Obama, la cannabis y México
El presidenteBarack Obama desató una ola de comentarios a nivel mundial sobre la inminente despenalización de la mariguana en Estados Unidos, y aunque después comentó que exageran quienes creen que la legalización resuelve todos los problemas, sus declaraciones fueron nota de ocho columnas en muchos diarios.
“Como se ha documentado bien, yo fumé mariguana cuando era un menor de edad y lo considero un mal hábito y un vicio; pero no es muy diferente de los cigarrillos que fumé desde que fui joven hasta gran parte de mi vida adulta; no creo que sea más peligroso que el alcohol”; con esas palabras, Barack Obama desató una ola de comentarios a nivel mundial sobre la inminente despenalización de la mariguana en Estados Unidos, y aunque después comentó que exageran quienes creen que la legalización resuelve todos los problemas, sus declaraciones fueron nota de ocho columnas en muchos diarios.
Esta información se añade a las que hemos conocido en los últimos meses: la autorización del uso recreativo y el cultivo y comercialización de la yerba de varios estados de la Unión Americana seguida del entusiasmo por transformar un asunto prohibido en un jugoso negocio; y al sur del continente, la iniciativa del presidente de Uruguay, José Mujica Cordano, quien propuso en junio de 2012 legalizar y regular la venta de mariguana, y tras haberlo conseguido en diciembre de 2013, la revista Time se preguntó si los mandatarios del mundo deberían o no seguir el mismo camino.
Total, que en muchas partes del mundo la cannabis, repudiada por unos y adorada por otros, está a punto de cambiar su estatus como producto ilegal, su cultivo y comercialización un delito, para convertirse en poco tiempo en algo como el tabaco o el alcohol, que se sabe que pueden dañar el organismo, pero que son lícitos y aceptados.
¿Y qué ha pasado en México? Nuestro país tiene una historia muy interesante que ha oscilado entre el uso más o menos libre de la mariguana por la “tropa” desde antes de la Revolución, y la condena y criminalización originada en Estados Unidos cuando se decía que la mariguana “volvía locos” a los soldados de Pancho Villa que saquearon Columbus, Nuevo México, el 9 de marzo de 1916; desde entonces en México la mariguana es ilegal, pero como ejemplo de contradicción entre las leyes, el artículo 193 del Código Penal para el Distrito Federal en materia común y para toda la República en material federal, señala: “No se procederá en contra de quien, no siendo farmacodependiente, se le encuentre en posesión de alguno de los narcóticos señalados,[] por una sola vez y en cantidad tal que pueda presumirse que está destinada a su consumo personal”, pero en el artículo 194 dice que “se impondrá de diez a veinticinco años y de cien hasta quinientos días de multa a quien produzca, transporte, trafique, comercie, suministre aun gratuitamente o prescriba alguno de los narcóticos señalados en el artículo anterior, sin la autorización correspondiente a que se refiere la Ley General de Salud”, o sea que sí puedes fumar (poquito), pero no puedes ni cultivar ni comercializar ni siquiera regalar la mariguana (explíquenmelo en español).
¿Qué va a hacer México?, surgen las preguntas: ¿la mariguana será legal al norte de la frontera e ilegal aquí?, y si la presión mundial hace que acá ya no sea delito, ¿se podrá cultivar?, ¿quién reglamentará su cultivo?, ¿quiénes podrán comercializarla?, ¿pagará IVA?, ¿se darán facturas electrónicas a quien la compre?, ¿qué hará la Conadic? Y los miles de jóvenes que están en las cárceles por vender unos carrujos, ¿serán liberados o cumplirán su condena de todas maneras?, ¿habrá publicidad por parte de actores y estrellitas del espectáculo?, ¿habrá un mariguanómetro los fines de semana?; espero respuestas.
*Médico y escritor
