Zabotinsky asombra con su gran fuerza en los Olímpicos de México 68

El "Hércules soviético" levantó más de 200 kilos ante el público que se dio cita en el Teatro Insurgentes

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CIUDAD DE MÉXICO, 19 e octubre Los Juegos Olímpicos se cuelan y circulan en las venas, en la mente y en el corazón de los habitantes del Valle de Anáhuac y la atracción se extiende y circula, a la velocidad de la luz, por todos los meridianos y paralelos del planeta.

La presentación del Hércules soviético Leonid Zabotinsky, aún fresco el recuerdo de su poderosa fuerza cuando en el desfile inaugural caminó con el asta de la bandera en posición horizontal, produce un oleaje de expectación en el Teatro Insurgentes.

Zabotinsky, que engulle nueve melones al final de cada comida, es una montaña de acerados músculos. Mide 1.90 m de estatura, pesa 162.600 kilogramos y tiene 30 años. Es un gigante noble, bondadoso, como el del cuento de Oscar Wilde, que aumenta su carisma con el rostro, de ojos pequeños y risueños, muy semejante al de Oliver Hardy.

El espíritu y la atmósfera del 68 arden con la lluvia de récords mundiales con las actuaciones de los astros. (La protesta de Tommie Smith y John Carlos, el castigo a los atletas, provoca una polémica internacional que Excélsior recoge puntual en su primera página, a ocho columnas). La gente acude a los escenarios con el deseo de emocionarse de experimentar el placer con las competencias.

Una atronadora ovación recibe a Zabotinsky. Llegó a México precedido de su victoria en los JO de Tokio. Su imagen es poder y fuerza. Simboliza a Hércules, a Goliath. En la edición de 2012 de The complete book of de Olympics, de David Wallechinsky y Jaime Loucky, libro de cabecera de los periodistas olímpicos, la Montaña aparece en la página 1193, en la apertura del capítulo de levantamiento de pesas. Era y es figura emblemática aún en el mundo anglosajón.

En la crónica el periodista Jaime Reyes Estrada expresa: “Zabotinsky levantó 202.5 kilogramos como quien alza un palillo de dientes”. Y añade: Dube , The Big Joe –en referencia al campeón de Estados Unidos-, en esfuerzo supremo alzó 200 kilos y por poco revienta” .

Los discos de metal caen y producen un estruendo al golpear el piso de madera. Sigue el asombro la Montaña anuncia: “Con esta alzada me retiro de la competencia. Nadie me gana”. Al llegar a la Villa Olímpica, al sur de la ciudad, la gente lo sigue aclamando.

Bill Tommey, de EU, gana la medalla de oro en decatlón. Con 8,193 puntos rompe el RO de 8,001 que dejó en Roma el legendario Rafer Johnson.

En semifinales, la cuarteta de Jamaica rompe el RN en el 4x100m con 38.3 con Stewart, Fray, Forbes y Lennox Miller. En mujeres, Estados Unidos, con Ferrell, Balles, Netter y Wyoma Tyus, rompe el RM del 4x100m en 43.6. Trece de 44 atletas superan la marca de calificación de 2.14m en el salto de altura. El estadunidense Dick Fosbury muestra un singular estilo y se divierte con los brincos del saltapatrás. Su compañero Jim Ryun, invicto en los últimos tres años, es la admiración en las semifinales de los 1,500m lisos.

El crawl impetuoso, hucaranado, del australiano Michael Wenden, de 19 años, arranca el alarido en la Alberca Olímpica Francisco Márquez”. Rompe el RM en 52.2 y eclipsa a los astros estadunidenses Ken Walsh, Mark Spitz y Zac Zorn. Un alfiler se encaja en el orgullo de Spitz, anunció que ganaría cinco oros. El bracista Donald McKenzie derrota inesperadamente a los soviéticos Vladimir Kossinsky y Nikola Pankin en la distancia de 100 m.

El sábado 19 es día de fiesta: la chiquilla María Teresa Ramírez, de tan sólo 15 años, marca 4:43.9 en los 400m nado libres y se convierte en la primera mexicana en llegar a una final olímpica. ¡se colocó en cuarto lugar!

Delirio en la Sala de Armas de la Magdalena Mixhuca cuando la punta del florete de Pilar Roldán toca el pecho de la italiana Vanneta Masioita. Son las 18:25 horas. La competencia empezó a las nueve. Enfrentó a 13 esgrimistas y venció a 10 ¡Pilar, la campeona panamericana de Winnipeg 67, es finalista! Cuánto regocijo y emoción.

Jan Kurka, de Checoeslovaquia, gana el oro con 598 puntos. Iguala RO y RM. Olegario Vázquez Raña con 594, en actuación de alto nivel, ocupa la posición 18.

Con un basquetbol de fuerza y rapidez la URSS logra la sexta victoria consecutiva y fulmina las aspiraciones de metal de México con score de 82-62. La final la disputarán URSS, Brasil, EU y Yugoslavia.

El peso pluma mexicano Antonio Roldán “es ayudado por los jueces” en su pelea contra el irlandés Edward Treacy. Su victoria le da oportunidad de ir por una medalla.

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