A la mala
Por Adrián Ruiz Ante los acordes de Rajmáninov y Timbiriche, una fusión bastante peculiar, se da el amor y tonalidades de una comedia romántica de fórmula comprobada. Con guiños a Mujer bonita y alguna otra cinta del estilo, se presenta la historia de María Laura, ...
Por Adrián Ruiz
Ante los acordes de Rajmáninov y Timbiriche, una fusión bastante peculiar, se da el amor y tonalidades de una comedia romántica de fórmula comprobada. Con guiños a Mujer bonita y alguna otra cinta del estilo, se presenta la historia de María Laura, Mala para los cuates, quien es una actriz desempleada, es bella, pero no cumple con todos los requisitos de pechonalidad y exuberancia que exige la televisión.
Ante la premura económica es convencida por su mejor amiga, Kika, para que le ponga un “cuatro” a su novio y demuestre que éste es capaz de ponerle el cuerno a la menor insinuación. El resultado es efectivo, el novio tuvo la intención de ser infiel. Acto seguido Mala es contratada por varias mujeres para comprobar que el sexo masculino es traicionero por naturaleza, sino todos, la gran mayoría.
El alquilarse para desenmascarar a los hombres genera culpa en la protagonista, sin embargo, no hay otra manera de ganarse la vida. En búsqueda de una oportunidad televisiva, Mala es candidata primordial para ganar el papel de una serie de televisión, sin embargo, y por encomienda de la productora, deberá de enamorar y hacer sufrir al ex de ésta para así poder obtener su gran oportunidad.
El objetivo es un Santiago, un empresario en apariencia gañán y patán, pero detrás de esto Mala halla filantropía y melodías, cayendo en las redes del amor, pero su engaño es una encrucijada. Éstas son las líneas principales de un filme que resulta entretenido, en especial para las mujeres. Mauricio Ochmann posee el carisma necesario para llevarse al bolsillo a cualquiera, el género le sienta bien, y su desempeño, incluso, le hizo ganar el corazón de la protagonista en la vida real.
Después de un skecth televisivo de hace algunos ayeres, Aislinn Derbez se reencuentra con su padre en escena, gracias a un cameo en el que la naturalidad y chispa de los Derbez sale a flote, tal vez es uno de los mejores momentos del filme.
Algunos inconvenientes que tiene la cinta es desaprovechar a Papile Aurora, en la piel de Kika: su personaje luce insulso e intrascendente, de la nada habla en inglés sin alguna justificación. Daniela Schmidt, en la piel de productora, se percibe sobreactuada e incluso falsa. Luis Arrieta posee chispa, pero un mundo propio, se limitan a ser los amigos de la protagonista, sin tener una historia propia que atrape al espectador.
Pitipol Ibarra consigue una comedia mejor que sus dos antecesoras, en la que la importancia del amor para la mujer sale a flote y es capaz de poner de buenas a alguien que esté de malas.
Dirige:
- Pedro Pablo Pitipol Ibarra
Actúan:
- Aislinn Derbez.
- Mauricio Ochmann.
- Luis Arrieta.
