Semaforización, priorizan autos y atrasan transporte
La sincronización de los aparatos otorga un ciclo corto para los autobuses, lo que afecta su frecuencia de paso
CIUDAD DE MÉXICO, 31 de mayo.- Aunque la legislación local ubica al transporte público en preferencia frente al automóvil particular, la semaforización continúa del lado de los automovilistas.
Esta discordancia en las preferencia de paso ha tenido impactos negativos en la operación de los sistemas articulados de transporte público como el Metrobús, cuyas frecuencias de paso se hacen más largas.
Xavier Treviño, director para México del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés), señaló en entrevista con Excélsior que este factor podría estar influyendo en la decisión de algunos operadores de franquear los semáforos en rojo, principalmente en las zonas de mayor conflicto de los corredores.
Si bien no hay justificación para que un operador no respete la semaforización, acotó, los criterios de paso de semáforos colocados en corredores como la Línea 1, en Insurgentes, han tenido un impacto en los tiempos de recorrido de las unidades articuladas.
El Gobierno del DF no ha definido bien sus prioridades, entonces pasa esto porque la regla interna del Metrobús es que la operación sea la más rápida posible y las decisiones de los semáforos hacen filas de seis o siete buses que impactan en la operación y en la vida de mucha gente.
Esto implica que los operadores, por decisión propia, se salten los altos, lo cual es inadmisible, pero pasa lo mismo con los peatones, que después de dos o tres ciclos de semáforo quieren pasar y cruzan en rojo”, señaló.
El pasado 11 de mayo, este diario dio a conocer el resultado de recorridos en diferentes cruceros semaforizados de los cinco corredores del sistema Metrobús, entre el 29 de abril y el 1 de mayo, en los que registró 39 unidades que realizaron cruces sin respetar la luz roja.
Explicó que el problema se genera porque la semaforización, que controla la Secretaría de Seguridad Pública capitalina (SSPDF), otorga ciclos de paso altos para el flujo vehicular y cortos para el transporte público y peatones.
Hay una presión fuerte para que la calidad del servicio del Metrobús sea alta. En un corredor como Insurgentes es un aliado clave la semaforización; sin embargo los criterios para semaforizar las calles no se basan en el transporte público sino en los automóviles.
Quien gestiona los semáforos, que es Seguridad Pública, no es la misma que gestiona la operación del Metrobús. Hay un conflicto de dos realidades: o favorecemos el flujo de autos o al transporte público”, apuntó Treviño.
Consideró que en rutas como la Línea 4, la coordinación entre unidades y semáforos sería posible si la SSPDF implementara un sistema que funcionara con los geolocalizadores de los autobuses para agilizar su paso.



