20 años del gobierno electo; la ciudad decidió por primera vez

El 6 de julio de 1997 los capitalinos pudieron elegir a su primer jefe de Gobierno; los votos se decantaron por Cuauhtémoc Cárdenas, del PRD

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CIUDAD DE MÉXICO.

“Cuauhtémoc, Cuauhtémoc” era el grito que se escuchaba entre la multitud arremolinada en la escalinata de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal pasado el mediodía del 5 de diciembre de 1997, en el momento en que Cuauhtémoc Cárdenas salía de la ALDF. Acababa de tomar posesión como el primer jefe de Gobierno, electo por los capitalinos hoy hace 20 años.

El empeño tesonero y valiente de fuerzas políticas y sociales, agrupadas en un amplio abanico de ciudadanos y organizaciones, de convicción y compromiso democráticos, logró desatar en nuestra capital el proceso electoral que culminó el pasado 6 de julio”, había expresado Cárdenas momentos antes en la tribuna.

Allí lo escucharon con atención el entonces presidente Ernesto Zedillo y el presidente de la Mesa Directiva de la ALDF, Martí Batres, en ese momento líder de la mayoría perredista y hoy presidente de Morena en la capital.

Qué bonito es ganar’, decíamos aquel día, porque fue un éxito colectivo, no fue del ingeniero Cárdenas o del PRD. Fue la culminación de un proceso social intenso que vivió la ciudad con el movimiento estudiantil de 1968, el sismo del 85, la insurgencia político-electoral del 88. Y se vivió como un triunfo colectivo el haber derrotado al PRI”, dijo el senador Alejandro Encinas.

Hoy se cumplen dos décadas de la jornada electoral en la que los habitantes del Distrito Federal, hoy Ciudad de México, eligieron mediante el voto directo a Cuauhtémoc Cárdenas como el primer jefe de Gobierno.

Protagonistas del panorama político local de esos años coinciden en que los comicios de ese domingo 6 de julio fueron resultado de años de luchas sociales y reformas legislativas.

Junto con académicos, afirman que a 20 años de distancia de esa transformación en la estructura política de la capital, no son pocos los avances que se han logrado para consolidar el andamiaje jurídico de avanzada que actualmente caracteriza a la Ciudad de México. Sin embargo, puntualizan sobre pendientes y retos que no han podido resolver las distintas administraciones locales.

Qué bonito es ganar’ decíamos aquel día porque fue un éxito colectivo, no fue del ingeniero Cárdenas o del PRD. Fue la culminación de un proceso social intenso que vivió la ciudad con el movimiento estudiantil de 1968, el sismo del 85, la insurgencia político-electoral del 88. Se vivió como un triunfo colectivo haber derrotado al PRI en la capital”, relató a Excélsior el senador Alejandro Encinas.

José Woldenberg, consejero presidente del entonces Instituto Federal Electoral, afirmó que el triunfo de Cárdenas no puede explicarse sin la reforma previa de 1996. “Fue una reforma concurrente a la que asistieron PRI, PAN y PRD, donde hubo un esfuerzo por equilibrar las condiciones de la competencia y se estableció que el jefe de Gobierno sería electo en 1997”.

Para los investigadores Manuel Canto Chan, de la UAM Xochimilco, e Ignacio Marván Laborde, del CIDE, las principales transformaciones a raíz del triunfo de Cárdenas fueron la consolidación de la política social y una mayor institucionalización del gobierno central.

Tenía claro que el gobierno tenía como forma básica de legitimidad el desarrollo social y ése no podía ser el mismo que se estaba dando a nivel federal, con el clientelismo de Pronasol, o el asistencialismo de Progresa; Cárdenas quería innovar”, indicó Canto Chan.

Fue la ALDF, con el apoyo del jefe de Gobierno, la que promulgó la Ley de Desarrollo Social, la primera del país, previa incluso a la federal, y desarrollada por los legisladores junto con la sociedad civil.

La política social se consolidó “en medio de presiones tremendas por parte del gobierno federal porque si Cárdenas se consolidaba con éxito en la ciudad, era también un candidato muy fuerte a la Presidencia de la República”, recordó Marván.

Desde 1998, cuando Clara Jusidman, fue nombrada secretaria de Educación, Salud y Desarrollo Social, se observó un crecimiento continuo del gasto social real que continuó hasta 2012, señaló Canto Chan.

En la administración de Andrés Manuel López Obrador empezó la pensión para adultos mayores y los comedores comunitarios, entre otros programas. Con Marcelo Ebrard se creó Prepa Sí y se instauraron exámenes médicos para la población, como las mastografías. A Miguel Ángel Mancera se le identifica más por El Médico en tu Casa, aseveró Canto Chan.

En cuanto al medio ambiente, se crearon programas de contingencia, de verificación vehicular, a la industria y una norma ambiental más estricta.

Encinas narró que cuando Cárdenas llegó a gobernar, la ciudad estaba abandonada y en un proceso de deterioro institucional profundo.

El primer aporte del ingeniero fue la construcción de todo el entramado de las instituciones de un gobierno local. Había dejado de ser el Departamento del Distrito Federal (DDF) y pasó a ser una ciudad que requería todos los instrumentos, normas, marco legislativo y reglamentos de un gobierno local”.

Marván coincidió en que el legado de Cárdenas fue, en términos de diseño institucional, una administración pública central, con orientación clara a los programas sociales.

En cuanto a las delegaciones, dijo que fue positivo que siendo los titulares designados por el jefe de Gobierno y ratificados por la ALDF, tenían un superior ante quién responder y  mayor coordinación.

Sin embargo, Encinas consideró que esa forma de operar de las demarcaciones es una reminiscencia del DDF, en la que el delegado no contaba.

A partir de la creación de los concejos, en la Constitución de la ciudad, se buscó no solo hacerles un contrapeso a lo delegados, sino terminar con los cacicazgos en los que muchas jefaturas se convirtieron”, afirmó quien fuera presidente de la Mesa Directiva de la Asamblea Constituyente.

LA ALDF, UNO DE LOS RETOS

Encinas señaló que a pesar del rol clave que ha jugado la ALDF en la elaboración de las leyes para construir el entramado institucional de la ciudad, así como la aprobación de leyes emblemáticas como la del matrimonio igualitario y la Interrupción Legal del Embarazo, hoy enfrenta grandes retos.

Hay mucho por reformar en la ALDF y un paso importante en ese sentido lo dimos con la Constitución al desaparecer la Comisión de Gobierno, que es una reminiscencia de la Gran Comisión de la época del PRI”, sostuvo el senador.

Marván planteó que la evolución de la Asamblea ha sido catastrófica. “Terminó en un clientelismo descarado y además hay un problema de diseño institucional: los asambleístas tienen facultades de gestoría y han aprobado presupuestos personales para eso”.

Insistió en que los legisladores son electos para representar, no para instrumentar programas directamente. “En la medida que tienen ese presupuesto se ha dado la ambición de ‘me voy de la delegación a la Asamblea y de la Asamblea a la delegación’; ese presupuesto de gestoría se usa para consolidar redes clientelares”.

Encinas consideró que para enfrentar esas problemáticas falta una estrategia a largo plazo. “En la que ya se rebase el ámbito de la ciudad y los 59 municipios del Edomex, que a partir de una visión metropolitana se desarrolle la gestión de los servicios, de la basura, del agua, del desarrollo urbano”.

Sobre la inseguridad, Marván recordó que fue en la capital donde entre 1993 y 1994 inició una escalada que después se extendió al país. “Se dio el asesinato de Paco Stanley en 1998, un momento muy crítico”.

A partir de ese punto se empezó a corregir la política de seguridad, se capacitó a la Policía y empezaron a reducirse los índices de delincuencia, recordó. Sin embargo en el último año se han reportado alzas en los homicidios dolosos, robo a casa habitación y a transeúntes.

Para mitigar la incidencia delictiva, el académico plantea retomar las reuniones diarias del jefe de Gobierno con los mandos de sector, como se hizo en las administraciones de López Obrador y de Ebrard.

Estas problemáticas hacen que siga vigente el discurso de toma de protesta de Cárdenas en la ALDF ese 5 de diciembre de 1997: “Es grande la irritación frente a una inseguridad que aumenta y aumenta; al manejo viciado del transporte; al ambulantaje, las licencias, los usos del suelo; a la caída general de la calidad de la vida; a las ineficiencias administrativas; a la voraz corrupción de fuera y de dentro; al cierre para grupos de población cada vez mayores, de oportunidades de trabajo, de estudio, de vivienda, de atención a la salud y de asistencia”.