Diez años de Imagen Televisión: el sueño que cambió mi destino

Gustavo A Infante

Gustavo A Infante

Última Palabra

Hay fechas que quedan marcadas para siempre, no sólo en la historia de una empresa, sino en la vida de quienes tuvimos el privilegio de estar ahí. El 17 de octubre de 2016 nació Imagen Televisión, la tercera cadena nacional de televisión abierta, y hoy, al celebrar sus primeros 10 años, puedo decir con emoción y agradecimiento que éste que escribe fue parte del equipo fundador. Y eso, señoras y señores, no se olvida nunca.

No era simplemente abrir otro canal. Era un sueño acariciado por periodistas, productores, técnicos y empresarios dispuestos a competir en un terreno reservado durante décadas para unos cuantos. Al frente estaba Olegario Vázquez Aldir, presidente de Grupo Vazol, quien apostó por una nueva opción para millones de mexicanos. Una decisión enorme, arriesgada e histórica.

LA NOCHE EN QUE TODO COMENZÓ

Recuerdo como si hubiera sido ayer la primera transmisión del noticiario de Ciro Gómez Leyva. Estábamos en el foro varios conductores y ejecutivos. Había nervios, sonrisas y la sensación de presenciar algo histórico. Al día siguiente llegó la primera emisión de Sale el Sol y empezamos a escribir nuestra propia historia.

En espectáculos arrancamos Ana María Alvarado y un servidor. ¡Vaya cantidad de cosas que nos han pasado! Hubo días luminosos y otros difíciles; entrevistas, exclusivas, alegrías y reclamos de artistas a quienes no gustó lo que publicábamos. El periodismo no consiste en quedar bien con todos, sino en informar, preguntar y sostener lo que se dice.

Poco después tuve otra oportunidad que marcó mi carrera: estrenar El Minuto que Cambió mi Destino. Y aquí les cuento algo que quizá no saben. El nombre se lo debo a Otto Padrón, ejecutivo de la televisión hispana en Estados Unidos, quien un día me contó que su vida había cambiado cuando conoció a Angélica Vale. Así nació un título que ya es parte de mi historia.

El primer invitado fue el inolvidable don Héctor Suárez. Un hombre de talento descomunal. ¡Qué honor comenzar con él! Desde entonces han pasado más de 520 programas, con historias de actores, cantantes, deportistas y comunicadores que se sentaron frente a mí para contar aquello que les transformó la vida. Algunos nos hicieron reír; otros, llorar; muchos sorprendieron con confesiones inesperadas.

El programa recorrió varios horarios: sábados por la tarde, domingos por la noche y sábados por la noche. Nos adaptamos y defendimos un formato de conversaciones verdaderas. Detrás de cada emisión hay camarógrafos, editores, iluminadores, investigadores y asistentes cuyo trabajo no siempre aparece a cuadro, pero sin los cuales nada sería posible.

GRACIAS A QUIENES CREYERON

Agradezco a Olegario Vázquez Aldir por su visión; a Ernesto Rivera, a Nacho Anaya y a Mauro Castillejos, por el respaldo y la confianza. También a los productores que han pasado por el programa y, especialmente, a Laura Flores Blanco, la tercera productora, quien se quedó al frente y ha sido fundamental para mantenerlo vivo. Gracias al equipo completo y a ustedes, el público, porque ningún programa cumple una década al aire sin quienes lo ven.

AHORA EL ENTREVISTADO SOY YO

Y para celebrar esta década, este sábado haremos algo que nunca habíamos hecho: por primera vez yo dejaré la silla del entrevistador para ocupar la del entrevistado. ¿Quién se encargará de hacerme las preguntas? Nada menos que Jorge Coque Muñiz.

Un día el Coque me llamó por teléfono y me dijo que nadie en México tenía un bagaje de entrevistas con artistas como el que había acumulado este servidor, y que ya era momento de contar mis propias historias desde el otro lado de la cámara. Me propuso entrevistarme él. Ya me lo habían propuesto, pero siempre me había negado. Esta vez lo pensé, lo platiqué con Laura Flores Blanco, se lo propusimos a Mauro Castillejos, nos dio luz verde y se hizo.

Yo creí, ingenuamente, que por tratarse de un amigo como el Coque la conversación sería relajada, simpática, de cuates. ¡Pues no! Me metió en varios embrollos. Hubo preguntas directas, momentos incómodos y asuntos que jamás pensé abordar en mi propio programa. Jorge Muñiz se tomó muy en serio el papel de entrevistador y no me regaló absolutamente nada. Ahora entiendo a mis invitados cuando llega la pregunta inesperada.

No voy a adelantar las respuestas, porque sería arruinarles la sorpresa. Sólo les digo que conocerán a un Gustavo Adolfo Infante que no siempre aparece frente a las cámaras, con sus triunfos, equivocaciones, alegrías y dificultades. Diez años después, llegó el momento de responder lo que durante más de 520 emisiones me ha tocado preguntar.

La cita es este sábado 17 de octubre, a las ocho de la noche, por Imagen Televisión, canal 3.1, en el especial de El Minuto que Cambió mi Destino Sin Censura. 

Gracias a ustedes por acompañarnos durante esta década y a Imagen Televisión por abrirme el espacio para ejercer el oficio que amo.

Porque, curiosamente, hace 10 años también hubo un minuto que cambió mi destino: aquel en que comenzó a transmitirse Imagen Televisión.