Cuba y Estados Unidos, con esos amigos...
Si bien México y Cuba son países más que hermanos, el perdón de la deuda desconcierta por el momento y el monto.
México condonó una vieja deuda a Cuba. La noticia perturbó al sector empresarial y a buena parte de la clase media, pues hasta donde sabemos, todavía no administramos abundancia ni estamos para desplantes de países ricos. Por el contrario, los nuevos impuestos generaron preocupaciones, por más que se diga que son para beneficio de los pobres. A unas cuantas horas de haberse aprobado el paquete fiscal se anunció la condonación de una vieja deuda de cerca de 500 millones de dólares contraida entonces por el gobierno de Fidel Castro.
Si bien México y Cuba son países más que hermanos, el perdón de la deuda desconcierta por el momento y por el monto. La condonación de la deuda no deja de ser inexplicable para el público en general, pues la aclaración dada no es convincente. Se trata de 487 millones de dólares, no sé si nos hagan más ricos o más pobres, pero es mucho dinero, de los cuales se acordó condonar 70 por ciento. El resto se pagará en diez años, cuando seguramente los Castro y el gobierno de Peña Nieto ya no estén en el escenario global, aunque con los hermanos cubanos, Fidel y Rául, nunca se sabe.
Según el secretario de Hacienda, esto permitirá restablecer relaciones con Cuba. El secretario Videgaray declaró que para poder “hacer cosas juntos en materia de intercambio económico, era importante resolver esta situación, que era un obstáculo para que fluyeran bien las relaciones bilaterales”. La declaración supone que era necesario regalarles casi 500 millones de dólares para restablecer la relación.
Tal vez hubiera resultado mejor explicar el tamaño del deterioro causado por los gobiernos de Fox y Calderón en la apreciada relación con Cuba. La deuda contraída por el Banco Central de Cuba con el Banco Nacional de Comercio Exterior de México estuvo sometida a problemas que agriaron la relación de los dos países.
Los dos bancos enfrentaban en un litigio que llevaba seis años, originado por el retiro de las garantías cubanas a la deuda, justo en medio del choque entre los gobiernos de Fidel Castro y Vicente Fox (cenas y te vas). Para agravar aún más las cosas, a México le dio por votar en los foros internacionales de derechos humanos en contra de Cuba, como si nosotros cumpliéramos como suizos o escandinavos.
Según reportes oficiales de Bancomext, los cubanos pagaban con regularidad sus intereses y en ocasión del paso de los huracanes Ika, Gustavo y Paloma, solicitaron a finales de 2008, con razón, reestructuraciones a la deuda. Se negoció una salida, pero el daño estaba hecho: en 2011 el intercambio con Cuba fue de apenas 373 millones de dólares, lo que no representa la cercanía, relevancia y perspectivas de una efectiva colaboración y cooperación entre los dos países.
Supongo que el convenio celebrado pretende resolver algo más importante que los mismos millones de dólares condonados. El crédito sirvió para la compra cubana de bienes y servicios mexicanos. Eso explica por qué sea el Banco de Comercio Exterior el acreditante.
Será bueno para México tender un puente con un gobierno socialista, lo que da un giro, aire y autonomía a la política mexicana. Extraño que se condone una deuda de tanto dinero, pero buena señal ideológica el acercamiento a Cuba. No resulta giro extraño, en tanto en un país, con tanta miseria, como México, la izquierda tiene un papel importante que cumplir y los cubanos algo que enseñarnos.
Desconcierta que la medida se haya tomado a unas horas de haberse aprobado el paquete fiscal tan controversial. Para el sector proestadunidense del país hay preocupación por el acercamiento con Cuba. ¿Se enojará Estados Unidos? No habría razón, porque con eso de que espían, seguro lo sabían antes que nosotros. Al final no puede olvidarse, como dijo la canciller de Alemania, “no se espía a los amigos”.
Curiosa situación mexicana con amigos como Estados Unidos y Cuba: uno que nos espía y otro que no paga lo que nos debe. A uno no le reclamamos suficientemente y al otro le perdonamos la deuda. Con estos amigos...
Investigador del Instituto
de Investigaciones Jurídicas
de la UNAM.
