El nuevo, Nuevo Testamento
Con una nominación al Globo de Oro como Mejor Película Extranjera representando a BélgicaFranciaLuxemburgo, el director Jaco Van Dormael presenta una fábula, que si no fuera por algunas secuencias para público adulto, podría ser una película para toda la familia. ...
Con una nominación al Globo de Oro como Mejor Película Extranjera representando a Bélgica-Francia-Luxemburgo, el director Jaco Van Dormael presenta una fábula, que si no fuera por algunas secuencias para público adulto, podría ser una película para toda la familia. El nuevo, Nuevo Testamento (Le tout nouveau Testament, 2015), es un relato de cuyo guión es autor el propio Van Dormael en colaboración con Thomas Gunzig.
La premisa es por demás atractiva, pero hay que decirlo, va decayendo hacia el segundo acto. La historia está vista a través de los ojos de Ea, Pili Groyne, una pequeña de 10 años quien vive en Bruselas con sus padres. La particularidad de esta fantasía es que el papá de Ea es Dios, Benoît Poelvoorde, un gran actor belga que se desenvuelve bien en la comedia, el thriller y, en este caso, hasta en una fantasía.
La familia es como cualquier otra familia belga, la diferencia es que el jefe de la casa es Dios, pero no el que nos pintan como anciano de larga barba y túnica blanca. El Dios de Van Dormael es un ser desdichado y mezquino, que maneja el mundo desde su escritorio y su computadora; es colérico, cruel, misógino y disfruta imponiendo normas a los seres humanos que les hagan más difícil y amarga la vida: el carril de junto es el que avanza más rápido, el pan tostado se cae siempre con la mermelada hacia el piso, etc. La mamá de Ea, la esposa de Dios, es un cero a la izquierda, no tiene derecho a opinar, y su único entretenimiento es bordar y revisar su colección de tarjetas de jugadores de beisbol, que según ella deben sumar 18 en un equipo completo. El hermano mayor de Ea, JC, Jesucristo, se “dejó matar” y su presencia se reduce a una imagen sobre un ropero.
Ea, una niña inteligente y harta de la dictadura de su padre, decide pegarle donde más le duele y a través de la computadora “divina”, manda un mensaje a los celulares de todos los seres humanos del planeta donde les revela el tiempo que les queda de vida, y decide irse de la casa.
Con un sentido crítico y mucho humor, Dios se siente perdido: “ocultar esa información a la humanidad era su forma de control”, el miedo. Enfurecido decide tratar de revertir el proceso y se lanza en busca de su rebelde hija.
Ea se convierte en un nuevo mesías y empieza a seleccionar personas idóneas para que se conviertan en los seis apóstoles, que sumados a los 12 de su hermano forman el numero correcto, 18, según ha aprendido de su mamá.
Las personas han transformado sus vidas al conocer cuánto les queda de vida y eso da pie a muchas secuencias realmente cómicas, pero el contenido del relato se va debilitando conforme Ea entra en contacto con personajes que reclutará como sus apóstoles, entre ellos Catherine Deneuve, que francamente merece una historia mucho mejor que la que interpreta en la película.
El nuevo, Nuevo Testamento se desarrolla en la línea de Amélie, con la voz de Pili Groyne como Ea, que nos va involucrando en su misión para procurar que la gente sea más feliz, trascendiendo las duras medidas que su papá, Dios, impone para amargarnos la existencia.
Una gran selección musical, de exquisito gusto, y una bella dirección de fotografía, hacen de El nuevo, Nuevo Testamento una película que aún con sus tropiezos es muy entretenida.
