Fátima, la Virgen de las profecías
Lucía, Francisco y Jacinta son los tres pequeños pastores que vieron por primera vez a la Señora del Rosario, quien les contó tres secretos. Para muchos vaticanólogos, sus contenidos ya se cumplieron
CIUDAD DE MÉXICO.
Las apariciones de la Virgen María en Cova da Iria, freguesía de Fátima, Portugal, en 1917, bajo la advocación de la Virgen de Fátima, son las únicas que constituyeron una visión colectiva, denominada “El Milagro del Sol”; de ello existe registro a través de periódicos de la época y de fotografías.
Miles de personas en campo abierto miraban al cielo la tarde del 13 de octubre, cinco meses después de la primera aparición, el 13 de mayo. Observaban un fenómeno de luz que hacía parecer que el Sol descendía y trataban de identificar la silueta de la Virgen. De mayo a octubre de 1917 se contabilizan seis apariciones.
La Virgen de Fátima es un referente mundial por sus profecías reveladas a los tres pequeños pastores videntes: Lucía, de diez años, y sus primos Francisco, de nueve, y Jacinta, de siete, a quienes se les presentó el 13 de mayo como la Señora del Rosario. Los dos últimos son declarados hoy sábado en Portugal por el papa Francisco santos de la Iglesia católica.
De las apariciones marianas reconocidas por la Iglesia sólo tres son valoradas por millones de personas en sus respectivos santuarios: la Virgen de Guadalupe (México, 1531), la Virgen de Lourdes (Francia, 1858) y la Virgen de Fátima (Portugal, 1917).
El domingo 13 de mayo de 1917, cuando los pastorcitos cuidaban su rebaño, vieron un relámpago en un día soleado. Mientras llevaban a sus ovejas a un lugar protegido observaron en una encina una nube sobre la que estaba de pie una mujer, con un vestido de luz y un resplandor que parecía provenir del sol.
Ella tenía sus manos en posición de oración, y de las mismas pendía un rosario de cuentas brillantes como perlas y una cruz pequeña plateada. Lucía y Jacinta podían verla y oírla, mientras Francisco sólo podía verla.
SUS PROFECÍAS
Para los sacerdotes y vaticanólogos, el mensaje de Fátima es una señal que marca el principio de los últimos tiempos; habla de un Papa muerto a tiros, la huida del Santo Padre y la caída de la Iglesia. Las profecías son tres misterios que el Vaticano ha interpretado con el tiempo.
En entrevista con Excélsior, el sacerdote de la Parroquia de Fátima en Azcapotzalco, Pedro Agustín Rivera, recordó que la Profecía de la Virgen también vaticinó la conversión de Rusia, la caída de la Cortina de Hierro y el comunismo, y la reconversión de Europa.
Es una sola profecía en tres partes, la última parte fue hecha pública en 1982 por Juan Pablo II, mientras que las dos primeras, en 1941”, afirmó el canónigo, quien tuvo a su cargo en años recientes la antigua Basílica de Guadalupe.
Relató que “Francisco y Jacinta mueren pasados dos años de las apariciones, de tal manera que el testimonio que queda es el de Lucía; ella muere hasta 2005, o sea, vive durante 97 años”.
Las dos primeras partes del mensaje se refieren propiamente a la invitación hacia la conversión: los niños van a ver el infierno y la necesidad de la oración para conseguir la conversión del mundo, muy específicamente en ese momento se hablará de la conversión de Rusia”, relató.
Vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados. Si se atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia”, se lee en la segunda parte del texto de la Profecía de Fátima.
El párroco comentó a este diario que “la tercera parte del secreto se escribe años después, la misma Lucía dice: ‘no se abra este sobre antes de 1961’, y será el papa Juan XXIII quien leerá este documento. Paulo VI también leerá el documento, pedirá que se guarde”.
La tercera parte de la Profecía de Fátima dice: “el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso, con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba en el camino; llegando a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran cruz fue muerto por un grupo de soldados que le disparó varios tiros de arma de fuego y flechas…”.
Para asiduos a la Profecía de Fátima, esta tercera parte no se ha cumplido. Para Pedro Agustín Rivera ya está cumplida y fue el atentado mortal contra el papa Juan Pablo II.
Un Papa, quizá el más querido en la historia reciente, Juan Pablo II, atribuye a la Virgen de Fátima haberle salvado la vida el 13 de mayo de 1981, tras recibir cuatro impactos de bala en la Plaza de San Pedro del Vaticano por el turco Mehmet Ali Agca.
Juan Pablo II pide que se le vuelva a traer este documento: él lo lee e incluso la interpretación que le da es que de lo que ahí se hablaba ya se cumplió”, indicó monseñor Rivera.
¿Por qué? Porque el Papa dice: ‘quien me disparó, disparó con la intención de matar al Papa, pero una mano de mujer, venida del cielo, desvió la bala’, de tal manera que será el Papa el que mande a preguntar a Lucía y él le dice: ‘esta parte del secreto está cumplida con lo que me sucedió’ y Lucía dirá que sí”.
El Papa va a Fátima para agradecer la intervención de la Madre de Dios y en la corona de la Virgen de Fátima deja la bala que le extrajeron y, en el año 2000, el papa Juan Pablo II le pedirá al cardenal Josehp Ratzinger que haga un documento donde explique la Profecía y el sentido de todo el mensaje.”
“EL MILAGRO DEL SOL”
Fue el “Milagro del Sol” la última aparición de la Virgen de Fátima a los pastorcitos videntes; se pudo ver al sol temblar en una especie de “danza”, según relataron los que estaban ahí.
Luego de una intensa lluvia, las nubes dejaron ver el sol, que, según los registros de la época, se veía como un suave disco de plata. La luz del sol tomó diferentes colores y el astro pareció caer sobre miles de personas que ya estaban de rodillas.
Avelino de Almeida, periodista del diario portugués O Século, que se encontraba en el lugar, estimó entre 30 mil a 40 mil personas, mientras que el profesor de ciencias naturales de la Universidad de Coimbra Joseph Garrett, también presente, lo cifró en 100 mil.
"El Milagro del Sol” duró escasos tres minutos. Los pastorcitos dijeron haber visto imágenes de Jesús, la Virgen María y San José bendiciendo a la multitud.
Creyentes y escépticos han intentado encontrar una explicación a lo que sucedió aquel 13 de octubre. Sin embargo, las críticas más devastadoras proceden del seno de la propia iglesia portuguesa. Hay parte del clero que considera que todo lo que envuelve a Fátima es un mito.
El sacerdote católico de Oporto, Mário de Oliveira, publicó el libro Fátima nunca mais, en el que aseguró que las apariciones fueron un acto preconcebido del clero que no toleraba el auge republicano en Portugal.
LA SEGUNDA MÁS VISITADA DEL MUNDO
En México, la tarde de hoy sábado, el cardenal y arzobispo primado Norberto Rivera Carrera encabeza en la Catedral Metropolitana los festejos de los cien años de las apariciones de la Virgen de Fátima.
Como nuestro país, Portugal es un país eminentemente mariano, que peregrina a una ciudad que hace cien años no figura en el mapa: Fátima, hoy llena de hoteles, restaurantes y tiendas de souvenirs.
El santuario de Fátima tiene una gran explanada, que mide desde la entrada hasta la escalinata de la Basílica 540 metros de largo y 160 metros de ancho. Es un área de 86 mil 400 metros cuadrados y tiene capacidad para 300 mil personas. El crucifijo de 34 metros parece pequeño. La basílica de mármol blanco tiene más de 60 metros de altura y 70 campanas. Tiene el récord de ser la iglesia con más asientos del mundo: ocho mil 600.
El Santuario de Fátima es más grande que la Plaza de San Pedro que tiene 320 metros de longitud por 240 de ancho, es decir, 76 mil 800 metros, en donde también se pueden albergar hasta 300 mil personas. Anualmente, Fátima recibe a siete millones de peregrinos, lo que la convierte en el segundo templo mariano más visitado del mundo, después de la Basílica de Guadalupe.
Y en el altar de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, este sábado el papa Francisco canonizará a los pastorcitos videntes Jacinta y Francisco.
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