“Fonded” para la diabetes
Asistí al segundo foro Diálogo sobre Diabetes en México, organizado por la Fundación IDEA y una serie de organismos académicos y empresariales. La asistencia fue muy nutrida, y la participación de los ponentes nacionales e internacionales todos ellos expertos en ...
Asistí al segundo foro Diálogo sobre Diabetes en México, organizado por la Fundación IDEA y una serie de organismos académicos y empresariales. La asistencia fue muy nutrida, y la participación de los ponentes nacionales e internacionales —todos ellos expertos en diabetes— fue de la más alta calidad; se presentaron algunas estrategias exitosas, como la de Casalud del Instituto Carlos Slim, para combatir esta enfermedad que mató a medio millón de mexicanos en el sexenio pasado y que matará a más de 70 mil este año.
Se habló sobre el enorme impacto en salud, en el dolor y la incapacidad de los diabéticos mal tratados y sus familiares, en el costo de sus tratamientos, y en la enorme carga que tienen los sistemas de salud para sufragarlos; y se expusieron, de manera directa y sin tapujos, las enormes carencias de capacitación de los médicos, que no saben diagnosticar ni tratar la diabetes, la falta de medidores de glucosa (que hasta en Haití se suministran a los pacientes), la carencia de medicamentos y la indolencia general del gobierno ante el problema de diabetes en el país.
Y he aquí que leo a don Federico Reyes Heroles, que en las páginas de este diario hace dos días escribe un artículo, “Mirar al cielo”, que no tiene desperdicio y comienzan con una frase lapidaria: “El sistema de salud en México ya dio de sí”, y reflexioné sobre el foro.
Me puse a pensar: ¿a cuántos foros como éste he asistido?, ¿cuántas conferencias, simposios, congresos, diálogos, debates, encuentros he presenciado en la UNAM, en las Academias de Medicina y de Cirugía, en la UAM, en la Ibero, en el IMSS, el ISSSTE en el DF, en Chilpancingo, en Acapulco, en Cancún, en Puerto Vallarta, en Guamúchil, en Ciudad Juárez, en Chihuahua, y ya no sé cuántos lugares más?
Y en casi todos esos encuentros, he escuchado una y otra vez el diagnóstico: el sistema de salud es insuficiente, en las escuelas de medicina la diabetes no es prioridad, los médicos no saben tratar a los diabéticos, el diabético está estigmatizado y no lo tratan bien, no hay medidores de glucosa, no hay medicamentos, los equipos de diálisis son insuficientes, las amputaciones continúan al alza, etcétera, etcétera.
Entonces, me pregunto: ¿no será el momento de declarar una alerta epidemiológica, como la que se hizo con la epidemia de influenza hace años?, ¿no será momento de que en verdad todos los integrantes del sector salud trabajen en armonía y no tengan un programita bueno por aquí, otro simpático por allá, otro fallido más allá?
Y sabiendo que el costo de la atención a la diabetes es estratosférico, y que si no se detiene su crecimiento cada día se incrementará, ¿no será el momento de crear algo como un Fonded, Fondo Nacional de Desastres por Diabetes, para poder enfrentar de manera integral a este mal?, porque si no se actúa ahora —estamos atrasados más de 25 años— la diabetes va a consumir en poco tiempo todo el presupuesto que el gobierno destina a salud; esto lo saben, desde hace buen tiempo, las autoridades, los académicos, los investigadores y aún los expertos extranjeros.
¿Qué le parece, estimado lector?, ¿enfrentaremos en verdad el tsunami diabético desde todos sus ángulos o mejor nos dedicamos a convocar a un foro más?
*Médico y escritor
