¿Por qué “Los ricos también lloran” con Verónica Castro fue un fenómeno en Rusia?

Los ricos también lloran, protagonizada por Verónica Castro, conquistó Rusia en 1992. Conoce las razones detrás de su inesperado éxito.

Verónica Castro con cabello voluminoso y vestido oscuro, asomada entre muebles de madera en Los ricos también lloran.
Verónica Castro interpretó a Mariana Villarreal en Los ricos también lloran, telenovela que conquistó al público ruso en 1992.Captura de Pantalla video YouTube

La telenovela mexicana protagonizada por Verónica Castro consiguió que millones de personas estuvieran pendientes de una misma historia en Rusia. Lo curioso es que Los ricos también lloran había sido grabada más de una década antes de alcanzar semejante popularidad.

Estrenada en México en 1979, la producción llegó a la televisión de la antigua Unión Soviética entre 1991 y 1992, cuando la región atravesaba una etapa de cambios políticos, económicos y sociales.

La historia de Mariana Villarreal y Luis Alberto Salvatierra, interpretados por Verónica Castro y Rogelio Guerra, se convirtió en uno de los programas más vistos de la época.

Pero ¿qué tenía una telenovela mexicana para conseguir semejante éxito en un país con una cultura y una historia tan diferentes?  

Primer plano de Verónica Castro con cabello castaño y ojos claros en la portada de Los ricos también lloran.
Verónica Castro protagonizó Los ricos también lloran, telenovela mexicana que conquistó a millones de espectadores en Rusia.Captura de Pantalla video YouTube

¿Cómo llegó Los ricos también lloran a Rusia?

Durante décadas, la televisión de la Unión Soviética estuvo controlada por el Estado, que regulaba los contenidos que podían transmitirse. Las producciones extranjeras tenían una presencia limitada y buena parte de la programación estaba relacionada con información política, cultura y contenidos nacionales.

La situación comenzó a cambiar durante los años ochenta, cuando Mijaíl Gorbachov impulsó dos reformas que buscaban transformar el sistema soviético.

Estos cambios facilitaron la llegada de producciones internacionales a la televisión, aunque el proceso se aceleró con la desaparición de la Unión Soviética en diciembre de 1991.

Fue en ese contexto cuando la cadena Ostankino comenzó a transmitir Los ricos también lloran, una producción de Televisa que ya había tenido éxito en México y otros países.

De acuerdo con un reportaje publicado por El País en mayo de 1992, la televisión había presentado algunos capítulos a finales del año anterior para conocer la reacción del público. La respuesta fue tan favorable que la cadena continuó con su transmisión regular.

La llegada del melodrama coincidió con un momento en el que los espectadores comenzaban a tener acceso a contenidos que durante años habían estado prácticamente ausentes de su televisión.

Verónica Castro recostada sobre una almohada naranja en una escena de la telenovela Los ricos también lloran.
Verónica Castro interpretó a Mariana Villarreal en Los ricos también lloran, telenovela que triunfó en Rusia durante los años noventa.Captura de Pantalla video YouTube

¿Por qué Los ricos también lloran conquistó a millones de rusos?

Una de las principales razones de su popularidad fue el contraste entre la programación soviética y las historias que acostumbraban contar las telenovelas latinoamericanas.

Mientras los espectadores habían pasado años viendo contenidos informativos y producciones nacionales, Los ricos también lloran presentaba una historia centrada en el amor, las diferencias económicas, los conflictos familiares y los problemas personales.

La protagonista era Mariana Villarreal, una joven de origen humilde que, después de enfrentar distintas dificultades, terminaba relacionándose con una familia adinerada y enamorándose de Luis Alberto Salvatierra.

Su historia incluía situaciones que mantenían al público pendiente de cada capítulo, desde separaciones y malentendidos hasta secretos familiares y problemas sentimentales.

Sin embargo, el atractivo de la producción también estaba relacionado con el momento que atravesaba Rusia.

Tras la desaparición de la Unión Soviética, la población enfrentaba una profunda crisis económica, cambios en sus condiciones de vida y una constante presencia de noticias políticas.

En ese contexto, la telenovela ofrecía una alternativa de entretenimiento que permitía concentrarse durante algunos minutos en los problemas de personajes ficticios.

En septiembre de 1992, The Washington Post recogió declaraciones de Yegor Yakovlev, entonces responsable de Ostankino, quien explicó que el público estaba cansado de la política y encontraba en la serie una forma de evasión.

La historia también tenía un elemento que podía resultar cercano para espectadores de distintas culturas. Aunque Mariana y Luis Alberto pertenecían a mundos económicos diferentes, ambos enfrentaban conflictos sentimentales y familiares.

De esta manera, el melodrama combinaba el atractivo de conocer una sociedad distinta con situaciones que no requerían familiaridad con las costumbres mexicanas para comprenderlas.

Verónica Castro con cabello rizado y blusa bordada frente a una puerta en una escena de Los ricos también lloran.
Verónica Castro dio vida a Mariana Villarreal en Los ricos también lloran, telenovela mexicana que conquistó al público ruso.Captura de Pantalla video YouTube

Los ricos también lloran reunió a millones de espectadores en Rusia

El éxito de la telenovela alcanzó dimensiones poco habituales para una producción extranjera.

En mayo de 1992, El País informó que aproximadamente 200 millones de personas seguían la historia, según encuestas difundidas en aquel momento. La cifra correspondía a los territorios de la antigua Unión Soviética y no exclusivamente a Rusia.

Su popularidad fue tal que la televisión tuvo que modificar los horarios de transmisión para evitar que interfiriera con las actividades cotidianas de los espectadores.

Inicialmente, la cadena emitía tres capítulos consecutivos los domingos. Sin embargo, muchas familias aprovechaban ese día para trasladarse a sus casas de campo y cultivar alimentos, una actividad importante durante la crisis económica.

Ante esta situación, los responsables de la programación decidieron trasladar la telenovela a días laborables y distribuir los episodios durante la semana.

Los reportes periodísticos de la época también describieron cómo las personas seguían la historia en comercios, hoteles y otros espacios públicos, donde la transmisión se había convertido en parte de la rutina.

La popularidad no se limitó a Rusia. El melodrama también consiguió seguidores en otras antiguas repúblicas soviéticas, como Ucrania, Moldavia y Uzbekistán.

El interés por la historia fue tan grande que incluso comenzaron a publicarse materiales relacionados con la producción, incluida una versión en ruso de la novela, dirigida a quienes querían conocer el destino de los personajes.

Verónica Castro y Rogelio Guerra acostados juntos en una cama durante una escena de Los ricos también lloran.
Verónica Castro y Rogelio Guerra protagonizaron Los ricos también lloran, telenovela mexicana que alcanzó gran popularidad en Rusia.Captura de Pantalla video YouTube

Verónica Castro se convirtió en una estrella en Rusia gracias a Los ricos también lloran

El fenómeno también tuvo consecuencias para Verónica Castro, quien pasó a convertirse en una de las figuras mexicanas más reconocidas entre los espectadores rusos.

En septiembre de 1992, la actriz viajó a Moscú y recibió una bienvenida multitudinaria. Su visita fue considerada uno de los principales acontecimientos de entretenimiento de aquella semana, de acuerdo con reportes publicados entonces.

Años después, la propia Castro recordó que, cuando llegó al aeropuerto de Moscú, miles de personas la esperaban y gritaban el nombre de su personaje, Mariana, en lugar del suyo.

En una entrevista publicada por El País en 2016, la actriz relató que muchos seguidores lloraban al verla porque todavía recordaban el sufrimiento de su personaje en la telenovela.

La popularidad de la producción también impulsó el reconocimiento internacional de Rogelio Guerra, quien interpretó a Luis Alberto y se convirtió en uno de los galanes más conocidos del melodrama mexicano.

Según información recopilada por Univision, Los ricos también lloran llegó a comercializarse en 127 países y fue doblada a más de 20 idiomas, entre ellos ruso, italiano, inglés y portugués.