Cuotas para sectores se terminaron: PRI

Ahora están en franca competencia por espacios políticos y candidaturas, afirma Alfaro Cázares; obedecían a otra lógica, explica el secretario de organización priista

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14/04/2014 05:52 Andrés Becerril

CIUDAD DE MÉXICO, 14 de abril.- Las cuotas para los sectores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se acabaron. Los tres pilares fundamentales de la organización partidista, los sectores obrero, campesino y popular, están en permanente competencia por los espacios políticos y por las candidaturas, sostuvo José Encarnación Alfaro Cázares, secretario de organización de ese partido político.

“Si hay un dirigente obrero fuerte en su presencia y aceptación, va a ser candidato del PRI, y no porque obedezca a una cuota de sector, sino porque su persona garantiza al PRI la posibilidad de un triunfo electoral y representación efectiva de la sociedad”, dijo el dirigente priista para explicar cómo se ha modificado la estructura en los sectores del Revolucionario Institucional.

En entrevista, Alfaro afirmó que actualmente no se puede decir qué sector del PRI –la  Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), la Confederación Nacional Campesina (CNC) o la Confederación de Trabajadores de México (CTM) – tiene más o menos diputados o senadores, porque ya no se trata de cuotas.

No obstante a lo que dice Alfaro, en el sector popular, el que mayor fuerza tiene en los órganos de gobierno del PRI y en el Poder Legislativo, reivindican 114 de 213 diputados y 41 de 54 senadores, mientras que el sector campesino se apunta 84 diputados y 11 senadores. Con esa cuenta, al sector obrero le quedan 15 diputados y dos senadores.

Alfaro Cázares explicó que la correlación de fuerzas que ha existido entre los sectores del PRI se debe poner en su contexto, así como al PRI como partido hegemónico o mayoritario frente a una escasa competencia política como en la segunda parte de la década de los cuarenta y hasta finales de los ochenta, cuando, dijo, hubo reformas políticas importantes.

“Es entonces cuando irrumpen fuerzas sociales distintas al PRI, con propuestas diferentes. Antes el PRI tenía una lógica en la definición de la integración de la representación nacional en cuanto a quienes representaban al PRI. Desde luego que esa lógica se desenvolvía en la atención de la vinculación de los sectores con los órganos de representación y de gobierno.

“Entonces sí existió la asignación de cuotas de candidaturas con base en la fuerza y la representación de cada una de nuestras organizaciones. Ésa era la lógica que nos demandaba, ésa era la lógica que nos exigía el momento, porque la fortaleza se centraba en el propio desarrollo de esas organizaciones”, dijo.

Sin embargo, señaló que conforme avanzó el desarrollo urbano del país y emergieron nuevos liderazgos y fuerzas sociales y políticas, y conforme se perfeccionaba el sistema electoral, se dio un nivel de competencia en los comicios  mucho más complejo, que obligó al PRI como partido a cambiar esa lógica en la definición de las candidaturas para centrarse más en la opinión y la consideración de la ciudadanía que por la atención específica a las fuerzas internas.

“Es decir, el PRI ha ido teniendo que abrirse hacia la sociedad, hacia la consideración de ésta y hacia la búsqueda del apoyo de la sociedad. En ese sentido, las candidaturas no son ya por definición de sectores, son ya en razón, primero, a la competitividad político-electoral, y ésta se deriva de la aceptación que los aspirantes a candidatos tienen de parte del grupo social que pretenden representar, en tanto en otra época, plenamente justificable y justificado, y válido en su momento, el PRI podría establecer cuotas por sectores.

“En la actualidad ya no se puede, cada sector tiene el número de candidatos que su trabajo político territorial y de vinculación con la sociedad le permite”, sostuvo Alfaro Cázares, quien ingresó al PRI vía el Frente Juvenil, que es una de las organizaciones que forman el sector popular.

Con vida propia

José Encarnación Alfaro explicó que los sectores del PRI como tales, derivados de su naturaleza, han tenido una vida propia y han desarrollado su actividad al margen incluso de los vaivenes político-partidistas

Desde 1946 el PRI estableció en su integración una estructura que es vertical y horizontal. La vertical es la estructura de dirección, que va desde el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) hasta los comités seccionales. Y la horizontal es la estructura sectorial que desde siempre existe.

“Los sectores –sigue la explicación del secretario de organización priista–,  son organizaciones de organizaciones, no es una organización que aglutine a un todo uniforme, sino que se integran a su vez por organizaciones.

“Fundamentalmente, los sectores obedecen a una naturaleza de carácter social y económica, es decir, su representación está en el ámbito de los intereses de los ciudadanos que participan en organizaciones, gremios, sindicatos, en defensa de sus intereses económicos y sociales.”

Explicó que en el caso del sector campesino y el obrero, está muy claro a qué responden sus intereses, es decir hay organizaciones campesinas de productores que tienen un ámbito muy específico que no necesariamente está vinculado con la tarea política, sino con la económica y social que representan. Igual el sector obrero, cuya tarea es la defensa de los trabajadores.

Desde su origen, han sido sectores que se vinculan con los intereses de esos grupos organizados. El sector popular, cuando nace es el gran aglutinador de servidores públicos que representaban una gran fuerza del partido, dada las características del PRI, luego se asume como organizador y representante de las clases medias y emergentes en las urbes.

“Los sectores ha  sido pilares fundamentales de la organización del PRI, pero tienen una dinámica y una vida propia, dadas sus características. Digamos, su naturaleza socioeconómica y su definición política las hacen ser organizaciones del PRI, en las que conviven o pueden coexistir organizaciones o ciudadanos que pueden no ser priistas, y eso está en el estatuto”, señaló Alfaro.

Para aclarar que la lucha entre los sectores priistas es una tarea cotidiana y real, recordó que en el PRI ya no hay afiliaciones corporativas como antaño.

“Antes pertenecías forzosamente a un sector. Decíamos: ‘Compañeros de sector y de partido’. Ahora se puede ser militante del PRI sin incorporarse a ningún sector.

“Seguramente hay diputados y senadores que siéndolo no tienen una vinculación orgánica ni afiliación a ninguno de los sectores, y hay otros que por las características de su tareas políticas vienen de organizaciones que sí pertenecen a organizaciones del partido”, señaló Alfaro Cázares.

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