Maquío, artífice de la alternancia en México

A través de la resistencia civil pacífica desarrolló una de las carreras políticas más brillantes

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Manuel de Jesús Clouthier murió el 1º de octubre de 1989, en un accidente en la carretera Culiacán-Mazatlán, cuando se dirigía a un mitin de apoyo a Humberto Rice, quien era candidato a alcalde de Mazatlán. Foto: Cuartoscuro/Archivo

CIUDAD DE MÉXICO.

La historia de la democracia mexicana tuvo actores relevantes que marcaron un hito, como Manuel de Jesús Clouthier del Rincón, mejor conocido como Maquío, quien en la elección presidencial de 1988 plantó la semilla  de la alternancia en México.

En el documental emitido el viernes por Azteca Opinión,  Maquío: rebeldía, seducción y tragedia, se explica que “para entender el nombre de Maquío” habría que comprender el cambio social del país mediante un modelo de resistencia civil mezclado de intereses empresariales, apoyado por la ciudadanía. Él fue el prócer de las llamadas “concertacesiones”.

El documental contiene entrevistas con el expresidente Vicente Fox, el hijo de Maquío, Manuel Clouthier Carrillo; Luis Felipe Bravo Mena y otros personajes.

Desde niño, durante el segundo matrimonio de su madre, hizo su primera “resistencia pacífica” desde el tejado de la casa como acto de rebeldía, misma que años más tarde, en 1986 y 1988, haría en la política de México.

El hombre que sembraba lo mismo admiración que recelo tuvo un momento decisivo que lo llevó a buscar la presidencia de México en 1988: dos años antes contendió para gobernador de Sinaloa sin éxito.

Su campaña, en la que fue “puerta por puerta”, tuvo grandes costos económicos y personales, narra su hijo Manuel Clouthier, pero también concurridos mítines en plazas públicas del estado.

“En aquel entonces, moviéndonos nosotros en un círculo social, nos convertimos en apestados. A diferencia de lo que se pensaba, que el sector empresarial respaldaba a Maquío, no fue así, en aquellos años el sector empresarial se alineó con el candidato del PRI”, reveló su hijo.

El ganador de esa elección, efectivamente, fue Francisco Labastida Ochoa. Ante ello, el empresario se empecinó e hizo una “declaración de guerra” a través del “mitin de los huevos”: “Nos robaron la elección de gobernador de estado, pero se compraron un candidato a la Presidencia”.

Un yate, “porque creían que el gobierno los escuchaba”, según Bravo Mena, fue el lugar para imponer la candidatura presidencial y también para armar la estrategia de 1988.

De forma oficial, Maquío quedó en tercer lugar en esa elección, con 17.07 por ciento de los votos; no aceptó los resultados. La caída del sistema, según él, fue tapadera de un fraude electoral.

Salinas de Gortari buscó a sus opositores para lograr acuerdos que le permitieran gobernar. Y aunque no quería ir, Maquío asistió.

Otro hecho que impulsó en una reforma política fue desvincular al gobierno del organismo electoral.

Para cuidar que el presidente Salinas cumpliera sus compromisos de campaña, Maquío lo “acechaba”; instaló su gabinete alternativo.

“Esto obliga al nuevo gobierno, al candidato ganador, a Carlos Salinas, a hacer un pacto, lo que son las concertacesiones, y ése es el gran triunfo de Acción Nacional, de Manuel Clouthier”.

Pionero en la política

Manuel Clouthier  fue  el primer ciudadano de la historia política reciente de México en utilizar la resistencia civil pacífica como una estrategia de campaña, así como el primero en conformar un gabinete alternativo, idea que fue imitada 18 años después por López Obrador.

En cinco años, el exlíder empresarial ayudó al mayor crecimiento del PAN en su historia y también a concretar el inicio real de la transición de México hacia la democracia.

La de 1988 fue la elección presidencial más impugnada de la historia política de México. El ganador oficial fue Salinas de Gortari, de acuerdo con las cifras de la entonces Comisión Federal Electoral.