Roberto, ha impulsado su valor. Hace un año el valor de mercado de la compañía era de 20 mil 483 millones de pesos, hoy es 50 por ciento superior, se ubica en 30 mil 721 millones de pesos.

Banorte, siempre rentable

Guillermo Ortiz se convirtió en el brazo derecho de don Roberto al nombrarlo presidente del Consejo de Banorte, grupo financiero que tratándose de rendimientos es 44 por ciento más valioso en el mercado que hace un año, alcanza los 229 mil 665 millones de pesos.

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