Tercia de ases en la Plaza México: ‘Zotoluco’, Adame y ‘El Juli’
La corrida número 15 de la Temporada Grande presenta un cartel de lujo, con toros de la ganadería de Montecristo
CIUDAD DE MÉXICO.
Fue uno de los carteles de mayor expectación para la Temporada Grande 2015-2016. Hoy se llevará a cabo la ansiada corrida con la presencia estelar del experimentado Eulalio López Zotoluco, como primer espada, desde España, Julián López El Juli y el mejor matador mexicano de la actualidad, el aguascalentense Joselito Adame, lidiando seis toros de la ganadería tlaxcalteca de Montecristo.
Eulalio López Zotoluco afronta la que será su tercera comparecencia en el inmueble de Insurgentes, con la mente puesta en “tocar pelo”. Participó en la corrida inaugural de la temporada y también en la octava tarde.
Torear en la Plaza México es un gran compromiso, y así hay que verlo; la preparación ha sido importante, gracias a Dios”, dijo López. “Estoy agradecido con todos los ganaderos, especialmente con don Pepe Marrón y la ganadería de Arroyo Zarco, y con los toreros. Donde aprendemos y nos hacemos es en el campo bravo”.
Montecristo es una ganadería clave en la trayectoria del torero oriundo de Azcapotzalco, pues es una de las que más triunfos le ha aportado.
La he matado muchas veces, es una dehesa que conozco bien, pero los toros no tienen palabra de honor, tienen bien simiente, vienen de buenos sementales, de buenas vacas y espero nos arroje resultados”, aseveró.
Por su parte, Joselito Adame, actual referente de la tauromaquia mexicana, obtuvo la Puerta Grande en la inauguración de la temporada, al cortar tres orejas, y ahora enfrenta nueve días trascendentales en su carrera: la tarde de hoy y la del próximo día 31 del presente, cuando se dé el esperado mano a mano con el maestro José Tomás, enfrentando a tres astados de Fernando de la Mora y tres de Los Encinos.
Son dos compromisos muy fuertes y me he preparado a mi manera: llevo un mes alistándome en la Sierra Fría de Aguascalientes, en un rancho, en unas cabañas; me despertaba temprano con la luz del sol, caminaba un par de horas, corría cinco kilómetros y entrené entre 8 y 10 horas de toreo de salón diario”, narró Adame.
Al de Aguascalientes se le considera la máxima figura mexicana de la fiesta brava; sin embargo, esa denominación no le ha pesado. El espada fundamenta su éxito en el apoyo incondicional de su familia y amigos.
No ha cambiado mi entorno, porque éste siempre ha sido auténtico. Lo cierto es que, de un año y medio para acá, cuando llego a las plazas recae en mí cierta responsabilidad; como cabeza de cartel tengo que brindar el mejor espectáculo porque yo no puedo fallarle a nadie que paga un boleto por verme”, expuso.
La de esta tarde se perfila como una corrida completa: tres toreros de categoría, un encierro de una ganadería seria, con lo cual los asistentes poblarán de forma numerosa la México, el recinto capitalino por excelencia, el coso taurino más grande del mundo.
EL EDITOR RECOMIENDA







