La crisis alimentaria
Una noticia de fin de semana, de esas a las que pocos le ponen atención, complementa el oscuro panorama que se avecina, aunado a la crisis económica que hoy sacude las finanzas de muchos países del mundo, incluido México. Un estudio dado a conocer por el Programa ...
Una noticia de fin de semana, de esas a las que pocos le ponen atención, complementa el oscuro panorama que se avecina, aunado a la crisis económica que hoy sacude las finanzas de muchos países del mundo, incluido México. Un estudio dado a conocer por el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) advierte sobre las consecuencias que se registran ya en varias regiones del mundo: las sequías e inundaciones causadas por el fenómeno de El Niño y las guerras que hoy enfrenta la humanidad anticipan una crisis alimentaria en Asia, el sur de África y América Latina.
Desajustes climáticos derivados del fenómeno de referencia, a los que se suman las guerras que han provocado el desplazamiento de 65 millones de personas de sus lugares de origen en los últimos dos años, tienden a agravar la producción y reserva de alimentos en el mundo, principalmente en países que enfrentan conflictos armados como Siria, Irak, Somalia, República Democrática del Congo y Nigeria, donde la hambruna aumenta de forma alarmante. La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) pronostican que para el año 2050 habrá una disminución de alimentos y aumentará en 60% la demanda para satisfacer a los más de nueve mil millones de habitantes que habrá en el planeta.
Científicos de la ONU han hecho estudios prospectivos en los que advierten que el mundo no está preparado para enfrentar los efectos del cambio climático, lo que se ha visto reflejado en la producción global de trigo y maíz, afectada aún más por las altas temperaturas. El rendimiento del trigo cayó alrededor de 2% por década, mientras que el del maíz bajó 1%. Ante este panorama, Naciones Unidas advierte que por lo menos 150 millones de personas en el sur de África, Asia y América Latina enfrentan actualmente una crisis por escasez de alimentos y agua, lo que aumenta cada día su vulnerabilidad.
La gran pregunta, ante este sombrío panorama, es: ¿los gobiernos de esos países están preparados para hacer frente a una crisis que pondrá en riesgo su seguridad nacional?
La respuesta no es difícil de advertir. Hoy en día poco o nada se hace para enfrentar en un futuro no muy lejano una situación de escasez y falta de alimentos. Lo expertos hablan de por lo menos 30 años para que ello ocurra.
El Programa Mundial de Alimentos ha formulado reiterados llamados a la comunidad internacional y en particular a los países desarrollados, para tomar conciencia sobre la protección alimentaria. Advierte que en el mundo, de los 4.5 mil millones de toneladas de alimentos que se producen, al menos un tercio de esa cifra (1.5 mil millones de toneladas) no se consume al desperdiciarse, ya sea en su transportación, cultivo no elegido para venta o por el rechazo de los consumidores. Un informe de la FAO respecto de las previsiones futuras que se avecinan con las variaciones climáticas por causa del fenómeno de El Niño estima que los responsables de producir los alimentos para la subsistencia humana necesitarán cultivar 60% más de alimentos para satisfacer a los nueve mil millones de personas que habrá en el año 2050. Sin embargo, advierte que el cambio climático podría afectar esta acción y reducir el rendimiento de los cultivos en 30%, toda vez que la tierra fértil, los océanos, bosques y otras formas de capital natural se agotan a un ritmo sin precedentes.
Al cambio climático se suman otros fenómenos que agravan la situación alimentaria de 60 millones de personas, principalmente aquéllas que huyeron en los últimos dos años de las guerras y cambiaron su tipo de vida para convertirse en desplazados.
