La gran batalla de los 10,000 metros en los olímpicos de México 68

El recuerdo de la conquista del oro por parte de Nefatlí Nahiba Temu en el tartán de Ciudad Universitaria

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CIUDAD DE MÉXICO, 13 de octubre.- El sonido eufónico de los grandes campeones se corporeizó durante las Semanas Deportivas Internacionales del 65, 66 y 67. Las SDI sirvieron esencialmente para refutar las versiones alarmistas de la altura de la Ciudad de México y de ensayos en materia programática,  competitiva y organizativa y, de manera paralela, contribuyeron como un catalizador de interés y estímulo a los atletas y aficionados.

El domingo 13 de octubre ríos humanos colmaron las tribunas del Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria al conjuro de aquellos grandes héroes de la resistencia.

La final de los 10,000 metros planos reunió al australiano Ron Clarke, poseedor del récord mundial y dueño de 18 plusmarcas, al célebre belga Gastón Roelants, campeón de Europa, al tunecino Mohammed Gammoudi, plata en los JO de Tokio después del estadunidense Billy Mills, los kenianos Kipchoge Keino y Nefatlí Temu, corredor de baja estatura que se hizo famoso por vencer a Clarke en la prueba de las seis millas en Kingston;  el soviético Nikolai Sviridov que intentaría emular las hazañas de los campeones Kutz y Bolotnikov; el etiope Mamo Wolde, cuarto lugar en Tokio. Y con ellos dos atletas latinoamericanos Juan Martínez, de México, y Álvaro Mejía, de Colombia, de quien se decía era el caballo negro.

Fue un espectáculo que electrizó a millones de espectadores . En la pista de tartán de CU se levantó un clamor ensordecedor cuando Nefatlí Nahiba Temu, de la tribu Kissi, tras frenética persecución sobre el etíope Mamo Wolde acelera en forma explosiva y conquista el oro.

La carrera de corte lento vivió episodios sensacionales, dramáticos. El poderío de Ron Clarke empezó a declinar a mitad de la prueba. Después los especialistas interpretarían que él no estaba adaptado a la altura como los etiopes y kenianos. Kipchoge Keino tuvo problemas estomacales y abandonó a los 8,900 metros.

El delirio se apoderó de 80 mil espectadores cuando el atezado Juan Martínez asumió la vanguardia. El rugido ensordecedor del estadio acompañó al líder mexicano de la vuelta 14 a la 19. Ahí iba adelante con una estela de figuras mundiales de leyenda. Juanito Martínez terminó en un notable cuarto lugar.

El duelo Temu-Wolde se definió prácticamente en la línea de meta con una diferencia de 35/100 de segundo: 29:27.40 contra 29:27.75. Gammoudi ocupó la tercera posición. Y Clarke se hundió al sexto lugar con el rostro desencajado.

Las centellas de los 100m impactan en las eliminatorias. Corren Charlie Greene, Enrique Figuerola, Roger Bambuck, Jim Hines, Harry Jerome. Hermes Ramírez y Greene marcan 10 segundos.

Los extranjeros se asombran y no dan crédito de la hazaña del halterista Mohamed Nasiri, de Irán, que en peso gallo rompe el RM con 367.5 kilogramos. No es posible, dicen. El Hércules da saltos mortales en el escenario y en los vestidores del Teatro Insurgentes.

En basquetbol, en el Palacio de los Deportes, México se impone a Corea del Sur 75-62. La quinteta estuvo errática y pasó  apuros. Manuel Raga y Luis Grájeda salieron por personales. Los mejores anotadores fueron Ricardo Potvianne 16, Arturo Guerrero 14 y Alejandro Guzmán 12.

México juega en el Grupo B en el que figuran la URSS, Brasil, Panamá, Bulgaria, Marruecos y Polonia.

“Si seguimos jugando así, mañana Cuba nos hará papilla en la cancha”, expresó malhumorado Lester Lane.

Rechifla y abucheos a la selección de futbol que consiga una magra victoria de 1-0 sobre Colombia con gol de Estrada en el primer minuto.

Alberto Morales gana al italiano Franco Udella en combate de moscas ligeros. El cubano Enrique Regueiferos logra en welter ligero espectacular nocaut sobre el inglés Terry Wallen.

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