Yo, él y Raquel

Aunque aborda un tema ya gastado por el cine, la más reciente Bajo la misma estrella, que no decepcionó en absoluto, la película Yo, él y Raquel Me and Earl and the dying girl, Estados Unidos, 2015, es una logradísima propuesta, inteligente, fresca, y que trata a los ...

Aunque aborda un tema ya gastado por el cine, la más reciente Bajo la misma estrella, que no decepcionó en absoluto, la película Yo, él y Raquel (Me and Earl and the dying girl, Estados Unidos, 2015), es una logradísima propuesta, inteligente, fresca, y que trata a los adolescentes y su conflictiva transición como si fueran seres inteligentes, y no las tonterías de tantas comedias bobaliconas con que el cine norteamericano nos invade en temporadas.

Ganadora de varios reconocimientos, entre otros el premio del Público y el del Jurado en Sundance, Yo, él y Raquel, que se traduciría como Yo, Earl y la chica moribunda, es una verdadera joya del cine independiente reciente, de ahí la importancia de su éxito de crítica y publico en Sundance, que es la sede más importante del llamado cine indie actual. El título me hizo dudar de lo que iba a ver, con el tema de la muerte entre jóvenes, pero dista mucho de ser un dramón.

Es el segundo largometraje de Alfonso Gómez Rejón, un joven realizador de origen mexicano, quien ha trabajado en televisión y ha sido asistente personal de Nora Ephron, Robert De Niro y Alejandro González Iñárritu. La película es una adaptación de la novela homónima de Jesse Andrews, quien además hace el screenplay.

Muy emparentada con otras buenas historias sobre adolescentes como Las ventajas de ser invisible, o 500 days of Summer, Yo, él y Raquel sigue a Greg (que cuenta la historia en primera persona), interpretado por Thomas Mann, quien sabe darle a su personaje una dosis de ternura, fragilidad, confusión, timidez, inseguridad, y cierto encanto, que lo hacen el antisocial perfecto en su escuela. Su mejor cómplice es Earl, un talentoso R. J. Cyler, que comprende a su amigo, es más seguro de sí mismo, y comparte con él una gran pasión por el cine clásico. Juntos se dedican a hacer remakes o interpretaciones de grandes títulos y aquí es donde la película se convierte en un trabajo creativo y original, en el que hasta la animación stop motion es un recurso para parodiar Naranja Mecánica, Apocalipsis Ahora, Taxi Driver, de manera casi artesanal, pero de verdad atractiva. Esa colección de Greg y Earl ha de ser un verdadero agasajo para los que gustamos del cine.

Un día la mamá de Greg, amorosa, pero dominante y hasta invasiva, una buena “tripuladora de sentimientos”, le comenta que una compañera de la escuela, Raquel, ha sido diagnosticada con leucemia y que sería “lindo” que la visitara. Greg se resiste: “mamá, ¿qué quieres que haga?, casi no la conozco, ¿toco la puerta y le digo: hola me enteré que tienes cáncer y vengo a visitarte?”

Pues así lo hace, y esto cambia drásticamente su vida y permite que su evolución de la adolescencia y la timidez, hacia la vida y madurez, vaya aflorando. Pudiendo caer en un drama lacrimógeno, cursi y empalagoso, el penoso proceso de Raquel (Olivia Cooke) es un inteligente recurso para que conozcamos más a Greg. El guión está salpicado de finísimo sentido del humor. La película no es sobre Raquel, es un registro del desarrollo de Greg y cómo vive la enfermedad de su amiga.

Tiene una banda sonora sin desperdicio, pero sobre todo es de esas películas de las que uno sale con muy buen sabor de boca, sobre todo por su exquisito desenlace.

Ampliamente recomendable para adolescentes y adultos. No se la pierda.

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