Un traidor entre nosotros

Respaldada por un gran equipo de producción en el que destaca la directora Susana White con una larga trayectoria en la televisión británica, la adaptación cinematográfica de Hossein Amini, nominado al Oscar por el guión de Las alas de la paloma, y la gran novela ...

Respaldada por un gran equipo de producción en el que destaca la directora Susana White con una larga trayectoria en la televisión británica, la adaptación cinematográfica de Hossein Amini, nominado al Oscar por el guión de Las alas de la paloma, y la gran novela homónima de John le Carré, se estrena hoy la película Un traidor entre nosotros (Our kind of traitor, Francia-Reino Unido, 2016).

En el reparto destacan las presencias de Ewan McGregor y Stellan Skarsgard junto a Naomi Harris y Damian Lewis (Homeland). El argumento es un thriller político de espías, mafiosos, lealtades y traiciones, en la mejor tradición de las obras de John le Carré, que tiene numerosas novelas en el cine y la televisión como Tinker Tailor Soldier Spy, El espía que sabía demasiado, El jardinero fiel, El hombre más buscado, La Casa Rusia, El espía que vino del frío, con personajes comunes y hasta grises que se ven insertados involuntariamente en intrigas y  situaciones extraordinarias.

McGregor está ante un reto interesante, pues su personaje requiere de contención, casi de tibieza. Su arco dramático genera una evolución radical y lo saca adelante de manera muy convincente. Interpreta a Perry un maestro británico de poesía que viaja a Marrakech con Gail, su esposa, muy bien Naomi Harris, tratando de reconstruir su relación que se vio seriamente golpeada a raíz de una aventura de él con una alumna.

Sin poder llegar a ese reencuentro casi vagan sin rumbo, desconcertados, no pueden redescubrir el sentimiento que los unió originalmente. En un restaurante tienen una discusión y Gail se retira. Al quedarse solo Perry, Dima, un ruidoso ruso con algunas copas, se le acerca y lo invita a seguir la noche en otra parte. Perry trata de avisarle a ella, pero no la encuentra.

Esa aventura nocturna cambia radicalmente la vida de Perry, ya que al amanecer Dima revela sus verdaderas intenciones para acercarse a él. Trabaja para la mafia rusa lavando dinero y corre peligro de ser asesinado junto con su familia en el momento en que haga el traspaso de dinero de una serie de importantes políticos británicos que formarán un banco. Lo que Dima pretende es que Perry, que se deja usar de manera inexplicable, a su regreso a Londres lleve una tarjeta de memoria con los números de cuenta y los nombres y la entregue a la inteligencia inglesa para que Dima tenga con qué negociar la protección de él y su familia. Hasta ahí Perry se nos presenta como un incauto, casi bobalicón, que se deja manipular por un verdadero tiburón. Gail, quien es una experimentada abogada, se aleja aún más de él, pero el curso de los hechos dará un giro atractivo en ambos personajes.

Aunque el guión hace superficial la historia, el trabajo de los actores hace que la película funcione. Entre Dima y Perry surge una convincente amistad que se antoja improbable y McGregor y Skarsgard tienen el oficio para hacer que el espectador sienta empatía con la relación. Lo mismo sucede con Gail, a la que Naomi Harris da aplomo y fuerza, y Héctor, el enigmático agente de la inteligencia  británica que recuerda a otros personajes de Le Carré, muy convincente en la persona de Damian Lewis.

Muy recomendable.            

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