Me roban un título pero no la dignidad

Al bienamado Pedro Armendariz. Juro que no prefiero el contratiempo a la desdicha, pero no soy dueña de mi destino. Estaba obligadamente descansando unos cuantos días frente al mar, un tanto conquistada por la lenta consecución de las olas y las gaviotas ...

        Al bienamado Pedro Armendariz.

Juro que no prefiero el contratiempo a la desdicha, pero no soy dueña de mi destino. Estaba obligadamente  descansando unos cuantos días frente al mar, un tanto conquistada por la lenta consecución de las olas y las gaviotas en fila marcial sobre ellas, geniales pescadoras de entrada por salida, mi pequeña historia con Vilma Fuentes y Carmen Parra, el fallecido burro Relámpago, y nuestro cadáver exquisito Jacques Belafroid ganándole la muerte a la encorajinada mar… Casi empezaba a entender el verbo descansar cuando me hablan por teléfono para avisarme que mi preciosísimo libro Ojos de Papel Volando me ha sido sustraído en robo a malsalva. Es decir que publico Ojos de Papel Volando en la editorial Joaquín Mortíz en 1985 impulsada por el gran editor amado Joaquín Díez Canedo...  y mi libro de cuentos verdaderamente encantador, el más volandero y desgarrador al mismo tiempo, se le ocurre a una señora de nombre Patricia Aridjis publicar a su vez otro tomo con el mismo título y anunciarlo tal convite de circo. Cuando Mortiz y yo nos preparábamos para salir a la luz, en España a un fulano se le ocurrió publicar a su vez un tomo con dicho título, pero Joaquín, que era un hombre dignísimo se levantó como el impecable editor que fue y demandó al atrevido por muy peninsular que fuera. Recularon en la madre patria: nosotros teníamos el título registrado en Derechos de Autor, como aún aparece a mi nombre, con tu venia. Hazme el favor ahora, después de tantos años y cuando ya nos vamos a morir (como hace un ratito mi queridísimo Pedro Armendáriz) sale nada menos que el FONCA, dirigido por Consuelo Sáizar (quien siempre creí sabía de mi obra aún cuando no tengo beca en el entierro ) y pone en circulación el apócrifo Ojos de Papel

Desde aquí declaro mi indignación por eso que se llama robo sobre todo viniendo de una editorial gubernamental como el Fonca. No es justo. En la gran editorial Porrúa, autora del tomo de Ojos de Papel Volando y su dueña hoy por ley, sus abogados demandarán a la señora Aridjis y gente que la acompaña. En la Sogem igualmente los abogados que nos defienden a los escritores mexicanos pondrá su maquinaria a mi favor. Avisaré a Joaquín Díez Canedo, director del Fondo de Cultura Económica del hecho, puesto que fue su padre, en Mortiz, quien publicó mis cuentos. Entonces, no veo la necedad de Fonca de no consultar en Derechos de Autor si Ojos de Papel Volando tiene dueño. Tampoco entiendo la ofensa de Conaculta para nosotros los escritores solitarios, independientes, sin becas ni coronas de olivo, veladoras y boletos de avión a cuanta feria del libro ocurre y a donde están siempre los mismos mismos mismos de siempre, como un karma, una letanía una maldición para nosotros los libres, digamos. Por eso el colmo es que nos roben nuestros títulos y nos quedemos como toros de lidia. Ojos de Papel Volando tiene dueño, jóvenes conaculteños, y se llama María Luisa Mendoza.

Muchos besos a los excelsioranos en estas fiestas sagradas de paz. Mañana.

        *Escritora y periodista

            marialuisachinamenoza@yahoo.es

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