De las muertas
Dentro del género policiaco y el thriller, poco explotados en el cine mexicano reciente, José Luis Gutiérrez Arias estrena por fin en México su película De las muertas México, 2016, que compitiera en la edición de ese año en el Festival de Cine de Guadalajara. De ...
Dentro del género policiaco y el thriller, poco explotados en el cine mexicano reciente, José Luis Gutiérrez Arias estrena por fin en México su película De las muertas (México, 2016), que compitiera en la edición de ese año en el Festival de Cine de Guadalajara.
De las muertas es una película bien contada que mantiene el interés del espectador y que en particular no persigue ser una denuncia o una crítica acerca de los cientos de miles de casos de asesinatos de mujeres que se quedan impunes. Gutiérrez Arias nos interna en una historia sobre muertes inexplicables y un escurridizo asesino serial con un modus operandi particular, y aunque sí tiene algunas referencias a los homicidios ocurridos en Ciudad Juárez, no se acompaña de ningún discurso, lo cual se agradece.
Narra la historia de un maestro de escuela, Ángel, interpretado en su debut en el cine por el actor de teatro Tomás Rojas. Después de exhaustivas investigaciones, el feroz jefe de un corrupto y deficiente Departamento de Policía, a quien da vida Enrique Arreola, ha concluido que el “Asesino de Malagua” es Ángel, a quien se le atribuyen varias muertes, incluida la de su propia hija, con torturas, golpes y violación. Arbitrariamente incomunicado por las autoridades, recibe por fin al periodista Julio Bocanegra, muy bien Héctor Kotsifakis, quien está dispuesto a escuchar a Ángel, quien se clama inocente. Cuando el periodista empieza a detectar deficiencias en el proceso, decide escribir un reportaje que aclare las cosas.
La trama se va armando con viajes al pasado, que se integran por las conversaciones de Bocanegra y Ángel, y algunos datos de la investigación. Ángel es un buen esposo y padre de dos adolescentes. Como maestro es respetuoso y responsable, aunque tiene sus distracciones con una secretaria. Fuera de eso, da la apariencia de ser un hombre bueno, común y más bien gris, lo que lo hace el sospechoso perfecto.
La película cae en algunos lugares comunes del género. Las víctimas son adolescentes rebeldes, respondonas, que hacen tonterías a escondidas de los papás, que caminan por una solitaria vía de tren donde pueden ser presa fácil de cualquiera sin que nadie se entere (no se entiende por qué, si ahí ocurren las desapariciones, ese paso no está más vigilado). En la escuela hay un conserje de actitud dudosa que incomoda a las niñas con miradas lascivas de lo que ellas se quejan con Ángel.
A pesar de lo anterior, Gutiérrez Arias hace un thriller que funciona y mantiene el suspenso, logrando confundir al espectador con giros inesperados. Los actores están bien dirigidos. Tomás Rojas es muy convincente como el injustamente acusado maestro de escuela, Héctor Kotsifakis está muy bien como el periodista que empieza a dudar y Enrique Arreola se encarga de que el jefe de Policía resulte chocante y sospechoso en su forma de actuar.
De las muertas es un thriller mexicano muy recomendable.
