Moleiro lleva a la FIL Monterrey joyas bibliográficas de siglos pasados
La editorial española Moleiro presenta por primera vez en la feria réplicas de manuscritos iluminados y obras históricas de los siglos XV y XVI, reproducidas con detalle artesanal a partir de originales resguardados en museos y bibliotecas.

MONTERREY, N.L.– Una veintena de tesoros del patrimonio bibliográfico mundial se pueden observar y hasta hojear en el stand 936 que Moleiro, la editorial especializada en clonar manuscritos iluminados, ha instalado por primera vez en la 34 Feria Internacional del Libro Monterrey.
Moleiro lleva 35 años dedicada al estudio, restauración, conservación y clonación de obras maestras del patrimonio bibliográfico ricamente iluminadas. Son ediciones únicas e irrepetibles de 777 ejemplares, numerados y certificados con un acta notarial que da fe de su exclusividad.
En su primera parada en el norte de México, el sello español exhibe libros clonados, idénticos a los originales, resguardados en museos y bibliotecas, sobre alquimia, astrología, religión, cinegética y música; ilustrados con pigmentos oros y platas y una lujosa encuadernación artesanal.
Entre las obras destacan el Atlas Vallard (1547), cuyo mapa del Golfo de México incluye la enigmática Isla Bermeja que, de haber existido, habría rediseñado los límites marítimos del país.
El Dioscórides de Cibo y Mattioli (c. 1565), obra de la medicina renacentista que refleja el camino que recorrió la humanidad para entender la riqueza del mundo vegetal y sus beneficios para la salud.
Las Grandes horas de Ana de Bretaña (1503-1508), quizás
“el libro de oración más hermoso y extraordinario jamás creado. Su herbario, compuesto por 330 pinturas de plantas, contiene la primera ilustración europea de la calabaza, originaria de Mesoamérica”, informa la editorial.
Otro ejemplo es el códice Libro de las Maravillas de Marco Polo y Odorico de Pordenone (c. 1410-1412): un viaje a través de la Ruta de la Seda guiado por estos exploradores, que da a conocer reinos, costumbres extravagantes, animales exóticos y adelantos técnicos pioneros.

La feria, detalló su director Henoc de Santiago, recibió 140 mil visitantes en su primer fin de semana, 60 mil el sábado y 80 mil el domingo.