La obligación de vacunarse entre el personal de salud

Todos deberíamos firmar un compromiso de brindar a las personas la mejor orientación fundada en hallazgos científicos

En muchos países con diversos avances en el asunto de la vacunación contra el SARS-CoV-2 han aparecido grupos de personas que se niegan a recibir el biológico.

Como es obvio, todos y todas tenemos el derecho a decidir sobre lo relacionado con nuestra salud, al margen de la evidencia científica que demuestra claramente la eficacia de la estrategia.

Lo que resulta difícil de entender es la existencia de personal sanitario que trabaja en hospitales y clínicas y que se niega a vacunarse.

Parece un franco contrasentido; esos personajes son testigos de forma cotidiana de los estragos que provoca el virus, terminando con la salud y la vida de muchos, a pesar de lo cual se niegan a ser inmunizados.

  • Nuevamente, afirmo que, por supuesto, están en su pleno derecho, pero su empleador está también en su derecho de no permitirles acceder a las instalaciones hospitalarias porque pueden poner en riesgo a mucha gente, entre quienes podemos contar a población vulnerable que padece enfermedades debilitantes.

La pregunta de dichos personajes gira en torno a conservar sus plazas laborales y la respuesta de la autoridad debe ser contundente: sólo podrán conservar su empleo si se presentan a trabajar.

Es decir, sus (absurdas) convicciones son las que los están confrontando con consecuencias de toda índole, incluyendo las laborales.

Pero hay un aspecto más profundo, del que no se habla en prensa y es el relativo a la

idoneidad de que sean personas con convicciones tan confrontadas con la ciencia las que se encuentren a cargo de brindar orientación y atención de salud. La consulta médica es en muchos aspectos una tribuna educativa y orientadora; los clínicos pasamos mucho de nuestro tiempo frente al paciente resolviendo dudas y orientando respecto a lo que nos parece el mejor camino para resolver el problema que lo trajo frente a nosotros, y bajo esa perspectiva no apruebo que existan médicos o enfermeros que aconsejen a las personas no vacunarse.

Es más, todos deberíamos firmar un compromiso de brindar a las personas la mejor orientación fundada en hallazgos científicos y nunca con base en una ideología, pensamiento mágico o religioso que podrían arriesgar al enfermo.

Tema para debatir por supuesto.

México estuvo al inicio de la fase más crítica frente a muchas muertes de personal de salud debido a un arranque lento de la vacunación, pero el día de hoy tenemos cifras muy buenas en ese rubro.

La sensibilización provocada por ese fenómeno condujo a que una buena parte (casi todos y todas) del personal de salud se encuentre vacunado y por lo tanto ya hay muy pocos casos de personas hospitalizadas, pero, aunque son muy pocos, existen también quienes no desean la inmunización.

Ojalá podamos discutir el tema.

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