Hoy

En realidad, lo que hoy se conmemora es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Aunque para el caso es lo mismo. Hoy, Día Internacional de la Mujer, conmemoramos los pendientes que, aún en 2018, anotamos en nuestro país y en varias partes de mundo. Porque nuestra ...

Yuriria Sierra

Yuriria Sierra

Nudo gordiano

En realidad, lo que hoy se conmemora es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Aunque para el caso es lo mismo. Hoy, Día Internacional de la Mujer, conmemoramos los pendientes que, aún en 2018, anotamos en nuestro país y en varias partes de mundo. Porque nuestra representación está muy por debajo de la que realmente somos.

Hoy es el día de ese 47% de las mujeres mexicanas que, con edad laboral, trabaja. El día de ese 54.2% de la población general que representamos en la carga total de trabajo. Es el día en que recordamos que, por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer recibe entre 70 y 83 pesos en el mismo puesto y con la misma —o incluso mejor— preparación. Es el día en que subrayamos que por cada 100 personas en puestos directivos en México, sólo 6 son mujeres, la mayor desigualdad laboral de América Latina. El día que sentimos el peso de que sólo entre el 10 y 32% de las mujeres cuenta con protección social durante la maternidad y que México no está entre los países que respetan el mínimo de semanas de licencia después de tener un hijo.

Es el día de anotar que al menos el 75% de las mujeres nos hemos sentido acosadas al usar el transporte público. El día en que recordamos que tan sólo el año pasado se abrieron mil 516 carpetas de investigación al respecto en la Ciudad de México. Es el día en que caemos en cuenta que lo primero que hacemos al escuchar a una víctima de acoso o abuso sexual es dudar de su versión, cuestionar el porqué de la denuncia. El agresor, ése va después. Porque, tristemente, es el día en que gritamos que no siempre se queda en acoso, sino que, según la ONU, en nuestro país se comenten siete feminicidios al día. Además, agreguemos que a partir de la muerte de una mujer viene esa otra muerte, también injusta, que se encarga de desprestigiar, de culpar, de difamar, porque algo debió hacer la víctima para provocar a su agresor.

Es el día en que debemos anotar que más del 70% de las mujeres destina sus ganancias a la comunidad y a su familia, mientras que los hombres sólo entre 30 y 40%. El día de recordar que la maternidad y los cuidados continúan siendo un trabajo doméstico no remunerado, a pesar de que contribuye a la economía del país, pues las actividades del hogar generan servicios y satisfacen necesidades. Se calcula que el trabajo de las mujeres equivale al 24.4% del PIB a nivel nacional, más que el turismo y el petróleo, por ejemplo. Y ese trabajo doméstico es realizado en un 77% por mujeres.

Desde luego, también es día de recordar, de celebrar que hay victorias que, aunque han costado años, sí aceitan la lucha por la equidad: en los últimos 40 años se ha duplicado la presencia laboral de las mujeres; tres de cada cinco PyMES que se abren en México están lideradas por mujeres. Las mujeres empresarias aportan 37% al PIB; el 99% de las mujeres que solicitan un préstamo para invertir en su empresa, salda su deuda íntegramente. Desde los congresos se han impulsado programas de apoyo a madres solteras y madres trabajadoras, porque hasta cierto grado se ha comprendido que cuando las mujeres participan, el ambiente es menos corrupto; nuestra presencia fomenta la honestidad; pues culturalmente al hombre le cuesta más trabajo intentar sobornar o corromper a una mujer.

Lo he dicho aquí repetidas veces, sumar. Tener un 50% de la población mundial desatendido, es el más grande rezago. Porque cuando el número de mujeres ocupadas aumenta, las economías crecen. Se estima que la productividad en América Latina y el Caribe podría aumentar al menos un 25% si se desbloquearan los obstáculos que impiden el potencial femenino al servicio del emprendimiento. Se calcula que para 2020 cerca de mil millones de mujeres entrarán a la economía mundial. Un mercado emergente comparable a la población de China o la India. Así de grande es nuestra fuerza. Y esta fuerza debe tener un lugar todos los días. Por eso existe un día como hoy: porque aún no nos permiten lograrlo. A pesar de lo irracional, económicamente irracional que ello resulta.

#MeCuentan. Que el que anda muy contento es el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, porque su hijo, de idéntico nombre y apellido (salvo el Márquez en vez del Linares) aparece 10 puntos arriba de su más cercano competidor, Cuitláhuac García, de Morena, quien por ahora parece haber perdido parte del encanto que trajo en su primera elección para gobernador hace casi dos años. Y es que como ya no hay Duarte… ya no queda claro a quién tirarle.

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