Cargan tanques en área riesgosa; centro de carburación

Consumidores rellenan sus cilindros a granel porque las gaseras les dan menos carga; Grupo Tomza, que opera Unigas, ha sido señalado por estas prácticas y monopolio

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CIUDAD DE MÉXICO.

El relleno de cilindros domésticos de gas en el centro de carburación ubicado en Eje 3 Norte (Tochtli) 267, colonia Santa Lucía, Azcapotzalco no solamente pone en peligro a los operadores, usuarios y vecinos del sitio, también es un riesgo latente para esta zona industrial del norponiente de la Ciudad de México.

A un lado del punto donde Excélsior documentó que se expende gas a granel se encuentra un establecimiento en el que venden madera y todo lo relacionado con la carpintería, como solventes y resinas; en el local contiguo a la gasera se ubica un verificentro, en el cual entran y salen decenas de automóviles, generando chispas una y otra vez al momento del encendido de motor.

Una de las razones por la que consumidores acuden a rellenar sus cilindros es porque las gaseras se los venden con menor carga, algo por lo que paradójicamente Grupo Tomza también ha sido denunciado ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).  Además, el consorcio gasero también ha sido señalado por prácticas monopólicas.

En general, la zona de Azcapotzalco donde se ubica la estación de Unigas, empresa que forma parte de Grupo Tomza, es de naves industriales donde se manejan diferentes materiales con diversos grados de peligrosidad.

Sobre la recarga de cilindros en las diferentes estaciones que no están certificadas, Raúl Esquivel, director de los Bomberos de la Ciudad de México, dijo que es una práctica sumamente peligrosa.

Señaló que es difícil que estas estaciones irregulares cuenten con el equipo tecnológico certificado y que cumplan con las normas de seguridad para el manejo de combustibles.

Ayer este diario publicó que centros de carburación rellenan los tanques domésticos de gas, violando la norma NOM-007-SESH-2010.

En el establecimiento de Unigas se pudo comprobar que los empleados recargan cilindros frente a los clientes, sin importar que éstos sean transportados en las cajuelas de los autos o incluso diablitos.

Además, la norma NOM-009-SESH-2011 señala que las instalaciones para carburación solamente pueden proveer del combustible a los vehículos que usen gas para sus motores, de acuerdo con el numeral 3.12.

“Todo manejo de combustible es sumamente peligroso, por eso las empresas de estos giros están sometidas a normas de control y seguridad que existen y que son muy estrictas.

“Estas empresas deben contar con los equipos contra incendios adecuados, extinguidores y lo más importante es que los empleados deben saber qué hacer en caso de una fuga y cómo controlar un flamazo”, dijo Esquivel.

Agregó que manipular cilindros de gas semivacíos es muy peligroso, pues dentro del tanque puede generarse alguna reacción que provoque, incluso, una explosión.

“Aunque al parecer están vacíos, en su interior están cien por ciento activos, pues aunque tienen poco gas, por el calor y el movimiento, puede producirse gran cantidad de vapor y ese vapor es muy peligroso porque puede generar una explosión”, dijo.

También rellenar cilindros en sitios no aptos para ello es un riesgo, consideró, porque aunque tengan básculas y medidores que indiquen la cantidad de combustible que se inyecta, no existe garantía de que estos instrumentos estén bien calibrados, por lo que pueden causar una fuga.

El jefe de los bomberos aseveró que todos los días atienden incidentes relacionados con el mal uso o estado de los cilindros de gas, por lo que recomendó a los capitalinos no arriesgar su integridad física por ahorrarse unos pesos cargando en estaciones de carburación.

“La mayor parte de estas empresas su gente no tiene la capacitación necesaria es mejor no arriesgarse”, concluyó el jefe de los bomberos de la Ciudad de México, Raúl Esquivel.

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