Alcaldes extorsionados
“Todos son iguales”, decía mi madre cuando hablábamos de la corrupción de los políticos de los diversos partidos.
¿Qué tienen en común Bárbara Botello, Ricardo Baptista y Fernando Galindo?, son los titulares de organizaciones que muchos de nosotros desconocemos: Botello preside la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm), Baptista preside la Asociación de Autoridades Locales de México (AALMAC), y Galindo la Confederación Nacional de Municipios Mexicanos (Conamm).
¿Y qué tienen en común en estos días estos tres personajes?, pues que, desde su tribuna, han denunciado abiertamente las extorsiones que sufren los alcaldes de todo el país de manos de los legisladores “de todos los partidos”, como señaló Bárbara Botello.
Y escucho una entrevista de radio en la que la señora Botello relata con pelos y señales cómo los legisladores condicionan los recursos para sus alcaldes a un “moche”, y a que las obras las realice “un amigo”, y eso me hizo recordar al ínclito profesor de primaria Carlos Hank González, que llegó a ser inmensamente rico y era llamado popularmente “el profesor del diez por ciento”.
La extorsión no es nueva, el uso del poder para distribuir los recursos financieros a discreción ha existido siempre, pero ahora, ¡oh sorpresa!, surge de las filas del Partido Acción Nacional y, en los días que corren, han sido diputados, senadores, ex gobernadores y ex legisladores panistas los que alzan la voz y denuncias las componendas del jefe de la bancada panista, Luis Alberto Villarreal, que acude a la radio tratando de explicar lo inexplicable, de justificar lo injustificable, de ocultar lo inocultable.
“Todos son iguales”, decía mi madre cuando hablábamos de la corrupción de los políticos de los diversos partidos, y es cierto, porque hoy las baterías van contra el coordinador del PAN, pero lo mismo ocurre con priistas y perredistas, y ni qué decir de los diputados de los micropartidos familiares. Debo señalar que conocí solamente a un hombre cuya integridad fue a toda prueba: don Plácido García Reynoso, subdirector del Banco de México, subsecretario de Industria y Comercio en dos sexenios, y recuerdo cómo, cuando llegó a su casa un lujosísimo automóvil, “regalo de un amigo”, pidió de inmediato que lo regresaran y nunca más quiso tratar el asunto.
¿Por qué vemos que políticos de derecha, izquierda y de cualquier color buscan solamente el dinero, extorsionan a sus alcaldes, se corrompen y los corrompen a plena luz del día?, porque gozan de la impunidad que les otorga el fuero, la opacidad de las leyes, la falta de rendición de cuentas y la complicidad de los demás funcionarios.
Estoy seguro de que el asunto llamará la atención por unos días, que algunos de los legisladores señalados se defenderán diciendo que el asunto “tiene tintes políticos”, como si la corrupción tuviera colores y seguramente alguien pedirá que “se llegue hasta las últimas consecuencias”, sabiendo que las últimas consecuencias serán que no pase nada, y luego todo se olvidará, por eso hoy más que nunca tenemos que denunciar y nuestra denuncia ciudadana debe ser escuchada, en especial en momentos como éste, cuando hay un Tribunal en Morelia que con motivo de la filmación de Presunto Culpable, pretende instaurar la censura y prohibir su exhibición; tenemos que denunciar y exigir que termine esas prácticas que dañan al país, los ciudadanos somos los únicos que podremos recuperar la dignidad de México.
*Médico y escritor
