Rita Dove: “Mis temas son la identidad y la necesidad de ser escuchados”
La poeta estadunidense, ganadora del Pulitzer en 1987, visita por primera vez Monterrey para presentar Thomas y Beulah, obra en la que reconstruye la historia de sus abuelos maternos y reivindica, a través de la literatura, las voces y experiencias que suelen quedar fuera del relato colectivo.

MONTERREY, N.L.– Una mandolina, un pañuelo amarillo, un canario, una olla al fuego. La escritora afroamericana Rita Dove (1952), reconocida como una de las voces esenciales de la poesía estadunidense contemporánea, centra su obra en los detalles cotidianos, más que en los grandes temas.
“De ahí surge todo. Mientras escribo voy descubriendo qué emociones están enterradas ahí, qué me inquieta o qué me persigue con tanta intensidad como para tener que escribir sobre ello”, afirma en entrevista con Excélsior.
La Premio Pulitzer de Poesía 1987, por Thomas y Beulah, promueve en la 34 Feria Internacional del Libro Monterrey este título que acaba de publicar en español la editorial Vaso Roto, en el que recrea la vida de sus abuelos maternos.

“Mis temas son realmente la identidad y la necesidad de ser escuchados, independientemente de la raza, el género o la etnicidad”, comenta quien visita Monterrey por primera vez.
“He sentido rabia, tristeza, pero creo que es importante encontrar alegría, incluso en medio de las situaciones más difíciles. Eso me caracteriza: encontrar la expresión de ironía que permita sobrellevar esos momentos”, agrega.
Amable, risueña, sencilla, Dove, que comenzó su carrera literaria en 1980 con la publicación de The Yellow House on the Corner, confiesa que la poesía es su primer amor, y el teatro el segundo.
“La leía mucho cuando era pequeña, pero también escribía e intentaba poner atención al ritmo, a la cadencia. Una palabra puede contener historia, música, invención y motivar un cambio. Me encanta cómo la poesía trabaja en la raíz de cada palabra. Hay palabras que no pueden explicarse con palabras, pero la poesía sí lo puede hacer”, añade.

La Poeta Laureada de los Estados Unidos, un reconocimiento especial, destaca que “la poesía es infinitamente portátil, porque la puedes llevar contigo, la puedes llevar en tu corazón. Es algo que puedes sostener físicamente.
“Está compuesta por el lenguaje y eso puede cambiar lo que oímos, vemos y comprendemos. Nos permite reflexionar. La poesía es capaz de expresar el silencio. Las palabras son aproximaciones, intentos de alcanzar esa conexión para la que no existen palabras”, señala.
La doctora Honoris Causa por 25 centros universitarios explica que, a 40 años de haber publicado Thomas y Beulah, observa que con este libro puso a la poesía en el centro público, en un lugar mucho más visible.
Antes de éste había publicado dos poemarios, pero los había leído un círculo íntimo. Ganar el Pulitzer hizo que mi obra llegara a un público más amplio. La consciencia que la gente tenía de mi obra cambió. Esas voces que permanecían silenciadas tenían que ser oídas y el premio permitió que tuviera más presencia e influencia”, detalla.
Dice que cuando escribió Thomas y Beulah quería entender la historia de su abuelo y su abuela. “Lo sentía muy personal y a la vez universal, porque, aunque cuenta la historia de dos personas que buscaban lograr su sueño americano, era algo que representaba a todos. Cada experiencia y emoción no está registrada y eso me impulsó a escribirlo.
“La máxima en mi familia era que debías educarte para ser mejor y darle algo a cambio a la sociedad, como convertirte en abogado, en doctor o profesor. Claro que ser poeta no estaba entre los planes. Pero no sería yo misma sin los sacrificios que hizo antes mi familia. Ese tipo de amor y de educación se refleja en ‘Thomas y Beulah’”, indica.
La también dramaturga y ensayista admite que lo apasionante del teatro es que puede utilizar el cuerpo humano para expresar cosas que no se pueden decir con palabras. “Además, el teatro es una labor colectiva, sientes que puedes pertenecer a una familia, y la poesía se realiza en la soledad. Me complementan bien”.
Narra que Thomas y Beulah es el tercer título que tiene publicado en español, además de Sonata mulática y Canciones para el apocalipsis y que hay planes de seguir trabajando con Vaso Roto.